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Yo funcional – 22 de Octubre

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22 octubre 2016
La vida construye un yo funcional que queda estructurado de forma que las actividades mentales, emocionales y físicas, se mecanizan. Normalmente nos consideramos seres despiertos, sin embargo el primer indicio de toma de conciencia ocurre cuando en las personas comienza a operar una transformación sobre ese yo funcional y sus identificaciones emocionales.

Un apuntador espiritual es una persona versada en lo que respecta a la comprensión espiritual, posee conocimientos sobre las leyes y los principios y ha adquirido la habilidad de saber aplicar su conocimiento a los asuntos cotidianos de la vida diaria. En cambio, a la persona sin esta preparación no le preocupa estar sumergida en la ignorancia externa y perfectamente puede encontrarse satisfecha consigo misma.

Para el apuntador, su primera opción es ponerse más allá de las dificultades que a los demás les son complicadas. De ese modo demuestra su pericia, abre el corazón para acercarse al saber de Sí mismo, en los demás y con los demás.

Se llama maestro a quien sobresale en una labor específica. De ese modo hay maestros artesanos, artistas, profesores, científicos, médicos y maestros espirituales. Además sabe aplicar esos conocimientos en los asuntos mundanos. Hay un refrán que dice: “Cada buscador encuentra al maestro que se merece”, significando que esto depende de cuáles son las motivaciones que impulsan la búsqueda. El que busca con ego encuentra un maestro con ego y el que busca sin ego encuentra un maestro sin ego, un auténtico apuntador, que lo conducirá con preparación a la maestría, a lo más elevado de la comprensión, que no se dirige a la razón sino a la Esencia misma.

Recomienda un vivir impersonal, con lo que nos lleva a entender a Sí mismo en un vivir que va más allá de las aparentes diferencias de género, de raza, de edad, etc. Privilegia la actitud adecuada de no apegarse a ningún fenómeno psíquico fuera de lo común, ni a pensamientos, sensaciones o sentimientos que surjan como consecuencia de cualquier práctica que se lleve a cabo. R.Malak

El Yo – 8 de Agosto 2016

8 agosto

Las palabras y el pensamiento analítico no son suficientes para comprender la realidad, a lo más, muestran analogías que nunca dejan totalmente satisfecho al corazón. ¿Qué importa qué consideremos racional? La vida acontece, hay una dualidad y viene la manifestación.

En todos los entes vivos la conciencia es esencialmente la misma, los procesos inteligentes en ellos están dirigidos a satisfacer los requerimientos físicos básicos, además de ello podemos ver que en las personas los requerimientos pueden estar impulsados hacia aspectos tanto espirituales como físicos o materiales.

Hasta el simple hecho de respirar se puede convertir en un salto hacia la realización de lo esencial. Cuando inspiro intento ser consciente de esa inspiración, viajo dentro de mi cuerpo con la atención hasta que llega un momento en el que esa inspiración se detiene, se acaba. Del mismo modo se detiene el movimiento de la atención. He procurado seguir ese movimiento yendo hacia adentro, donde termina la inspiración, todo se torna conciencia. Quedo por instantes sin movimientos hasta que surge la espiración. Se mueve de nuevo la atención en el momento que sobreviene la espiración. Utilizar ese movimiento natural de inspiración y de espiración permite profundizar hacia lo esencial, la base.

La mayoría supone que el yo está en la cabeza, en algún lugar entre los ojos y los oídos, otros suponen que está en la zona del corazón. En ciertas zonas geograficas ubican al yo en el plexo solar, sin embargo en este lado del mundo nos identificamos en la cabeza, pero extrañamente, cuando alguien menciona nuestro nombre si estamos en una multitud, no señalamos la cabeza para indicar “yo”, sino que nos señalamos indicando el centro del pecho diciendo que “yo” soy el nombrado.

Es cierto que señalo mi cuerpo como todos, porque sé que las acciones que ejecuto con el cuerpo, sean voluntarias o involuntarias, me suceden a mí, se me imponen. Así es el modo occidental de mencionar al ego o yo, apuntando al cuerpo como centro de Sí mismo, aunque a mi juicio sea equivocado. R.Malak

Despliegue – 31 de Julio 2016

31 julio

La conciencia no depende de la mente sino al revés, la mente es una función de la conciencia diseñada para entender los extremos. Las palabras pueden describir, pero no pueden capturar el significado de la vida. Las palabras describen y dan significado, incluso con los llamados libros sagrados y la literatura en general sucede lo mismo, intentan describir lo real y solo se quedan en el intento, no se sostienen por sí mismos. Todas estas palabras son como cualesquiera otras, sólo palabras.

Miramos a través de este pequeño yo que se confunde con Sí mismo. Este yo funcional que acumula datos se apropia de la vida pretendiendo congelar el movimiento permanente, da el sentido de identidad e intenta crecer y acumular información en forma constante, provocando estados de inestabilidad cuando se ve amenazado.

La conciencia no se encuentra localizada en un sitio y su duración no transcurre en el tiempo. Por otro lado, este medio de percepción e impresión objetivo, llamado mente, desaparece cuando desaparece el cuerpo, en cambio la inteligencia, como emanación de la conciencia, se mueve en el tiempo y espacio de lo fenoménico que le sirven de receptáculo para su expresión.

Mi mirada está relacionada con diluir o eliminar los agregados conceptuales que hemos adherido a la conciencia de ser desde el momento en que, por primera vez, cuando niños, comenzamos a formar una auto-imagen, y con provocar que ella trascienda al yo soy esto o aquello. En observación sin juicio se provoca una vía marcada por un ver las cosas sin pretender explicarlas, dejando que las cosas se muestren por sí mismas.

Insisto, no hay un llegar a ser consciente que tenga lugar en alguna parte. Todo aparece como un despliegue sobre la conciencia, incluso el cuerpo, la mente y la emoción. El despliegue es siempre cambiante dado que actúa sobre este “yo o ego” que va variando en etapas, generalmente de siete en siete años, mientras que la consciencia permanece tal como, es Sí mismo. R.Malak.

Realización y el yo personal – 22 de Mayo 2016

22 mayo

Si consideramos a Sí mismo como un individuo, e intentamos la realización de ello, seguimos una ilusión, porque la realidad es una sola, no hay un hacedor. Ante Sí mismo el acto y los accesorios desaparecen, ya que si la libertad en la realización no está presente aquí y ahora, no es la Realidad. La comprensión de esa libertad parece ser obtenida como algo nuevo, pero no es nueva, ha sido por siempre.

Algunos estudiosos hablan de conciencia de esto o de aquello, lo que es distinto de la conciencia en si misma. Se confunde generalmente el hacerse consciente de algo, como constatación por vía de la percepción, con la conciencia que es independiente de que haya o no modos de percepción. De esa confusión proviene que uno se considere a sí mismo un individuo delimitado por los modos de percibir, por tanto se mueve entre el dolor y el placer.

En la conciencia en Si misma no se plantea la cuestión de la felicidad o de la infelicidad, sin embargo, el hecho de experimentar está aquí, y se debe a la aparición de la conciencia de lo objetivamente manifiesto. Si la conciencia de lo objetivo no aparece, no hay experiencia y no hay hacer. Incluso antes de la conciencia manifiesta, está el principio esencial de observación sin juicio, como presencia que conoce a la conciencia de las cosas, dándonos cuenta que si no está la conciencia del movimiento, la observación se detiene.

De esta manera, si desaparece el yo personal que hemos tomado por real, y que nos permitía unir las experiencias como por un hilo conector, sobrevienen inicialmente, para algunos, unos instantes de confusión, para entonces dar paso con toda propiedad a la realización de sí mismo, que implica saber del propio condicionamiento que teníamos.

La conciencia no es un objeto que uno pueda contemplar, la conciencia se auto-conoce a través del silencio y libre de pensamientos, es el poder mismo que permite la contemplación. Los pensamientos no pueden existir sin la conciencia, en cambio la conciencia existe sin los pensamientos. La conciencia esencial está más allá de la mente, es la emanación del Ser. R.Malak

El yo y el sentido de separación

El yo y el sentido de separación

Mente gobernada por el ego

8 de Marzo 2015

La mente busca completarse incesantemente, y no sólo para recoger pensamientos, sino que está buscando alimento para su sentido del yo, para encontrar un sentido en la vida como “persona”. La vida cotidiana está reglamentada por la mente, nuestro vivir en sociedad tiene que ver con experiencias repetidas y su periodicidad le da sentido a este “yo”. Estamos alimentando continuamente esta identidad, experiencia tras experiencia. Así es como el yo separado viene a la existencia y se recrea continuamente a sí mismo, cuando pienso, cuando hablo de mí, o cuando digo “yo” apuntando en realidad a mis procesos.

Lo Real no es distinto de la mente, ella es pura conciencia funcionando, sin embargo, atrapada por el ego se expresa como el “yo”, funciona como lo racional, lo pensante o lo que percibe, haciendo diferenciaciones. La mente gobernada por el ego se encuentra exigida por mantener la continuidad y el permanente crecimiento, de este modo construye un ideal. La mente gobernada por el ego no tiene su fuerza original y así quedamos debilitados para resistir a los pensamientos demandantes. Ahora, siempre está la posibilidad de vivir momento a momento, al reconocer que la mente puede abandonar sus límites y sumergirse en su fuente, pasando a ser pura presencia. R.Malak

Moverse con sencillez

9 de Marzo 2015

El día a día nos trae constantes tensiones, esto se debe a que la vida, actualmente, nos presenta cada vez más opciones. Obviamente, aparece como el principal problema el no saber escoger, o el temor a tomar una decisión equivocada. La mayoría de las veces nos preocupamos demasiado por situaciones sin importancia que pasan de largo por la vida, y otras veces nos lamentamos cuando se termina aquello que nos hacía felices. Es adecuado saber que nada termina totalmente, tan solo varía en su expresión de existir. El mundo sigue su marcha, y las cosas están siendo y dejando de existir constantemente.

Moverse con sencillez aparece como la opción más adecuada en este mundo tan complejo, y confiar en lo que es verdad en el fondo de nuestro corazón es un auténtico talento. Es importante saber que hay cosas que no podemos dejar de hacer en cada minuto de existencia: pensar, sentir y hacer. Es el movimiento de la vida. Por tanto me parece importante, en nuestro trabajo acerca de lo esencial, responder a cada instante: ¿quién es el que está pensando, quién es el que está sintiendo y quién es el que está ejecutando? Así sabremos más de Sí mismo. R.Malak

La fuente del yo

10 de Marzo 2015

La pregunta de ayer apuntaba a detectar quién es el que está pensando, quién es el que está sintiendo y quién es el que está ejecutando. La tendencia habitual para resolver esta cuestión es no considerar como yo ni al cuerpo, ni a la respiración, ni al proceso de pensamientos, ni al ego, y aun así no se avanza porque es un proceso intelectual y no hay forma de acceder a la verdad de ese modo. Cuando la respuesta sobreviene diciendo yo no soy esto, yo no soy eso, lo que se pasa por alto es el “yo” que detecta. El Yo, la fuente del yo, donde aparecen todas las apreciaciones acerca del yo, que toman forma como pensamiento, como sensación, como cuerpo, como identidad, como historia, como emoción. Allí, a través del modo de observar sin juicio, en ese instante sin tiempo se ha encontrado la raíz del yo, se sabe allí quién es Eso, quién es Sí mismo. Allí se detecta que la felicidad es lo que somos como Ser conciencia. R.Malak.

La comprensión es repentina, la liberación es gradual

11 de Marzo 2015

Al proponer la negación de las exigencias del cuerpo, de los pensamientos demandantes, de la clasificación de la identidad, del intelecto, de los sentidos y de los atributos que nos condicionan, se podría entender equivocadamente que pretendo liberar a lo esencial de la vida cotidiana. Lo que estoy diciendo es que cuando aparece la comprensión ella es repentina, y la posterior liberación de las ataduras condicionantes se efectúa de modo gradual.

Está dentro del enfoque el ir mas allá de la racionalización, que la comprensión no se muestre como una senda para describir lo Divino, sino que su despliegue sea por Sí mismo y desde Sí mismo. Que no aparezca como la intención de eliminar al ego, sino que la mente, al reconocer su raíz, se equilibre de modo espontáneo con plena observación sin juicio. En ese momento Sí mismo se muestra como plenitud de energía y toda conciencia que aparentaba estar contraída, y que parecía emanar de la persona como producto de las características del carácter y la personalidad. Sí mismo se muestra ahora como el verdadero “Yo”, que es Ser conciencia plenitud, o dicho de otra manera: existencia, movimiento de comprensión y dicha. R.Malak

¿Para quién aparece el karma?

12 de Marzo 2015

Mencionaba que lo Esencial se revela en nuestro corazón, que lo podemos conocer, puro, absoluto y desplegado por todo el universo. Entender esto o negarlo a través de la comprensión ajena es muy complicado. En cambio, entender que por nuestras acciones personales somos causativos, que somos creadores de numerosas cadenas de hechos, como por ejemplo cuando nos proponemos a nosotros mismos hacer esto o aquello, y que establecemos ciertas metas, ideales o finalidades para nuestros actos y pensamientos, y que esto para nosotros es constituir fines, es bastante fácil.

La naturaleza también parece causativa conforme observamos sus obras y descubrimos sus ciclos, comienzos, procesos y desarrollos progresivos, los cuales parecen llegar a su culminación. La pregunta obvia que aparece es: Después de haber comprendido qué es lo Real y vivir en consecuencia, ¿para quién aparece el karma, o quién tiene que sufrir o gozar de las causas o efectos del karma?

Puede que estas leyes aparezcan o no como un juego de pensamientos coherentes y racionales, como productos del yo, y que por ese medio la mente haya organizado la vida de modo causativo o disperso. Esto tiene costos y beneficios que se aplican a quien está viviendo, ya sea gozando o sufriendo de las consecuencias determinadas por la identidad. En cambio a otros eso no les afecta. R.Malak.

Mirar de otro modo

13 de Marzo 2015

El pasado está terminado, no hay manera de cambiarlo. Nos ha dejado enseñanzas y moldeado el modo como enfrentamos actualmente las cosas que se nos van presentando, y cada día que pasa diseñamos las rutas por las que caminaremos. El avance o retroceso es una cuestión teórica, lo que es claro es que cada uno de nosotros es su propio arquitecto y constructor. Observamos que los hábitos y costumbres están constantemente cambiando, la sociedad varía con cada generación. Algunos de estos cambios son, a mi juicio, convenientes y constructivos, impulsando a todos a disfrutar de lo creativo y armonioso. Hay otros, en cambio, que son superficiales e inadecuados. Cada uno de nosotros debe decidir si acepta o rechaza seguir esas nuevas rutas hasta donde pueda. La sociedad está construida por la multitud, y algunos, como nosotros, intentamos mantener nuestros propios estándares lo más altos posible, en relación a los valores o a lo que creemos que es constructivo, y se requiere coraje para responder en todo momento de modo coherente y honesto con nuestros propios impulsos. La recompensa es paz y plenitud que emana de Sí mismo.

Resumiendo, puedo decir que todo lo que experimentas está construido por la acumulación de conocimientos, experiencias y aptitudes que has generado con tu mente, con tus emociones y con tus acciones. Has armado un “yo” con la mente y ahora sufres o disfrutas de sus frutos. Bien puede ser el momento de mirar de otro modo, de modo no dual. R.Malak

El sentido de separación surge por la confusión

14 marzo 2015

Tenemos acceso a las cualidades de la mente, así como a lo profundo de la conciencia. Esta, siendo sin fin, se ha centralizado al respirar por primera vez. La fuerza de vida emana desde la conciencia que impregna todas las células, aunque parece que lo hiciera desde la persona. Esta confusión hace surgir la identidad formando un sentido de separación, fortaleciendo la idea de ser único, como conciencia de si mismo que sostiene al “yo” que nace, y, que por medio de la memoria, mantiene el sentido de existir.

El orden universal dispone las funciones de la existencia física, gobierna los actos involuntarios y las funciones del sistema digestivo, circulatorio y nervioso. Es una inteligencia sobre la cual la mente y el “yo” no tienen absolutamente ninguna gestión. La mente, a través de sus procesos racionales, refleja en su pantalla lo que es común y objetivo, y otorga la facultad de percibir el mundo por medio de los sentidos. Junto con ello, aunque lo ignoremos, está disponible la omnisciente sabiduría de Si mismo, que puede solucionar cualquier problema inventado o real que nos convoque o con el que nos sintamos envueltos, siempre y cuando la solución esté en armonía con lo que emana desde lo esencial. Esta capacidad muestra inteligencia que es económica al seleccionar las mejores alternativas para el desenvolvimiento creativo de la expresión, por medio de la fuerza, la belleza, la armonía, que, con toda su perfección y en toda su amplitud, despliega el Ser. R.Malak.