Archivo de la etiqueta: R.Malak

No existe lo No dual…versus lo dual

pequeño y grande

P: ¿Qué rol juega el deseo en el contexto de lo no dual? … “desearía una casa en el campo” …”desearía un auto grande” …etc. etc.

R.Malak: Espera…..

no existe lo No dual…versus lo dual.

Es como decir… no existen la células versus las personas,

o decir… no existe el infinito… versus lo finito.

P: Comprendo.

R.Malak: Lo No dual… apunta a lo real…

y lo dual apunta a una parte de lo real…

Por ej…

Al decir “lo pequeño”… dejamos escondido “lo grande”.

Al decir “lo cercano”… dejamos sin decir “lo lejano”.

P: Le comprendo… lo cercano y lo lejano son uno.

R.Malak: Lo cercano o lejano… es una interpretación de la identidad.

P: ¿Usted tiene deseos, aspiraciones?

R.Malak: Los deseos… son la fuerza que hace mover a la identidad para que pueda expresarse.

Los deseos y aspiraciones existen en toda identidad.

Anuncios
Inmenso secreto es el amor

Inmenso Secreto

Hablando de eso…
Soy observación, no soy exclusivamente el cuerpo, ni siquiera la bodega de pensamientos que manipula la mente. Ante esto se abren los ojos a la comprensión, los deseos quedan rezagados. Lo mismo que el hielo se convierte en agua, el agua en vapor, el vapor se disuelve en el aire, así desaparecen los deseos en el espacio del corazón disolviendo la egoidad. Mi cualidad de Ser es la misma cualidad de Ser de todo lo que existe, puro amor que se desborda en plena observación, que va más allá de toda existencia y no existencia. Bajo este accionar todo se ve bello y perfecto, la capacidad de amar es tan extraordinaria y simple que se mantiene en silencio cuando es cubierta por la obsesión absurda de pedir ser amado. Que inmenso secreto. R.Malak

Libre Albedrío

DSC_0132

Estimado r-malak:

Algunas preguntas relacionadas a la felicidad, la conciencia, la plenitud,  karma, el destino, la predestinación y muchos más términos similares.

“…No existen los eventos casuales, y no hay eventos o cosas que existan por y para sí mismos, en aislamiento. Los átomos que formaron tu cuerpo fueron forjados dentro de estrellas, y las causas de incluso el más pequeño evento son virtualmente infinitas y conectadas con la totalidad de maneras incomprensibles. Si quieres rastrear la causa de cualquier evento, tendrías que retroceder todo el camino hasta el comienzo de la creación. (Tomado de Eckhart Tolle, A New Earth, p.197. Traducción mía).

¿Quiere esto decir que mi pequeño “yo” fue programado para tener características especiales (personalidad, inteligencia, tendencies, configuración física) que condujeron la historia de mi vida hasta el punto donde “yo” estoy hoy?

Trataré de expresarlo en otras palabras:

¿Es correcto considerer que la vida humana es una especie de obra de teatro en la que “yo” tengo un papel específico escrito desde el momento mismo de la creación para envolverme en una actuación que es compartida por todas las personas, eventos, animales y cosas que entran en contacto “conmigo” durante mi vida?

El libreto supongo que no lo conozco, y yo solo tengo que ajustar mi conducta a las circunstancias que aparezcan, al Momento Presente, al Ahora. Si es así, el “público” (la Conciencia) aplaude cada vez que “yo” volteo la cara y guiño un ojo para indicar que estoy consciente de estar representando un papel y que si río, lloro, sufro, disfruto o expreso felicidad, estoy consciente de que todo esto no es más que una farsa?. ¿Es ésta una Buena forma de entender por qué se dice que el pequeño “yo” no existe? ¿Estoy en lo correcto?

__________________

TESTIGO

 

Estimado Testigo:

He comentado en otras ocasiones que la Realidad no puede ser conceptualizada. Si pudiéramos descubrir que el libre albedrío es ilusión, y que este “yo” por el cual me expreso es manejado por fuerzas de las que no tengo control, de todos modos, mi principal búsqueda sería intentar conocer esas fuerzas que me mueven.

Por tanto, precisemos: lo que somos no es inexistente, tampoco es inconsciente, y el sufrimiento no afecta a eso que somos. Adelantemos, además, que lo que importa es que hay una verdad, y esa verdad es la que experimentamos, en lo que vemos y sentimos a cada momento de nuestra vida, presenciando en el presente activo.

Conveniente es preguntar y descubrir quiénes somos, si es cierto que somos eso que suponemos que es libre o condicionado, y echar una mirada minuciosa a nuestra posición, cualquiera que sea la verdad, la cual nos permitirá reconocer el laberinto en el cual estamos sumergidos.

Por tanto la pregunta necesaria es ¿qué somos?: ¿cuerpo, mente, emoción, o un coctel de todas ellas? Esta identidad, la cual llamamos persona, es una expresión temporal, un instrumento de manifestación de la conciencia. Quizás es mejor decir que, como expresión individual, somos conciencia centralizada. Ahora, si nos apegamos a vernos como una forma y una identidad que se mueve en el plano del Hacer (tiempo-espacio), quedaremos atrapados por todas las influencias y fuerzas que controlan la forma y la identidad, quedando expuestos a todas la vicisitudes de las expresiones vivas. En cambio, cuando realizamos que eso es solo una ilusión, todas las limitaciones o condicionamientos se diluyen.

Recogiendo antecedentes de la historia, como expresión y manifestación, el hombre ha conquistado muchas de las cosas que él temía y ahora controla casi todas las cosas vivientes. Esta comprensión alejó el temor de quedar expuesto a los elementos, lo que le permitió ejercer supremacía por el ejercicio de su propia mente, esa expresión de la conciencia que está diseñada para manejar el espacio tiempo, que, con su habilidad de razonar y pensar, lo convirtió hasta ahora en maestro su ambiente. Considerando obviamente ciertas limitaciones. Es natural que dadas las circunstancias del ambiente seguimos respondiendo a un programa de procesamiento diseñado. La duda es ¿hasta qué grado somos libres y hasta qué punto las cualidades y acciones y pensamientos están libres o determinados por fuerzas que están más allá de nuestro manejo?  Hemos transformado el ambiente donde vivimos, algunas veces constructiva y otras destructivamente. Los ecologistas dicen que si se deja a la naturaleza sin intervenirla, esta funcionará armónicamente. El sol sale cada día, las lluvias caen, etc. La naturaleza no persigue un fin intencional, ella funciona de acuerdo a las leyes que la equilibran.

Vivir en este plano no es hostil o indiferente, estamos inmersos, ya sea como forma, o como el Sí mismo. Cuando entendemos que no somos la forma, los sufrimientos desaparecen por sí solos, por tanto el principal objetivo apunta a librarnos de la idea de que somos limitados. Precisando que ya apegados a la forma, lo que puede ser bueno para unos puede ser desastroso para otros.

El principal objetivo de investigación es saber qué somos y por qué este cuerpo tiene limitaciones y fortalezas. Si creemos o no en nuestra individualidad y libre albedrío, no nos ayuda a comprender realmente lo que somos. Se sabe que no hacer nada es la peor de las elecciones. Podemos tomar conciencia mientras aprendemos. La traba consiste en creer que somos los hacedores de las acciones y se agrava cuando nos apegamos a los resultados de ellas. Desde que se nace como persona, no se es, ni se puede llegar a ser, completamente libre, quiero decir que no se puede hacer nada respecto a ciertas condiciones de nuestro nacimiento. No tenemos una opción respecto a quienes son nuestros padres, cuál es nuestra raza, de qué país será nuestro origen y otra serie de condiciones.

Ahora, reconociendo que somos Si mismo, o dicho de otro modo, Ser que es Todo, que siempre hemos sido Uno sin segundo y nunca ha habido un principio, la comprensión de lo que es se presenta fuerte y evidente.

Hay muchísima confusión, por ejemplo algunas personas pretenden aceptar que hay dos estados: uno, el de la ausencia y el otro, el de la presencia o existencia, de ese modo la gente intenta conciliar estos dos estados, suponiendo que las cosas habrían emergido  como un modo fenoménico de la nada. El problema es que esa nada también tendría una cualidad, o sea, una existencia propia, de allí que digo que de la nada no puede venir algo y el Ser nunca ha tenido principio, es todo, aunque digan los libros sagrados de las religiones que la creación salió de la nada o del caos. Como si el caos fuera un estado de nada. Si existe, esa clase de estado sería una Realidad.

Por otro lado, el libre albedrío aparece como una libertad para hacer uso de los talentos, o para desechar lo que uno podría ejecutar bajo ciertas condiciones, lo que es distinto a prepararse para enfrentar las condiciones adversas. Esas son las cualidades de uso de la inteligencia, más que una libertad o triunfo. Vivir la vida plenamente y enfrentarnos a decisiones erróneas o selecciones equivocadas está dentro del proceso de vivir y del uso de la inteligencia. De ese modo aprendemos, conforme aprendemos cometeremos menos errores. Al experimentar menos errores, lentamente la conciencia centralizada se abre a estar atenta a posibles fuerzas exteriores inamistosas que constantemente podrían sumergirnos en el sufrimiento e infortunio.

No somos esclavos, Sí mismo, uno sin segundo, no admite esclavitud, y podemos regresar la mente a su fuente, que es la conciencia esencial. Ahora, como personas moviéndonos en la conciencia como continente provocaremos acciones, si ellas producen desarmonías e intolerancias, tendremos que afrontar las situaciones venidas de tales acciones y de sus consecuencias.

Nota: por lo general no hago comentario de la forma que tienen distintos autores de ver las cosas, por tanto me excuso de referirme a lo que dijo el Sr. E. Tolle.  Atte. R.Malak

El pensamiento no alcanza al amor, expresión de lo Real

Image

Tres textos que me llegaron en el espacio de 30 minutos aproximadamente. El primero, porque me lo envió mi amigo Roberto Machado desde Brasil. El segundo lo recogí del blog de Victoria “Lecturas Advaita”. El tercero, haciendo unas revisiones a nuestro libro, abriéndolo al azar. Tiene todo que ver en común, está claro que la señal hacia lo real puede provenir de distintas partes, pero apunta siempre a lo mismo. Comparto con ustedes.

MEDITACIONES 1969 PARTE 1. J. Krishnamurti

En el espacio que el pensamiento crea alrededor de si mismo no hay amor. Este espacio divide al hombre del hombre y en él está todo el llegar a ser, la batalla de la vida, la agonía y el temor. La meditacion es el fin de este espacio, el fin del yo. Entonces las relaciones tienen un significado muy distinto ya que en ese espacio, que no está hecho de pensamientos, el otro no existe ya que tú no existes. La meditación entonces no es el logro de alguna visión santificada de alguna manera por la tradición. Más bien es el espacio infinito donde el pensamiento no puede entrar. Para nosotros el pequeño espacio hecho de pensamiento a su alrededor, que es el yo, es extremadamente importante, ya que esto es todo lo que la mente conoce identificándose a si misma con todo lo que hay en ese espacio. Y el temor de no ser nace en ese espacio. Pero en la meditación, cuando esto es comprendido, la mente puede entrar en una dimensión de espacio donde la acción es inacción. Nosotros no sabemos lo que es el amor ya que en el espacio hecho de pesamientos a su alrededor como el yo, el amor es el conflicto del yo y del no yo. Este conflicto, esta tortura, no es amor. El pensamiento es la negación misma del amor y no puede entrar a ese espacio donde el yo no es. En ese espacio está la beatitud que el hombre busca y no puede encontrar. Él la busca dentro de las frontera del pensamiento y el pensamiento destruye el éxtasis de esta beatitud. Meditaciones 1969 Parte 2.

 FUERZA VITAL. Nisargadatta Maharaj

Esta fuerza universal, expresión de «yo soy», se manifiesta en una multitud de nacimientos y de muertes. Usted la considera como una sola entidad, como «yo he nacido y voy a morir». Ahí está su error. Esta fuerza vital toma nacimiento en formas innumerables y cada una de estas formas contiene también su propia muerte.

Éste es el gran juego de la fuerza vital, pero usted no quiere considerar más que un elemento aislado. Usted se dice «yo he nacido y, por consiguiente, moriré y renaceré de nuevo». Usted forma estos conceptos como individuo, pero usted es inseparable del conjunto de esta fuerza en movimiento.

La tierra vive bajo múltiples formas. Considere las diferentes vegetaciones, plantas, hierbas, flores, árboles. Reflexione sobre cuántos nacimientos y muertes supone toda esta vegetación. Y el agua forma parte de ella, es un aspecto de esta fuerza vital, y vea el número de organismos que viven en el agua.

OBSERVACIÓN SIN JUICIO. R.Malak

1.5 ML: En cuanto a tu propia vivencia desde que descubriste esta forma de mirar y comprender, ¿podrías decirme si la forma en que nos concebimos a nosotros mismos constituye una obstrucción para que igualmente accedamos a esta observación?

R.Malak: Como personas hemos nacido en una cultura, poseemos un lenguaje que nos distingue, información variada y mucho conocimiento. Genéticamente tenemos una estructura física y funcionamos de una manera determinada, eso es lo que se conoce como carácter y personalidad. A todo esto lo identificamos como “yo”. Muchos creen que solo con la racionalidad se puede saber de lo auténtico y que esta facultad nos entregará los mecanismos para explicarnos la vida, ser felices y vivir en forma plena. La mayoría ignora que las teorías se mantienen mientras sean capaces de continuar recogiendo informaciones congruentes. La mente, como cuervo, recoge todo lo que brilla y luego lo lleva a su nido, a la memoria. El cuervo desconoce que esas cosas brillantes provocarán problemas en su nido y no podrá dormir plácidamente. De igual forma los estudiosos racionales, con el exceso de información recogida, no tardan en darse cuenta de que la mayoría de las veces esta es contradictoria

Otros creen que mente es lo mismo que conciencia y se tiende a suponer que la mente es la que conoce. En la observación sin juicio la mente se ha detenido en forma natural, queda en “stand-bye”. Los pensamientos disminuyen y no son trascendentes, mejor dicho no son exigentes de atención. La comprensión es mayor. Aparentemente existe una distancia entre esta inexplicable apreciación y lo que se mueve a través de lo formal y usual, que es lo racional manejado por la mente, ya sea desarrollado de forma condicionada, por unas motivaciones de la vida, o incondicionada, por un gozo en la vivencia de la experiencia en sí misma.

Asumí que mi modo de ver me llevaba a seguir viviendo en el mundo con una comprensión que no es la que se conoce comúnmente y, por tanto, seguí manteniendo respeto por la diversidad de conceptos de los demás aunque pudieran diferir de los míos. La diferencia con los demás consistía en que lo que miraba era un reflejo de otra comprensión que provocaba en mí una disposición interior, que probablemente no era coincidente con la comprensión de las demás personas en el uso de la racionalidad vía mente y comprensión formal.

1.6 ML: Por favor, amplíame más cómo fue el proceso de comprensión a partir de esta forma de mirar, y dime: ¿con la observación sin juicio puede uno conocerse mejor a sí mismo?

R.Malak: Las vivencias permanentes de la observación sin juicio me ofrecieron comprensión y poco a poco fui contrastando a esta con las ideas de las tradiciones, las religiones y, en especial, con la mirada de otros que antes que yo habían caminado por sendas similares. Certifiqué que hay un modo de reconocer el gozo en este modo de conocer la realidad esencial, aunque nunca me sentí alejado de los problemas que tienen todas las personas y, lógicamente, de intentar solucionarlos, más aún en un país como el mío, el cual se encuentra aún con muchas carencias y limitaciones estructurales y con una fuerte y poderosa influencia religiosa.

La persona es la máscara, una identidad a nivel mental. Refleja la idea de cómo pienso de mi mismo, lo que deseo y temo, la representación de  hacer, tener y sentir, la cual se reafirma constantemente. El reflejo enmascara la esencia del Ser e impide saber de sí mismo, limitando la acción y la expresión debido a las ideas negativas o positivas de uno mismo, las cuales están enquistadas en el subconsciente. Las angustias y las euforias, los fracasos y los éxitos, la miseria y la gloria, los modos de comportarse, se diferencian por encima del Ser en sí mismo. La observación sin juicio permite conocer el sí mismo real y no la máscara.

Nombrar las cosas es una cualidad importante, de igual forma es conveniente clasificarlas y establecer parámetros para que sirvan de guía. El problema es que esto no es suficiente para lo trascendental, siempre queda algo afuera en ese modo de buscar. La mariposa de la verdad, clavada en el alfiler de la racionalidad, ya no está viva, y el buscador intolerante se torna en un ente frío y desapegado de la vida que no soporta las miles de formas distintas de mirar. RESPANDOR NO DUAL