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Multiplicidad en la Unidad – 19 de Octubre 2016

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19 octubre 2016
Las filosofías y religiones son sistemas de pensamiento, y el pensamiento fragmenta la realidad, la corta en pedazos, en partes conceptuales. Sabemos que definir implica colocar límites a lo que se analiza poniendo nombre a lo concebido mediante el razonamiento. Las clasificaciones y conceptos definen las características del objeto respecto a las cualidades que no poseen otros objetos. También los sentidos físicos construyen una división entre objetos materiales e ideales. Por ejemplo, al observar con los ojos cosas bellas, no vemos la belleza, sino que vemos el ideal de belleza que ya tenemos conceptualizado.

Considero que la preparación filosófica no es suficiente para demostrar que se tiene la capacidad de apuntar, aunque ayuda porque otorga buenos argumentos que permiten presentar, por medio de un discurso, lo que se pretende explicar. Mas en ningún caso es la Realidad. La dificultad se encuentra en que usa una facultad limitada, la racionalidad, mientras que la sabiduría tiene que ver con la expresión de Ser.

Si examinas el cambio que se produce ante la comprensión, comparado con cuando uno está en la ignorancia, técnicamente uno no cambia, tan solo deja de validar la dualidad, entre otras la dualidad de considerar que se pasó de ignorante a iluminado.

Antes de darnos cuenta, éramos menos espirituales porque habíamos sacrificado la conciencia real por un estado en el que nos sumergíamos en las actividades condicionadas y guardadas en el subconsciente, lo que nos conducía en una marcha habitual hacia el olvido o sueño.

No supongo al Ser unido a la totalidad de individuos existentes, no lo veo como una relación entre ellos, sino como unidad total. La ilusión de multiplicidades en lo que en realidad es Uno, es provocada por la función mental que forma ideas y pensamientos, principalmente consistentes en definir, y para ello divide en partes lo que no está dividido. Ello se ve aumentado porque las personas están expuestas al sufrimiento y buscan la mejor manera de salir de los problemas. R.Malak

Fenómenos – 27 de Junio 2016

27 junio

Así como un niño no es un falso hombre, no existen religiones falsas. Todas las religiones, todas las filosofías, muestran algún aspecto de la verdad. Ninguna de ellas es menospreciable ya que todas son dignas pues impulsan a que la “persona” se dirija a la fuente, al origen, a Sí mismo.

Vemos que en la antigüedad el ser humano primitivo atribuía características divinas a los fenómenos naturales para poder explicar el acontecer, la enfermedad y las situaciones de la vida en general.
Conociendo estas manifestaciones se aprendió a utilizar plantas y algunos ritos como medios curativos poderosos.

Con el avance del proceso racional se comprendieron a su vez las emociones y el manejo de estas, para producir efectos con una mirada, un gesto, o algunas palabras, como medios poderosos para la sanación, o para orientar hacia logros de supervivencia de grupo. Todo esto muestra cómo inicialmente, en forma básica, el conocimiento de los fenómenos nos ayuda a comprender la vida manifiesta y a desenvolver el progreso de lo humano.

Desde el punto de vista de la realidad habría que comprender que todo esto es el devenir que ocurre en el tiempo por medio de la mente. Es lo apreciado como conciencia manifiesta, considerando que la Realidad presenta lo impermanente y temporal sobre el fondo de Conciencia permanente de Ser.
El mundo interior y el mundo exterior son reflejo de Sí mismo.

Los fenómenos psíquicos, que se presentan debido a miedos que habían estado escondidos, aparecen temporalmente y se presentan a la luz de la conciencia. Al reconocerlos se permite la integración y el reposo en la tranquilidad, pues son iluminados por la comprensión, quedando disueltos y sin molestar. De este modo la inquietud queda reemplazada por la armonía que genera confianza y estabilidad. La intensidad de la percepción se muestra como alegría y no como sufrimiento. R.Malak.

Realidad manifestada – 25 de Junio 2016

25 junio

Cuando uno dice “no sé”, lo Divino se mueve y nos muestra lo aparentemente oculto. Por el contrario, cuando se hacen prácticas psíquicas, que son prácticas mentales, obstaculizan vivenciar la realización de Sí mismo ya que se intenta obtener un resultado objetivo suponiendo que ese es el conocimiento buscado. La vida espiritual se presenta como un conjunto de situaciones que nos acercan a lo trascendente de nosotros mismos. Para este trabajo nadie puede sustituir a nadie, nadie puede hacerse consciente en el lugar de otro. Ninguna escuela, ningún programa o doctrina, pueden enseñar lo que pertenece al orden de la vivencia.

La realidad, al manifestarse, parece estructurarse de la siguiente manera: la conciencia se centraliza como el “pensamiento yo soy” o eseidad, y se manifiesta convirtiéndose en el aparente creador que maneja su entorno. Esto permite moverse con cierto dominio, lo que impulsa a creer que es un ente separado de Sí mismo. Sí mismo está aquí, sin embargo uno intenta volver a Sí mismo en conciencia, con lo que los deseos y dudas desaparecerán. Sí mismo es el observador de los estados de la mente tales como el sueño profundo, el sueño con sueños y la vigilia, también de los procesos del cuerpo y de las emociones, por tanto, es la observación misma de toda estructura.

La mente proviene de la conciencia esencial, y, como proceso dimensionador se convierte en el tiempo, los procesos y los cambios que corren continuamente a través de la conciencia. En cambio, Sí mismo es lo Absoluto permanente, y como conciencia esencial es el trasfondo de todo fenómeno.

También en la conciencia se dan los estados sentimentales como el placer, el dolor, el entusiasmo, el agrado, el amor, la ira, etc. La conciencia no es privada, es universal, y no está contenida en el cuerpo. Todo lo que sucede en la vida es una expresión de la conciencia, y es en ella donde se sostienen los diferentes conceptos. R.Malak

Comprensión, manifestación y mente

Camino de la vida

Pleno de comprensión

20 enero 2015

El tránsito por el camino de la vida está lleno de encuentros que se repiten. Algunos caminantes se mantienen en su ruta y otros varían, intentando dar un curso distinto a su comprensión, buscando disciplinas extrañas y diversas, y otros más se encasillan en rutas que les sean familiares, sin atreverse a recoger, o mejor dicho, reconocer, la fragancia de la esencia que puede presentarse de diversos modos. Ser Luz y plenitud no es un estado de iluminación, sino que es lo que se llama Realización, y deja al individuo libre de todas las ilusiones y limitaciones de los mundos irreales, pleno de comprensión de la conciencia. R.Malak.

Toda manifestación cambia

21 enero 2015

Si examinas qué es lo que ha cambiado desde que uno estaba en la ignorancia, y cómo vemos las cosas ahora, verás que uno no cambia. La dualidad implica interacción, y la interacción significa cambio (iluminado-ignorante). La tradición expone que toda manifestación es solamente nombre y forma y no es real, o sea, que cambia. Por eso dice el mundo es irreal y que no hay existencia real, que el mundo es la creación de la ilusión (Maya) y que solo es real lo indescriptible en su aspecto libre de atributos y de fijaciones. Aquello a lo cual nombrábamos como lo Esencial, el sustrato de este mundo, no es sino el Si mismo, mi Ser, él mismo. R.Malak

La mente tiene que sumergirse en su fuente

22 enero 2015

La Realidad es completa e integrada, no hay comienzo ni final. El tiempo y el espacio están contenidos en lo Real. Principio y fin no pueden existir sino en cosas que están dentro del continente de expresión. Son modos o pensamientos que tienen lugar en la mente, y como la mente es la función de la conciencia, para poder comprender, la mente tiene que sumergirse en su fuente, la conciencia. La comprensión de la naturaleza de lo Esencial de si mismo está siempre allí, aunque no podamos entenderlo con la mente porque la mente actúa como un espejo -refleja una imagen o una semejanza de lo Real-, que se muestra ante mi presencia. Nuestra confusión tiene sentido porque tomamos atención al reflejo y quedamos hipnotizados por la diversidad de sus contenidos. R.Malak

17 de Marzo 2014 – Receptáculo y contenido.

No dualidad. Manifestación de la conciencia

Sí mismo como conciencia pura es tanto el contenido como el contenedor

 

El mundo objetivo no es la naturaleza real, la conciencia centralizada solo ilumina lo que percibe, no puede decirse que sea algo existente ya que son apariencias fenoménicas de la infinita conciencia. Algunos curanderos, mediante esfuerzos y sacrificios inmensos, adquieren algunos poderes que podrían ser llamados milagrosos y quizás podrían hacer mucho bien en cuanto a ayudar a las gentes y a inspirar fe, sin embargo esto no los convierte en perfectos, esta vía no es a la realidad sino un enriquecimiento de lo falso, de lo equivocado y conduce a la confusión.

La conciencia infinita no se termina, la construcción de lo objetivo tampoco termina, solo es inestable, no permanece y es la fuente del sufrimiento que aparece cuando la realidad de la conciencia no se comprende. La confusión se presenta al mostrar la conciencia dos aspectos en forma permanente: creación y destrucción, hay que entender esta cuestión y allí sobreviene la comprensión.

Todos los esfuerzos conducen a más esfuerzo; todo lo que se construye debe ser mantenido, todo lo que se consigue debe ser protegido contra la pérdida. El conocimiento no es suficiente; el conocedor debe ser conocido, cuando no se conoce de sí mismo no puede haber integridad.

Sí mismo como conciencia pura es tanto el contenido como el contenedor, la montaña como el valle, el ropaje como el modelo, el árbol y la hierba, la pradera, el bosque, lo animado y lo inanimado, es todo, absolutamente todo. Sí mismo es lo que es y lo que no es, es existencia y destrucción. Nada hay que no sea conciencia.

La búsqueda del reconocimiento al valor y la verdad de los descubrimientos, puede desembocar en una batalla en contra de la intolerancia científica e ideológica. En más de una oportunidad el que la promovía se exponía a ser llevado a la hoguera. Científicamente no hay una norma de conducta que tenga validez absoluta. La justicia absoluta configura una perfección suprema y no es cercana a lo humano. La diversidad de intereses humanos tarde o temprano provoca conflictos de intereses, para lo cual se plantean dos soluciones posibles: satisfacer a uno a costa del otro, o el equilibrio entre ambos. Si se entiende el valor supremo por la paz social, el equilibrio podría ser la solución justa.

Por otro lado hay doctrinas que mencionan que los méritos y deméritos son iguales, como moneda de cambio, si los méritos sobrepasan a los deméritos, las personas irían al cielo y después renacen aquí. Y si sucede lo contrario, van al infierno o un destino similar para después renacer aquí. Así, hay muchas doctrinas confusas o intencionadamente enredadas para entender lo que es simple y natural. Si tengo la sensación de estar haciendo debo experimentar el resultado de mis actos, bien sean buenos o malos, constructivos o destructivos. A mi entender uno no puede borrar un acto con otro, cuando el sentimiento de estar haciendo las cosas se pierde ya no existe la necesidad del mérito o del demérito. Para el que se mueve desde sí mismo el Karma, el destino, o como quiera que se llame, pierde totalmente el sentido.

La armonía externa viene de la armonía interna. Si la mente está clarificada la iluminación viene de su interior, automáticamente su expresión ocurrirá en la vida cotidiana como compasión y paz. Primero viene la comprensión interna; luego viene la manifestación de esa comprensión interna en la vida externa.

La creación y la destrucción sólo son dos aspectos de la manifestación de la conciencia que es al mismo tiempo el provocador y el receptor de todo lo que ocurre en cualquier momento. Por tanto, nadie hace ni experimenta nada pues desde si mismo eres el único receptáculo y contenido de lo que bebes en cada instante. R.Malak