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Comprender el juego (Lilah)

Ha sido una mañana plena de impresiones, actividades internas, es decir, la creatividad, el recoger información, el proyectar, el comprender, todo al mismo tiempo mientras hago mi trabajo, pero me satura, me desborda de pronto la comprensión… es algo que estoy viendo, la continuidad, el momento, el juego de lo dual.
Demasiado rápido y me cuesta ordenarlo, porque se me escapa. Así, algunos pensamientos están tratando de poner orden en esta comprensión elusiva, y aquí van:
La vivencia de la exploración consciente no tiene ninguna limitación.
La única limitación es la mente, que no es otra cosa que pensamientos, etiquetas conceptuales.
El Ser ya está y ha estado por siempre iluminando con su atención, su luz de conciencia, todos los contenidos posibles dentro del infinito espectro del colorido consciente. Tú eres el Ser, el Único, el idéntico. Por siempre, por toda la eternidad, sin principio ni fin has iluminado la existencia. Una tras otra, tras otra, tras otra… posibilidad de experiencia, de conocimiento, de expresión de si mismo… una tras otra …. Sin límites.

Una tras otra… es decir… una cadena, como un tren… de contenidos conscientes pasando por la pantalla ante la luz que las proyecta. Esto es el tiempo real (no el medido por los relojes)… pero…

Sólo al apreciarlo a través del filtro mental, la memoria, la comparación, es que se puede deducir el antes del después, lo que viene primero y lo que le sigue. Y para esto se precisa que la luz se convierta en observador localizado. Se precisa una primera limitación a este potencial. Es como un río. El río es río, una corriente de agua. Como río, en sí mismo, no hace diferenciación del paso de su caudal. Sólo un observador externo al río podría decir, esta agua que ahora pasa es distinta a la que antes pasó.
Me recuerda que los budistas llaman a esto el Samsara, la rueda de nacimientos y muertes, el nacimiento una y otra vez, del yo.
La Realidad expresada como existencia no es lineal, pero no excluye la línea del tiempo.
Cuando queremos experimentar todo o algo específico ahora, y la desesperación aparece porque hay cosas que se escapan del momento, (que según la trama designada en esta película, en este río, no corresponden ser avistadas), es que surge el llamado sufrimiento. Y es porque el observador que se ha separado – virtualmente – de la corriente de conciencia infinita, olvida que es la corriente misma. Recuperar esta comprensión es realización: Ver la Realidad, en que aún mostrándome como un observador separado, dentro de la dualidad, he comprendido el Juego.
Maria Luisa