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RECUPERAR EL EQUILIBRIO – VOLVER AL ORIGEN

Como un baile de disfracesMuchas personas descubren en algún momento que la vida no tiene sentido, y por desconocer el trasfondo real de su existencia desesperan y sufren. Por eso, para mí, lo que tiene sentido ahora es hablar de estas cosas que hablo, por empatía, ya que considero que no es suficiente buscar la medicina temporal de las creencias, ni comprarse ideas sobre la fe. Eso, según lo veo, es como pretender sanar una herida grave y profunda con agua hervida. Es necesario ir a la raíz del asunto, a la causa original del desconocimiento, o, como algunos lo llaman, la ignorancia de Sí mismo. Está escrito por sabios de todos los tiempos que el sentido esencial se conoce al conocerse a Sí mismo.

La Vida se expresa, se manifiesta sin que se pueda evitar. Es manifestación de Conciencia sin propósito. La Vida es el movimiento de la Conciencia, pero pocos reconocen esto.  Por mi parte es un hecho que me reconozco, a mí, Sí mismo que soy. Me reconozco sabiendo que soy, que existo y que todas las cosas existen y dejan de existir ante mí, la Conciencia. Aun así, sufro o disfruto la vida en base a las exigencias de mi identidad, muchas veces sumergiendo lo más brillante de la comprensión para quedar opacada temporalmente por las tendencias latentes. Una y otra vez veo cómo se produce esto, y me hace comprender lo que nos pasa a todos.

Necesitamos, para recuperar el equilibrio de la comprensión, y, para deshacernos de la aparente ignorancia, conocer los pensamientos y el movimiento que los va destacando, la mente, ya que son los pensamientos los que nos perturban cuando hay crisis. La mente es una función de la Conciencia que ordena los pensamientos, las burbujas de pensamientos. Unos se destacan sobre los otros, se disminuyen, se muestran, se esconden, retroceden, explotan, desaparecen. Son como latidos con distintas pulsaciones. No son ajenos a mí, pero los conozco. No pueden estar en ningún lugar distinto de mí, pero los observo. Como si me desdoblara, la Conciencia se centraliza y me hago yo que observo eso. El latido permanente de la Vida entra en juego con el latido intermitente de los pensamientos. Donde en esencia no hay dos, parece haber dos conjuntos de latidos, a veces sincronizados, a veces no. Pero uno es permanente y real, el otro es intermitente, transitorio, cambiante, por tanto no es absolutamente real. Sin embargo existe, pues se manifiesta y lo conozco.

Cuando hay sincronía entre el pensar y la Vida, hay amor, hay perfección, hay belleza, claridad. La mente está en su fuente, la Conciencia. Y sigue funcionando desde ahí diciendo nombres tales como: amor, perfección, belleza, claridad, unidad, armonía, paz. Desde ahí, la función es impecable.

¿Qué es lo que rompe esta sincronía? ¿Cómo sucede el sufrimiento?

Cuando la mente pretende independizarse de su fuente, es como olvidar la realidad de ser. Construye persona, construye pasado y futuro, como si fueran míos y me definieran. Construye ego, un yo con historia, un yo vulnerable, carente, necesitado, que busca completarse, mejorarse, ser apreciado. Un yo separado de millones de otros yo, ustedes.

Sufrimiento es ego, es cuando el yo que observa se separa de lo percibido, se independiza de lo percibido y a la vez, de su propio origen. Ego es un yo ilusorio, por eso cuando lo busco no puedo encontrarlo, puesto que no puede haber dos yo.

Es cuando me adormezco a mi verdadera naturaleza, y me envisto de una personalidad buscando reconocimiento, mérito, proyección, que esta ilusión hace presa de mí. Al perseguir creencias o pensamientos ideales, muchas veces se entra en conflicto con la pulsación de Vida que está aconteciendo naturalmente. Se produce una lucha desgastante por insistir en la construcción de una artificialidad. Y solemos no darnos cuenta de esto, porque el ego ciega y obstruye la claridad con la cristalización de la mente, que deja de fluir tratando de mantener las ideas fijas sobre el deber ser y la consecución de nuestros deseos. Se niega el acontecer, se rechaza, y se procede a poner la atención en un pasado en apariencia mejor o un futuro ideal.

Esta ilusión, el sufrimiento, puede presentarse en algunos casos como una alarma que me llama la atención, me despierta del ensueño de ser una soñadora, y entonces la ilusión se desvanece, el yo separado desaparece, el ego se sumerge, las dudas se disipan, los miedos se apartan, la oscuridad deja de existir, porque la he alumbrado con la visión aguda, clara, reposada, de la atención plena, la observación sin juicios. Es como recuperar un carruaje descarriado, como volver al equilibrio, como despertar de un desmayo. Es como retomar el norte. Es Vida en presente activo.

No hay donde ir, pero tampoco hay donde quedarse. Todo viene y se va, pero yo permanezco. Tanto el dolor como el placer vienen y se van, ambos, dos extremos de experiencia en el fluir de la vida.

El cuerpo, la mente, las emociones, son como motores ya diseñados y condicionados a existir de una manera determinada. Aparecen los pensamientos, se sienten emociones, se hacen cosas que responden de forma automática ante algunos estímulos. Desde la fuente, en observación sin juicio, soy presenciación de todo este movimiento, Conciencia que conoce y observa los automatismos, Conciencia, en realidad inafectada, que sostiene este movimiento. Desde la claridad, con la comprensión inmediata de esta situación, de esta realidad constante, el movimiento automático tiende a armonizarse, la respiración se calma, el cuerpo se va relajando, las emociones se apaciguan y el entendimiento va surgiendo limpiamente. La mente se va recogiendo de este modo, de nuevo, en su origen, la Conciencia.

La Vida no tiene un sentido conceptual en sí misma, porque es el despliegue de mi propio movimiento, un despliegue libre, como arcoíris de luz convertida en miles de colores. Una expresión suavemente fluida de mí, de Ser que es Conciencia, y se muestra en plenitud sin ninguna atadura. Sin embargo, la mente, mi función para manifestarme, mi función para experimentar y poder descubrir la variedad de colores que me conforman potencialmente, procesa datos, información. Procesa las tendencias latentes, los pensamientos. Y arma un posible sentido de vida, un propósito, una dirección que tiene comienzo y tiene final. Mi función, la mente, me da un disfraz temporal, me idea un papel que jugar, un personaje para vivir los episodios del juego de la vida. La realidad de Ser Conciencia es plenitud y perfección, sin embargo la ilusión de ser la persona solo muestra un reflejo de la totalidad, tan solo una selección de aspectos. Si lo olvido, sufro… o juego a sufrir.

Es necesario discernir entre lo que es real y lo que es ilusión, notando aquello que permanece y aquello que es transitorio. Es necesario que la mente funcione desde su origen, y ahí aparece todo el sentido, la dirección necesaria, un funcionamiento impecable que no necesita creerse el cuento del yo – identidad, sino que sólo lo usa, como quien asiste a un baile de disfraces… y lo goza.

Maria Luisa

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Senda Espiritual

Senda espiritual

En lo espiritual, la dificultad es el ego, no la mente

8 febrero 2015
Las preguntas que se escuchan en lo espiritual están relacionadas con la mente. Esta cuestión es un “nudo gordiano”, o sea, una dificultad difícil de salvar. Cortar el nudo significa resolver el problema. Se menciona: Si el Sí mismo está más allá de la mente y la realización es con la mente, ¿cómo se entiende esto? Existe esa dificultad, entonces, ¿cortar el nudo implicaría descartar la mente?
La mente es la función de la conciencia diseñada para moverse en la dualidad y en el espacio – tiempo. Es una facultad del razonamiento, elabora y construye pensamientos, los acumula y procesa informaciones. La dificultad mayor es que hemos construido un ego que intenta agradar su preponderancia específica sin considerar que solo es un reflejo de Si mismo o una imagen. R.Malak.

¿Juego o ilusión?

9 febrero 2015
Ir en busca de la felicidad es lo que nos mueve como personas, buscarla constituye un derecho, es la suma, es lo digno. La vida se puede mirar de dos modos: como un juego o como ilusión. La ilusión o Maya es el sueño de la dualidad en el universo de los fenómenos, es un breve intervalo en un océano sin límites.
La pregunta obvia es: ¿Por qué buscamos la felicidad? La confusión más importante es seguir la ilusión y olvidarnos del juego. Debo agregar que los demás siguen también la carrera de la vida. Se mueven junto con nosotros, no vamos solos. Podemos, como personas, vernos como un segmento de muchas fases de la vida, y aunque no podemos ser responsables del bienestar de los demás que siguen en carrera, sí somos compañeros de la senda. La meta de los demás también es la felicidad, pero si nuestros pensamientos y nuestra vista están siempre fijos en la meta, podemos perder de vista los pasos necesarios para alcanzarla, al olvidar el juego y quedar atrapados en la Ilusión. R.Malak.

Presente Activo

10 febrero 2015
Para muchos estudiosos la felicidad se asoma como objetivo para la realización. Mencionan, entre varias cosas, que es prácticamente sentirse que entre el Todo y el yo no hay diferencias. Hay algunos que ven esta cuestión como una meta que hay que establecer, en cambio, para mi es simplemente permanecer en el presente activo, no es una cuestión obsesiva de Ser, solo plenitud, paz en apertura, aunque se detecten problemas emocionales o conflictos del día a día.
La inteligencia esencial que emana sin detenerse no está limitada por el ego, no hay nada separado de sí misma y es plena conciencia. De allí que escriben los antiguos la frase que es familiar: “Yo soy lo que Soy”. En un comienzo, intentar descubrir la diferencia entre el presente teórico y el presente activo provoca inquietud, mas si se observa la inquietud sin rechazo, se atraviesa la obstrucción al identificar que es creada sólo por órdenes emocionales que mantenemos archivadas. R.Malak.

No hay división en el ver

11 febrero 2015
¿Acaso se necesita aprobación para decir lo que está dentro del corazón? La mayoría de las definiciones son como mapas, pero ellos no son el territorio. La información puede ser adecuada, pero aunque aumentemos al máximo la comprensión de lo Real no permitirá ver desde lo Real. Desplegar comprensión de Sí mismo es conveniente y necesario. Las hojas del bosque impiden ver los árboles, verse a Si mismo implica que ver es lo mismo que lo visto, son no dos, más aún, no hay diferencia de espacio tiempo. Este ver es observación sin juicio, sin partes, ver total. No hay división en el ver, es plenitud y evidencia todo de una sola vez, resplandor repentino no dual. R.Malak

La estructura del tiempo es conceptual

12 febrero 2015
Lo esencial de la naturaleza, en su expresión manifiesta, siempre está en el éxito, porque no hay razonamiento sino que lo que hace es seguir su propio fin. Se mueve por un plan no definido por la lógica sino por propósitos que siguen una ruta fundamental buscando su nivel. Es difícil de comprender con el modo dual que conocemos, tratar de entenderlo implicaría acercarse a ese fin por medio de un esfuerzo, para considerar el movimiento como un conjunto.
Atrapado en un concepto llamado “tiempo”, lo que se alcanza y lo que se olvida se hace cada vez más objetivo en el pensamiento, hasta que el tiempo mismo se convierte en una carga. Se convierte en algo tan estructurado con respecto al tiempo, que llega a darse cuenta de que tiene muy pocas ocasiones de ser lo que verdaderamente es. Y generalmente es la naturaleza, como manifestación de lo Esencial en lo exterior, la que logra desafiar al ego centralizado. R.Malak

Atrapados en la confusión

13 febrero 2015
Me preguntaron cuál es la razón por la que escribo, más aún, por qué estoy escribiendo diariamente en este último periodo. Es difícil definir el motivo, solo me mueve una sensación de expandir consuelo, lo veo como una acción que no está tan solo limitada a la mente. Me acerco sin ninguna explicación lógica con el intento de aliviar la angustia mental.
Todos necesitamos consuelo, cualquiera que este sea, porque los reveses, necesidades y agravios están en el menú de cada uno de nosotros al movernos en este plano manifiesto. Todos tenemos que hacer frente, ocasionalmente o continuamente, a hechos inevitables que por lo general no entendemos, teniendo que ajustarnos a esos incidentes desagradables. Muchas personas se sienten que están atrapadas, casi diría que en esclavitud, como viviendo bajo la ignorancia causada por el poder de la confusión. Por eso escribo, quizás una palabra pueda provocar luz y comprensión. R.Malak.

Programación desconocida

14 febrero 2015
La imaginación tiene el aroma de la verdad y construye la senda de la vida señalada, ya que emana del corazón. Al no revisar lo que sucede en uno, hemos elaborado en el interior rutas que se van ejecutando en el exterior. Este programa aparece como la cualidad de desear que va acumulando posibles diseños, y, sin que nos demos cuenta, de este modo hemos entregado el visto bueno a su ejecución. Estos diseños no han pasado por medio de la mirada de la mente razonadora.
El movimiento interior sin dirección ejecuta lo que hemos deseado, sea lo que esto sea, más aun si le hemos agregado la cualidad creativa de la imaginación, que le adiciona la fuerza que proviene del corazón. Es conveniente, si no hemos aprendido a observar sin juicio, al menos que se impulse a la ruta los deseos justos, de plenitud, de la riqueza en comprensión, de la amistad y del amor, como fuente principal de expresión de Si mismo. R.Malak

Creación y Destrucción

La enseñanza de la no dualidad es fuerte, sé que muchas veces se hace difícil aceptar lo que indica. Lo interesante es que cuando se comprende… libera y alivia. Cuando se realiza, se muestra una apertura que es y ha sido siempre…. infinita.

Caracas

Caracas

En los tres últimos meses se me han presentado dos viajes a Caracas – Venezuela, donde vive la mayor parte de mi familia y mis hijos. A veces uno cree que las cosas por fin han encajado en su sitio, que lo que deseábamos por fin sucede… creemos que la vida es como las películas tradicionales, tienen un final, a veces feliz a veces no. Pero la vida, esta película que corre en la conciencia no funciona así… nada permanece.

Familia

Familia

No hay final para la vida… comienzan ciertos episodios, se mantienen, se transforman o cambian y después terminan – los episodios – pero la vida no depende de los episodios, no se sostiene en las cosas que suceden… al contrario, la vida es el sostén de todo acontecer… todo lo conozco desde mi misma…. Todo lo conocido está sostenido en la conciencia, todo lo que existe lo hace en Mi. Incluso los apegos… suceden en mi. Estos apegos hacen que mi atención se quede fija en ciertas cosas, en algunas personas, mis hijos, mi madre, mi pareja…. De manera que lo que les pasa a ellos (en mi pantalla consciente, que no es mía como identidad Maria Luisa, sino Mia como Conciencia) me duele o me alegra, a mi la identidad.

 En diciembre a mi hijo le dio dengue, lo hospitalizaron y esto me empujó a viajar inmediatamente a Venezuela, de un día para otro. Mi mamá llevaba tiempo allá, enferma también, sin embargo yo esperaría un par de semanas más para ir a acompañarla y apoyar a mis hermanas que estaban ocupadas de atenderla. Las cosas se movieron de forma que me vi obligada a partir antes de lo previsto. Fue un viaje muy fuerte en sentido emocional… y también físico, muchos días de clínica, ya no por mi hijo sino por mi madre… las cosas cambiaron… y cuando ya creí que salíamos de un episodio, pasaban tres días y retornábamos en una ambulancia con mi mama… terapia intensiva… llantos, Navidad de por medio… y mucha tensión.

Recuperación

Recuperación

Mi hijo se recuperaba del dengue y la hepatitis, pero él es joven y fuerte… salió de todo ello sin inconvenientes, pero mi mamá no es joven y su enfermedad ha sido muy complicada. Permanecí a su lado por mes y medio, casi todo el tiempo yendo y viniendo a una clínica que está ubicada en la ciudad bastante apartada del lugar donde vivía… y mientras tanto en las calles se reflejaban las protestas por la situación política, social y económica venezolana. La sensación era como estar en medio de una guerra… algo muy tenso.

Esto fue en diciembre y parte de enero. Viví la Navidad, el año nuevo, y el matrimonio de una sobrina… toda la familia hizo de tripas corazón, y mientras la madre seguía medio inconsciente en su cama con colchón anti-escaras y llenita de cables por todos lados, el resto de la familia, su progenie, tratamos de vivir felizmente lo que merece vivirse felizmente. Volví a Chile dejando las cosas más o menos…. estables. A mi mamá le darían de alta en dos días más. 

Dice R.Malak en su diario hoy: “El mundo objetivo no es la naturaleza real, la conciencia centralizada solo ilumina lo que percibe, no puede decirse que sea algo existente ya que son apariencias fenoménicas de la infinita conciencia.” Si, apariencias, vienen y se van ante mi presenciación, Mia de la Conciencia, Mia de lo esencial… y cada apariencia está teñida con la historia mía, de la identidad Maria Luisa, que como un filtro ante un lente produce efectos particulares.

Disturbios UCV

Disturbios UCV

La identidad se antepone como un velo traslúcido que viste de colores a la luz que emana de Mi, la luz esencial. De manera que lo experimentado es la historia, intensa, llena de emoción, plagada de actividad. Mi atención sigue el rumbo trazado por mi memoria, mis apegos, mis deseos… todo lo que está pendiendo, latente, buscando resolución, comprensión, alumbramiento. Abro la boca y me trago el bolo completo, como si tragara una inmensa bola de luz de colores, que se hace luz en mi, luz con luz…. Conciencia de conciencia, plenitud libre de los juicios, las marcas, libre de la dualidad “me gusta – no me gusta”. Absoluta conciencia, libre e infinita… apreciación de cada instancia, de cada instante, de cada variación de este río eterno de presentaciones. 

Ayer regresé de un segundo viaje, muy corto, pero en esta corta semana que me alejé de Santiago de Chile, la intensidad no bajó, pude compartir con mi madre que se va recuperando hermosamente y asistí al acto de celebración por la graduación de mi bella hija, me despedí de mi hijo varón que sale del convulso país hacia otro donde podrá hacer un post grado. Salí de Caracas antes de ayer dejando lágrimas y sintiendo la fuerza de la emoción cuando nos vemos obligados a soltar, viví lo que duele separarse de aquellos a los que estamos apegados… y no lo digo por mi, porque hace muchos años que vivo separada de mi familia, pero es imposible dejar de sentir lo que sienten ellos. Mis hermanas, mi papá, mi mamá, mis hijos, mi gente, mía de la identidad, los personajes de mi historia en este trazo de espacio-tiempo que corre como una película ante mi presenciación, en la pantalla de la Conciencia infinita. 

Si, es fuerte la enseñanza de la no-dualidad, porque esta indica que en última instancia nada sucede… nada que sea real sucede, es todo como un sueño, percepciones que destellan ante la luz de conciencia. Es fuerte dejar de lado la “idea de ser yo”… pero es liberador comprender que este yo nunca ha sido ni verdadero ni real… el Ser real siempre he sido, infinito y eterno, sin duración en el tiempo porque es atemporal, sin presencia en el espacio porque es a-espacial, mas sin embargo permanente. Permanente y por ende Real. Es la permanencia donde suceden los brillos de lo impermanente, que atraen y dejan encantada a la atención, y a pesar de cualquier juicio sobre lo aceptable o inaceptable, destellan hasta ser vividos, experimentados. Los brillos titilantes de un acontecer que parece real, que suceden en Mi, y no me tocan, a lo esencial, que permanece pleno e intocado como siempre es y ha sido.

yo y espacio

yo y espacio

Termino mi entrega compartiendo de nuevo un extracto del texto diario de R.Malak: “La conciencia infinita no se termina, la construcción de lo objetivo tampoco termina, solo es inestable, no permanece y es la fuente del sufrimiento que aparece cuando la realidad de la conciencia no se comprende. La confusión se presenta al mostrar la conciencia dos aspectos en forma permanente: creación y destrucción, hay que entender esta cuestión y allí sobreviene la comprensión.”

Maria Luisa

 

17 de Marzo 2014 – Receptáculo y contenido.

No dualidad. Manifestación de la conciencia

Sí mismo como conciencia pura es tanto el contenido como el contenedor

 

El mundo objetivo no es la naturaleza real, la conciencia centralizada solo ilumina lo que percibe, no puede decirse que sea algo existente ya que son apariencias fenoménicas de la infinita conciencia. Algunos curanderos, mediante esfuerzos y sacrificios inmensos, adquieren algunos poderes que podrían ser llamados milagrosos y quizás podrían hacer mucho bien en cuanto a ayudar a las gentes y a inspirar fe, sin embargo esto no los convierte en perfectos, esta vía no es a la realidad sino un enriquecimiento de lo falso, de lo equivocado y conduce a la confusión.

La conciencia infinita no se termina, la construcción de lo objetivo tampoco termina, solo es inestable, no permanece y es la fuente del sufrimiento que aparece cuando la realidad de la conciencia no se comprende. La confusión se presenta al mostrar la conciencia dos aspectos en forma permanente: creación y destrucción, hay que entender esta cuestión y allí sobreviene la comprensión.

Todos los esfuerzos conducen a más esfuerzo; todo lo que se construye debe ser mantenido, todo lo que se consigue debe ser protegido contra la pérdida. El conocimiento no es suficiente; el conocedor debe ser conocido, cuando no se conoce de sí mismo no puede haber integridad.

Sí mismo como conciencia pura es tanto el contenido como el contenedor, la montaña como el valle, el ropaje como el modelo, el árbol y la hierba, la pradera, el bosque, lo animado y lo inanimado, es todo, absolutamente todo. Sí mismo es lo que es y lo que no es, es existencia y destrucción. Nada hay que no sea conciencia.

La búsqueda del reconocimiento al valor y la verdad de los descubrimientos, puede desembocar en una batalla en contra de la intolerancia científica e ideológica. En más de una oportunidad el que la promovía se exponía a ser llevado a la hoguera. Científicamente no hay una norma de conducta que tenga validez absoluta. La justicia absoluta configura una perfección suprema y no es cercana a lo humano. La diversidad de intereses humanos tarde o temprano provoca conflictos de intereses, para lo cual se plantean dos soluciones posibles: satisfacer a uno a costa del otro, o el equilibrio entre ambos. Si se entiende el valor supremo por la paz social, el equilibrio podría ser la solución justa.

Por otro lado hay doctrinas que mencionan que los méritos y deméritos son iguales, como moneda de cambio, si los méritos sobrepasan a los deméritos, las personas irían al cielo y después renacen aquí. Y si sucede lo contrario, van al infierno o un destino similar para después renacer aquí. Así, hay muchas doctrinas confusas o intencionadamente enredadas para entender lo que es simple y natural. Si tengo la sensación de estar haciendo debo experimentar el resultado de mis actos, bien sean buenos o malos, constructivos o destructivos. A mi entender uno no puede borrar un acto con otro, cuando el sentimiento de estar haciendo las cosas se pierde ya no existe la necesidad del mérito o del demérito. Para el que se mueve desde sí mismo el Karma, el destino, o como quiera que se llame, pierde totalmente el sentido.

La armonía externa viene de la armonía interna. Si la mente está clarificada la iluminación viene de su interior, automáticamente su expresión ocurrirá en la vida cotidiana como compasión y paz. Primero viene la comprensión interna; luego viene la manifestación de esa comprensión interna en la vida externa.

La creación y la destrucción sólo son dos aspectos de la manifestación de la conciencia que es al mismo tiempo el provocador y el receptor de todo lo que ocurre en cualquier momento. Por tanto, nadie hace ni experimenta nada pues desde si mismo eres el único receptáculo y contenido de lo que bebes en cada instante. R.Malak

4 de Marzo 2014 – Asombro

Abismado por la existencia

Si no tengo “yo”, ¿dónde está lo “mío”?

 

Con naturalidad las personas se abisman del morir o de ver morir, pero es raro el que se abisma del nacer, lo que merecería más su sorpresa puesto que ello lleva a quedar sumergidos en la ilusión del vivir, sumergidos en una comprensión inestable, cosa que no tarda en darse al ser programados y reprogramados por ideas y estructuras condicionantes.

Las razones que se tengan para que cada cual se mueva – ya sea dentro del circulo lógico, emocional, de la acción o de los logros – pueden ser múltiples y variadas, lo interesante es que hay un modo, normalmente no considerado, de estar en la vida y de observar el mundo, que no es nuevo, y está siendo aceptado con mucha fuerza y buscado con dedicación. Este es el modo no-dual, que deja lejos lo impermanente de la vida para que lo real tome sentido de autenticidad.  Este modo plantea que el mundo es una ilusión y que la realidad no se presenta a los ojos y, por ende, no es posible reconocerla objetivamente. Menciona que lo apreciado solo es aceptado por el filtro de la identidad a través de las ideas y conceptos, una idea dentro de infinitud de ideas. Para un buscador sólo hay una manera de ser feliz: complacer a la fuerza interior que presiona por expresarse. Esta ocasionalmente se expresa como éxtasis, es algo que se siente de modo emocional, ilumina de una dicha que satura el corazón de cada aspirante, también se siente esa dicha cuando la mente buscadora se fija objetivos inspiradores.

Claro está que el número de personas que engañan a otros es inmenso pero el número de las personas que se engañan a sí mismas es infinitamente mayor. Se puede seguir enumerando lo que se presenta, solo que en lo personal, no aparece nada como mío propio sino como expresión de lo que se observa. Si no tengo “yo”, ¿dónde está lo “mío”? El que ve sabe que, con un poco de atención, el otro verá también, pero no se plantea la cuestión de entregar nada. Se expone lo que se comprende, se muestra un camino corto y fácil para que sean capaces de ver lo que se ve, pero deben abandonar ese modo de aferrase a los viejos hábitos de pensamiento, de sentimiento y de acción. El conocimiento de sí mismo es una dimensión completamente nueva, donde no hay nada que dar o tomar.

El deleite de estar en la línea de compresión indicada por Si mismo es algo que sentimos desde los pies a la cabeza; toda la persona lo disfruta. El deleite lo sentimos por todo el cuerpo cuando estamos totalmente dedicados y escuchamos sin condiciones las expresiones de Si mismo. Lo más sutil de lo sutil, lo más grande de lo grande, contiene la identidad dentro de sí mismo dando la impresión de que el contenedor es lo contenido al sentirse en pleno corazón. De pronto, en forma inesperada, no causal ni casual, estamos de frente al resplandor no-dual, como esa comprensión que sobreviene.

Explicado de otra manera, por ejemplo, puedo decir “nosotros, usted y yo parecemos vivir del mismo modo”, la duda se plantea en que lo que yo veo no es lo mismo para usted que para mí, incluso si tomamos agua, en la acción existe un abismo, en su opción de beber agua y en la mía. Usted bebe agua, en cambio mi beber está relacionado con el resplandor no dual y lo bebo hasta el tope. El ambiente externo aparece diferente a cada observador según varíen las condiciones de tiempo y espacio, y ahí está lo crucial del problema de las ilusiones creadas por los órganos sensorios.  El conflicto se produce pues lo absoluto aparece diferente a cada individuo, debido a las diferencias en los correspondientes sujetos y objetos, aunque exista en su forma verdadera y única en lo Divino.  R.Malak