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Desapego – 2 de Agosto 2016

2 agosto

El trabajo productivo, como medio de vida, no es contrario a la verdad. La fuerza de estas palabras deja muda a la mente que se encuentra atrapada por la devoción. Es difícil concebir que puede suceder la condición de desapego al deseo o a su satisfacción. Parece que muchos están buscando una satisfacción plena y sin embargo no confían en que eso sea posible. La vida cotidiana es unpuente que nos conecta con lo Esencial, permite unir lo finito y lo infinito, y nos entrega niveles variables de comprensión.

Si bien todas las cosas son de la esencia, se dan en la esencia y vuelven a la esencia, esta queda como si no hubiera recibido a las cosas, estas cosas se diluyen en lo esencial. El vacío que se provoca en las personas se debe a que se desvinculan del medio social mediante la potencia de la cultura enajenante. Esto ocasiona separación entre las personas y lleva a la mayoría a buscar posturas individualistas que los posicionen y que los integren a la sociedad, convirtiéndolos en aceptables dependiendo del sistema de turno.

Han sido los grandes personajes que realizaron la verdad, hombres o mujeres, los que con sus vivencias establecieron sendas de orientación para los demás, algo que ha ocurrido desde tiempos pretéritos. Como ayudadores recogen sus sufrimientos, sus placeres, sus nombres, su fama, y le suman todos sus intereses para armar un fardo que arrojan en el mar océano de lo indescriptible.

Estos apuntadores liberados no son egocentrados, les escucharemos decir que no comercian con la religión, que muestran un camino en la búsqueda de soluciones a los problemas contingentes y van mostrando verdad en su caminar. Dicen que la verdad no es propiedad de alguien y que nadie puede patentarla. Ya he mencionado el dicho referido a que “el que se conoce a Sí mismo conoce lo Divino”. R.Malak

Luz en el silencio de la mente 2

Los estados mentales acontecen en la Conciencia, no le suceden a tu persona, ni a tu cuerpo… Son una rotación permanente de modos conscientes que acontecen a Sí mismo.

Luz en el silencio de la mente. Ser Conciencia Plenitud. No dualidad

Continuando la conversación expuesta en la entrada anterior.

P: Hola. Gracias por la respuesta. Es lo más profundo que he leído desde hace mucho tiempo. Creo que me llevará algún tiempo comprender lo que dices, porque nunca he sido especialmente brillante en la comprensión.
Entiendo que el significado que le das a la palabra ontología es el de Kant, como estudio de las ideas sostenidas por la conciencia.
La propuesta del vedanta advaita es muy sencilla de entender racionalmente debido a su radicalidad. Lo difícil es asumirla vitalmente porque el raciocinio común no consigue enlazarla con la percepción cotidiana.
Contaba Karl Popper que él aceptaba la brillantez racional del idealismo de Hume, pero que no podía mantenerse más de una hora en él sin caer en el raciocinio común aunque fuera consciente de la falta de racionalidad de dicho raciocinio. Creo que mi relación con el advaita es algo semejante.
Por otra parte, asumir que todo lo que hay (el objeto) no es otra cosa que pensamiento y que su existencia proviene del observador es fácilmente comprensible. Incluso me puedo responsabilizar del flujo de objetos de mi percepción. Otra cosa bien distinta es desidentificarme de la percepción física.
Este tema de diferenciar las ideas puras de las provenientes de la percepción física es clásico entre los filósofos idealistas occidentales. Los cuales no suelen ser un buen ejemplo de coherencia conceptual; pero es lo que tenemos.
Por ejemplo; llevo bastante tiempo enfermo (soy varón) y puedo asumir que mi enfermedad es una creación mental. Pero lo cierto es que a quien le duele es al cuerpo, no inicialmente a mí, y éste me devuelve el dolor el cual se convierte en una idea con su carga emocional correspondiente; con lo cual percibo el dolor como ajeno y previo a mi contenido mental (mis ideas sobre tal dolor).
Puedo pensar y repetir como un mantra que no soy un cuerpo, o que no duele, pero no por eso voy a dejar de percibirlo y menos aún voy a poder olvidar su existencia cuando duele; aunque tal existencia provenga o no de la conciencia.
Otro ejemplo es el del sueño; intelectualmente puedo asumir que cuando duermo el mundo no existe porque no lo estoy percibiendo por no estar pensándolo (este ejemplo es clásico entre los vedantines), pero lo cierto es que si me golpean me despierto; o si hace frío me tapo con la manta o si hace calor me destapo. Lo cual viene a mostrar que la percepción física es ajena y previa a la mente que la percibe.
Me vas a tener que perdonar las confusiones en las que me haya expresado. Pero últimamente he pensado y repensado mucho sobre éste tema de la percepción física y su relación con el contenido mental por una experiencia que tuve hará unos 25 años en Buenos Aires.
Un cordial saludo y gracias nuevamente.

ML: Ontología la entendemos más bien como lo que su etimología dice, el estudio del ser.
Onto es ser y logia es estudio.
El problema básico consiste en averiguar desde dónde te estás sosteniendo para comprender.

Cuando se habla de que todo lo que hay es pensamiento, se refiere a que todo lo que existe tiene su existencia como contenido de conciencia, pero no de tu conciencia, sino de La Conciencia. Esto lo digo porque tú te concibes como un sujeto independiente que tiene conciencia de objetos, sensaciones, percepciones, pensamientos, emociones y sentimientos, pero que es diferente de otros sujetos que también tienen su propia conciencia. Si te comprendieras como Si mismo Presenciador, o mejor aún, como pura presenciacion, entonces sí tendría sentido asumir que toda existencia existe en ti, tú como Eso que eres realmente.
Así se explicaría el movimiento de los estados mentales ante esa presenciacion, y se comprendería que dichos estados son movimientos de la misma conciencia, que como funcionamiento mental, plantea diferenciaciones.

Te daré algunas pautas de las bases ontológicas que usamos junto a R.Malak.

Lo real es Ser. Ser se mueve y este movimiento es Conciencia que fluye como un río de armonía, Plenitud. Esto en el Vedanta lo llaman Sat Chit Ananda.
La conciencia se despliega y surge el funcionamiento consciente llamado mente. La mente, esta función, genera la dualidad y la medida en la infinitud no dual de la conciencia. Por tanto, lo que es infinito aparenta tener medidas ( espacio ) , y lo eterno parece tener medidas ( tiempo ).
La conciencia, que es plena totalidad sin fronteras, debido a la diferenciación de sujeto- objeto que hace la mente, se centraliza como efecto de la ilusión ( Maya ), que hace aparecer multitud donde no hay dos. Esta centralización es el yo-cuerpo-mente-emoción que te hace parecer ser esta persona, con sus limitaciones y vulnerabilidades.
Los estados mentales acontecen en la Conciencia, no le suceden a tu persona, ni a tu cuerpo… Son una rotación permanente de modos conscientes que acontecen a Sí mismo.
Sí mismo se asoma a la existencia a través de tres ventanas: el cuerpo, la mente y la emoción. Estas ventanas se superponen, se combinan y rotan dependiendo de como la persona percibe el mundo preferentemente. Por ejemplo los atletas ven más a través del cuerpo, los artistas a través de las emociones, los intelectuales a través de la mente.

Esto que menciono son pautas de nuestro uso de la ontologia, que deben ser tomadas como señales, como letreros en un camino, como un mapa o como un menú. Recorrer el territorio o degustar los platos del menú deben ser realizados por ti mismo. Hay modos adecuados para llevar a cabo esta realización.
La mente ejerce una fuerza de encantamiento en la que la atención se centra como sujeto y queda prendada de los objetos de la conciencia, y en base a ello fortalece el sentido de separación y propicia la aparición del ego. Este encantamiento equivale a estar perdido en un bosque, un bosque de errores de percepción y errores de entendimiento. Lo primero que hay que descubrir es en que parte del bosque estas, y una vez lo sabes, ya estas fuera. Así opera la comprensión, es como un líquido diluyente de errores. A veces hace falta ayuda de alguien que conoce el bosque.

El proceso de reconocer lo real implica, como si fuera un ave con dos alas y una cola, dos aspectos paralelos: El ala de la comprensión intelectual y el ala de llevar a la práctica lo comprendido y la cola es el timón de la atención.

Nuestro modelo de comprensión no es el de la hormiga, que va paso a paso sumando conocimientos, experiencias y méritos, sino que es como el vuelo del pájaro, que va directo a la fuente.

26 de Febrero 2014 – ¿Desapego?

Desapego

En la luz y el silencio el alma está permanentemente tocando su propia música para la armonización del cuerpo, de la emoción, de la mente y del corazón.

En lo cotidiano creemos haber hallado una manera de vivir, una creencia, lo que sea, y ahí nos establecemos. Validamos la importancia de no ser perturbados, de estar interiormente seguros, de no ser dependientes. Al estar en lo conocido todo lo cotidiano se nos muestras fácil, es nuestra zona de confort y por lo general creemos que es nuestro único lugar y modo de vivir. Lamentablemente esto no es permanente, es inestable y más tarde o temprano provoca sufrimiento.

Retirar el velo de la mente limitadora  aparece como una solución estable, y no quedar así expuesto a la ilusión de los fenómenos cambiantes. Generalmente se cree que los sufrimientos psicológicos son el resultado del apego. Así, si me permiten una generalización, todo aquel que se apega a las personas, posesiones, estatus social, a los futuros proyectos, está irremediablemente expuesto a sufrir. Aparece como una solución el desapego; el que vive desapegado puede cruzar  la existencia con un corazón tranquilo y sereno.

La conciencia espiritual es tan natural como la vida misma, no se puede vivir la iluminación sin una realización en la que la razón esté en proporción a las metas del diario vivir. El verdadero propósito de nuestra existencia y de todas nuestras actividades sólo puede encontrarse a través de la comunión con  sí mismo.

La luz más pura, la más elevada Luz es de sí mismo, que puede ser vista y al mismo tiempo, puede ser sentida y experimentada. En la luz y el silencio el alma está permanentemente tocando su propia música para la armonización del cuerpo, de la emoción, de la mente y del corazón.

Emulando a los sabios podemos decir: “soy aquel que es inmanente en todos. Todo lo que se ve y oye en el universo, tanto en el interior como en el exterior, está en mí. No soy ni el espíritu, ni el intelecto, ni el pensamiento, ni el sentido del yo.” El placer es percepción y estar desapegado no significa eliminar las percepciones, solo implica no identificarse con el cuerpo o con la mente. Permanecer en observación sin juicio no quiere decir que no vamos a sentir los deseos, sino que se contemplan imparcialmente tanto la satisfacción como la insatisfacción. No se trata de insensibilizarse de los afectos ni de las sensaciones físicas, sino ese “dejar hacer” que sobreviene, que ocurre cuando dejamos de tomarnos por una identidad y solo somos el testigo desde sí mismo, inafectado por las variaciones de la existencia.

La observación sin juicio impulsa al desapego, aprendes a conocer esos sentimientos que ignorabas cuando aparecían, provocando, temiendo y llenándonos de conflictos ajenos a uno. Estas percepciones las notas como testigo silencioso. Ninguna renuncia ha sido necesaria, hay una pura consciencia tranquila y silenciosa que se vive al sacar ese conflicto psicológico. Es importante no confundir este desapego con alguna práctica ascética; en el desapego  puedes gozar de todas las cosas de la vida, y, sin embargo, no estar atado a ninguna de ellas. R.Malak