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Silencio – 26 de Julio 2016

26 julio

Si buscas una guía, observa tu mente, al hacerlo descubrirás que lo Esencial está en ti y dejarás de mirar afuera, la mente, como función de la conciencia, es Sí mismo, y Sí mismo es la mente, solo que no es la mente cotidiana que es dispersa. Si tu mente es clara, percibes desde lo Esencial y comprendes a la mente que percibe. La mente no está separada de la Conciencia y la Conciencia no está separada de la mente.

Como subproducto de la senda, en un comienzo existe mucho anhelo por practicar, como si fuera un llamado a caminar en la senda de la comprensión. Todos podemos empezar a practicar la observación sin juicio desde ahora. La realización se muestra a través de la comprensión de que, mediante una forma estructurada de pensar (ego), pretendemos identificarnos con la esencia, que es inalcanzable por el pensamiento.

Si te apegas al silencio y permaneces en la quietud, fluctuarás hasta llegar a comprender lo que mencionan los apuntadores, la mente de ellos no se agita por las urgencias de lo cotidiano. Al conocer el cuerpo y la mente de modo natural, las acciones se vuelven naturales, de ahí que se libera la mente. Cuando la mente lleva la certeza de la verdad, el camino aparece con claridad. Cuando lo comprendes, palabra y acción se manifiestan con perfecta objetividad.

Se absorbe profundamente este saber en el corazón, infundiéndolo, hasta que desaparece la dualidad, en la realización de lo absoluto, fluyendo integralmente sin distracción de la mente. Se tiende a vivir exclusivamente en el estado mental de vigilia,
haciendo cosas y sintiéndonos el hacedor de ellas, en la búsqueda de seguridades y amontonando objetos, conocimientos y, lo más impresionante, tras la búsqueda de acumular experiencias.

Si no puedes percibir la luz de la comprensión necesitas seguir una manera. No se trata de pedirle a alguien que lo explique, o estudiar las escrituras, o llevar a cabo numerosos actos de ayuda, o cerrar los ojos y meditar o permanecer sentado como una estatua, sino que a lo largo de tus actividades cotidianas debes plantearte con intensidad esta pregunta: ¿Quién soy yo?. R.Malak

Mente en el Silencio – 12 de Julio 2016

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La complicación que tiene el que camina en el sendero de lo no dual es que se da cuenta de que el apuntador tiene algo que él busca, pero comprende muy poco. La mayoría se confunde porque el modo de acceder que tienen es lineal, es poco lo que pueden hacer propio y eso los complica.

Lo real es no dual, no tiene división, la separación es solo conceptual. Lo que se transmite es simple, puede ser definido de modo breve. Comprenderlo intelectualmente equivale a no entenderlo, todo lo que se puede mostrar en ese sentido es un montón de instrucciones sin sentido.

Una vez que los movimientos de los pensamientos disminuyen y aparentan acallarse, y cuando la mente se sumerge en el completo silencio, un silencio que no es producto de algún sistema o método, un silencio no forzado, en esos instantes, se produce un orden. En este orden lo indescriptible satura la mente y la inteligencia de lo esencial se despliega en total comprensión, una comprensión que no deja rastros y no es necesario memorizar.
Todo está claro, nada hay que guardar como integrante de la totalidad y nada hay que acumular, ni dónde hacerlo, ni quién hacerlo, aunque tal cuestión suene paradójica.

Las palabras del apuntador serán adecuadas si logran atravesar la pared de obstrucción que coloca el que camina en el sendero, es decir, esas palabras harán eco en el corazón. Aquí se muestra que el modo intelectual y lineal es inadecuado para comprender de verdad. El plus del apuntador adecuado está en derrumbar el muro de creencias.

El estímulo y la determinación por aclarar la mirada de cómo ver el mundo, la existencia, y nuestra persona, muestran el despliegue de la observación sin juicio. La personalidad y el carácter se armonizan en vías de seguir una senda de investigación íntima, que no rechaza la rectitud ni el desarrollo de las virtudes aceptadas. R.Malak.

Quietud – 24 de Junio 2016

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En el Baghavad Gita Krishna dice a Arjuna: “…Nunca hay nacimiento ni muerte para el alma. Ni habiendo sido una vez, deja de ser jamás. Es innaciente, eterna, siempre existente, inmortal y primordial. No se le mata cuando se mata al cuerpo”. (Bg. 2.12.20).

El Ser es el Atma, lo Real evidente por sí mismo. Si pudiera hacer una analogía, diría que funciona como un prisma. El funcionamiento del prisma con respecto a la diversificación de la luz que se expresa en colores, es análogo al rol del punto en la diferenciación de la conciencia que se expresa en diversos estados mentales. La conciencia, al pasar a través del punto, se proyecta como el mundo manifestado, se diferencia; entonces aparece el campo de la conciencia en el mundo cotidiano, provocando la ilusión.

El deseo generado por los pensamientos oculta la verdadera naturaleza del Ser, que es pleno, inmortal y eterno. Las estructuras mentales son resultado de la manifestación, y, como complejos psíquicos, funcionan de manera conectada formando un todo. Al volver a la fuente de los pensamientos se provoca que los pensamientos desaparezcan y sólo permanezca Sí mismo. Darse cuenta de que la conciencia es el trasfondo de toda actividad mental y percepción sensorial, provoca el impulso de ser consciente de la propia naturaleza, y con ello surge la quietud de la conciencia esencial.

Muchas veces se menciona la quietud interna, y es bueno dejar presente que no hay ningún dentro ni fuera para Sí mismo. Hablar de adentro o de afuera es relativo al ego proyectándose, ya que Sí mismo es puro y absoluto, sin localización. Pongamos como ejemplo los ruidos molestos, que, en relación al cuerpo, serían un factor externo. Ellos pueden ser tan útiles como el silencio en cuanto a vivenciar la quietud. Al abandonar el rechazo al ruido y aceptar que es una percepción más como cualquier otra, esa aceptación trae consigo la paz inherente al trasfondo silencioso de Sí mismo, desde donde emana realmente la observación. R.Malak

OBSERVACIÓN SIN JUICIO – PRÁCTICAS – SILENCIO

Observación sin juicio-prácticas-silencio

OBSERVACIÓN SIN JUICIO

1 de enero 2015

Se describen varios métodos para desplegar la conciencia, como por ejemplo limitar la explosión de pensamientos no relacionados, o controlar la respiración de algún modo activo o pasivo. Sugiero que es adecuado observar sin juicio la vorágine que satura la pantalla de la conciencia. R.Malak

PRÁCTICAS

2 de enero 2015

Se precisa indicar que los apuntadores recomiendan diferentes métodos, los cuales son ejemplos de las diversas prácticas existentes y no modos únicos. Es conveniente saber, o conocer con mediana precisión, el sentido profundo de las recomendaciones que cada escuela utiliza, porque las definiciones de una tradición pueden significar algo distinto si se aplica a otra tradición. R.Malak

SILENCIO

3 de enero 2015

Explicar “el silencio” es complicado. La mayoría de las personas supone que se refiere a la ausencia de ruido, ya sea físico, de pensamientos o de cualquier naturaleza. 

Cuando la identidad -o el yo- está presente, todo a lo que se apunta sucede en el espacio y el tiempo. De allí que la búsqueda del silencio se relacione directa o indirectamente con la meditación. No intentaré explicar en esta oportunidad qué es meditación, dado que la mayoría supone que es adquirir alguna cualidad, obtener algo especial que nos diferenciará de los demás. Incluso algunos creen que meditación es pensar o reflexionar profundamente en algo.

Más bien diré que meditación es “silencio”, es la naturaleza de Ser que no incluye nada que tenga relación con el movimiento de la persona. En el silencio, al igual que en la meditación, el meditador no existe en absoluto, así como tampoco existe la identidad para que recoja el silencio. Silencio es Si mismo moviéndose entre los intervalos de la mente. R.Malak

Luz en el silencio de la mente 1

Continuando con la presentación de preguntas y respuestas, aquí les ofrezco este diálogo generado vía email.

Luz en el silencio de la mente

P: Fui discípulo de Consuelo Martín, profesora de filosofías orientales en la Universidad Complutense de Madrid, hace unos 30 años y en aquella época aunque no comprendía la filosofía Advaita acudía semanalmente con Consuelo para poder captar un poco de la paz y beatitud que transmitía su presencia.

A veces, cuando meditábamos en su presencia, la respiración se detenía y quedábamos sumergidos en mundo de luz más allá de cualquier sensación física. Salir de éste estado, al cabo de una hora o más, nos llevaba su tiempo.

Últimamente comprendo mucho mejor el vedanta advaita, gracias a la lectura de Un Curso de Milagros, Sankara y el tratado Vaishita. Pero los estados de meditación profunda no han regresado.

Creo que ésta es la gran cuestión. No es lo mismo aceptar racionalmente la ontología advaita que tener la experiencia real de la observación del Ser sobre Si Mismo.

La filosofía sin la experiencia real siempre es fustrante.

ML: Es cierto lo que dices, la frustración sobreviene cuando mediante el proceso mental racional se pretende librarse de la mente y buscar la experiencia de la no separación, la no dualidad o no mente, todo ello lo mismo. Y es que la no dualidad no se muestra como experiencia, toda experiencia pasajera es también un reflejo en la mente, incluso los estados luminosos o profundos. La comprensión de lo no dual implica dejar de dar credibilidad a todo lo que es pasajero, implica residir y presenciar cualquier tipo de experiencia sin la pretensión de transformarla o incluso interpretarla, o juzgarla. Lo importante es la comprensión silenciosa y no precisamente racionalizable, sino más bien esa que da certeza y no nuevas creencias. Siempre que se esté buscando experiencias, tales como estados especiales, con la finalidad de completarnos, es que aún no se ha comprendido profundamente la realidad de Ser.

Si en la ontología se menciona que tu naturaleza esencial es luz, lo que equivale a presenciación pura, cabe preguntarse quién queda sumergido en la luz en un estado como el que mencionas. Por otro lado, si también se menciona que lo que la presenciación presencia o conoce es la pantalla consciente que emana de sí misma y donde se despliegan los contenidos de conciencia, cabría preguntarse cómo es que la presenciación puede llegar a observar luz, ¿acaso es esta un contenido de conciencia?, ¿algún objeto de observación?. Lo otro que podemos agregar es lo siguiente: los contenidos conscientes son reflejos de sí mismo, entonces, ¿donde se reflejan estos? Y finalmente, ¿qué es esta luz que sí mismo presencia como reflejo en la pantalla consciente?

Tal vez recuerdes alguna enseñanza que pone como símil que la mente sin contenidos es como un espejo donde se refleja tu verdadero rostro, obviamente es una metáfora, ya que sí mismo no tiene rostro pues no es un objeto.

En definitiva, ¿que comprensión te deja el haber contemplado la luz en el silencio de la mente?

La ontología puede, y debería, funcionar como un mapa, de manera que cuando efectivamente se recorre el territorio se comprende por dónde se está transitando. Entendamos este tránsito como los procesos conscientes donde se posa la atención, la luz consciente. Por tanto, en cuanto a la validez del entendimiento de lo no dual, eso que es necesario, más que experiencia real, lo llamaría comprensión de lo real.

(Este diálogo continúa aquí: Luz en el silencio de la mente 2)