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La Persona – 5 de Octubre 2016

5oct

5 octubre 2016
La persona, el ser humano, se siente un individuo entre miles procurando desarrollarse para alcanzar niveles más importantes que lo llenen, y supone como grado máximo de sus aspiraciones que alcanzar a lo Divino es su meta última de la vida, como un logro de perfección. En este sentido, muchos encuentran que se produce una separación irreparable entre el hombre y ese ideal de lo Divino.

La pregunta que aparece es: ¿cómo se certifica que esta separación no es real?
Todos los apuntadores y los entes vivientes no son otra cosa que la Conciencia, fuera de la cual nada existe. Esta Conciencia no tiene principio, es no nacida, no en el sentido de eternidad, pues eso implicaría su contraste con lo opuesto, sino en el sentido de que no tiene categorías ni de principio ni de fin, no tiene colores ni apariencias, ni existente ni no existente, ni nueva ni vieja, ni corta ni larga, ni grande ni pequeña. Está más allá de todos los límites, nombres y comparaciones.

Generalmente, las personas no saben que pueden percibir al Todo, al Ser puro del cual forman parte así como todo lo que existe. La separación es sólo una ilusión provocada por el deseo, y el deseo es la necesidad de añadir algo para poder ser uno mismo más plenamente, provocada por el miedo, el miedo a perder algo y, por tanto, a sentirse reducido y ser menos de lo que somos.

Existe una sola realidad, la realidad Absoluta, el Uno, aquello que toma muchos nombres y que algunos designan como Dios, o como uno quiera llamar a lo indescriptible, el vacío, la nada, el Todo, etc. Es lo que ves frente a ti; comienza a razonar acerca de ello e inmediatamente caes en error. Es el ilimitado vacío que no puede sondearse ni medirse. R.Malak

21 de marzo 2014 – Expresiones precisas o confusas

Todos los colores son aspectos de la luz blanca

Todos los colores son aspectos de la luz blanca

 

Reiteradamente, al confrontar las estructuras mentales, se responde con los viejos patrones emocionales o ideológicos en forma inmediata, sin siquiera pasar antes por una revisión racional.

“Con expresiones vibra todo en mí. Cuando no impido que la avalancha de conceptos llegue desde y hacia el corazón, las aguas violentas corren hacia el mar del interior y como la aurora sigue al día, así toco suavemente para despertar la mente. No duermo, contemplo el sol de la nueva mirada y los pájaros suspenden su vuelo al ver que mi Ser se siente en pleno”

Después de todo, uno como persona está expuesto a la idiosincrasia y a los hábitos, además se puede destacar que el miedo es el fruto del desconocimiento. Aquí el maestro apunta a eso: a las construcciones que generan pulsiones y a las construcciones que generan devociones.

Si buscamos definiciones, veremos que la palabra ego es sinónimo de yo, estas palabras se han asociado a otras cuyos significados son desatinados debido la comprensión errada que generan. Personalidad, yo, ego, individualidad, frecuentemente son confundidas o mezcladas, lo que construye errores. Observo que individualidad significa algo que es característico y propio, algo único, que priva y distingue. La individualidad está relacionada con las maneras objetivas del comportamiento, las ideas que se sostienen y la apariencia física. El acento de la voz, los gestos que se hacen con las manos, la forma como se viste, el color de los ojos y de la piel, todas esas cosas construyen la individualidad puesto que son cualidades genéticas o adquiridas específicas. Pueden ser muchas veces completamente peculiares, sin embargo, la individualidad está asociada inevitablemente al yo que la contempla y experimenta, por lo que no es una realidad independiente o separada de su naturaleza.

El Si mismo en cada uno de nosotros es la fuerza del Ser, no separada de la totalidad, que se despliega con claridad o que está obnubilada en comprensión. Se muestra como la fuerza, la inteligencia, la creatividad y todas las expresiones de Ser que llamamos no duales. Por otro lado, nuestro ego no es algo que posee una existencia independiente, nuestras inclinaciones se originan precisamente en la forma de percibir el ser y experimentan ocasionalmente la influencia de la claridad de Sí mismo.

Una analogía que puede representar esto es la siguiente: al proyectar un rayo de luz solar de forma que pase a través de un prisma, la luz blanca se descompone en todos los colores del espectro. El rojo, visiblemente, es totalmente diferente del azul, por ejemplo. Sin embargo sabemos que es el prisma el que causa esta diferenciación y ni el color rojo ni el color azul pueden existir separados e independientes de la blanca luz solar. Las respectivas cualidades del color son parte de la luz solar y forman una unidad con ella. Análogamente, las innumerables expresiones diferentes que constituyen todos los entes vivientes no se encuentran separadas unas de otras, sino más bien constituyen aspectos diferentes de Ser. Cada persona tiene su propio mundo soñado y en ese mundo propio puede transformarse lo que pueda comprender. Del mismo modo, cada uno percibe los frutos de sus propias obras en él, esas obras han formado una imagen en la conciencia de uno mismo y la conciencia misma imagina que el otro, en su mundo, obtiene los resultados de las obras respectivas. R.Malak