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Felicidad Completa, Elección e Ilusión, La Búsqueda del Bien… y mucho más.

Ilusión - R.Malak

La Felicidad Completa

15 marzo 2015

La mayoría de las veces da la impresión de que somos libres de escoger cómo queremos vivir, que tenemos la voluntad de hacer ciertas elecciones. Sin embargo, hay algo en lo que no tenemos gestión, sin duda, y esto es sobre la muerte del cuerpo, lo cual es inevitable, y que llega a todos lo queramos o no. Cuando digo que podemos escoger cómo vivir y que hay elecciones que sí podemos hacer, me refiero específicamente a cómo usar este intervalo de conciencia que tenemos el privilegio de vivir.

Muchos sólo tienen que luchar por su salud, moverse detrás de la eliminación del dolor y eliminar el sufrimiento. Es natural, dado que la buena salud permite estabilidad en la vida, aunque solo consista en fortalecer las paredes del edificio que habitamos. Otros persiguen la riqueza, y la avaricia y el amor por las posesiones materiales constituyen el único fin de su existencia.

Ahora, ¿cuál debería ser nuestro fin en la vida como meta escogida, o cuál sería nuestra elección principal? La respuesta que aparece es alcanzar la felicidad perfecta y completa, cosa que por eones los estudiosos han planteado como lo único digno de alcanzar.

La cuestión se convierte en una paradoja dado que la única felicidad perfecta que puede existir, que cubre todos los aspectos tanto del cuerpo y de la mente como de lo esencial, nunca ha dejado de estar en nosotros. La perfecta felicidad es un atributo del Ser, de lo que Somos, no es algo nuevo, es eterno y permanente, si no fuera así no sería felicidad completa, sería un producto que aparece y desaparece. Lo que somos es Sí mismo, que existe consciente y pleno, y saberlo es nuestra única razón de existir. R.Malak

Conciencia de Existir

16 marzo 2015

El conocimiento es el conocimiento, no tiene nada que ver con las personas y sus experiencias. Es importante comprender de qué estamos hechos y cómo están formadas las cosas. Cada uno de nosotros está consciente de que existe, este conocimiento es el punto de partida para todo lo que consideramos que existe. Un camino requiere esfuerzo, tienes que caminar. Y para caminar tienes que ser un hacedor, un caminante. Ya tenemos el comienzo, es el conocimiento en el hacer. Independientemente de la forma en que lleguemos a él, las cosas existen para nosotros, incluso es evidente que existimos para nosotros mismos.

La realidad es no-dual, es siempre existente. El mundo de naturaleza externa y dual apunta al universo que me rodea y que aparentemente se encuentra fuera de mí. Este está bajo el dominio del ego. Si el ego desaparece la dualidad se integra a lo no dual.

Las cosas tienen un lugar y un tiempo, giran alrededor de nosotros. Decimos que una cosa está allí solo porque no es nosotros mismos o no parece estar dentro de nosotros. Decimos que algo está en el pasado porque está fuera de nuestra percepción inmediata y no forma parte de la comprensión actual.

Es coherente decir que la conciencia es lo que le da sentido a todo, aunque no tiene forma y ninguna cosa la representa. Nada existe que podamos señalar o separar y decir “esto es la conciencia”. La conciencia no da cuenta de sí misma como si fuera una sustancia individual o como si tuviera una naturaleza específica limitada.

Solo estamos conscientes del yo y de lo que llamamos cuerpo, lo cual crea un sentido de separación y de identidad. El yo nace y su historia le da sentido a la identidad construyendo esta mirada dualista, constructora de la desarmonía, del apego al deber ser, del sufrimiento y del conflicto. Conveniente es conocer lo real de Sí mismo que es lo que le da sentido a la vida plena. R.Malak.

Elección

17 marzo 2015

Todos somos la realidad viviente, somos vacío, la nada infinita. El yo es la historia, la acumulación de información que ha sido escrita en el día a día. Todo esto es la no dualidad y la dualidad. Como identidad no podemos evitar elegir, al igual que todo en la naturaleza. Las elecciones son una necesidad de la propia centralización de la conciencia, y no quiero decir con esto que la identidad tenga libre albedrío (palabra que a muchos causará escozor). Ajustados a nuestro lado positivo nos hacemos más saludables y armónicos, y es seguro que la vida será más plácida y sin conflictos, o nos inclinamos al lado negativo y nos colocamos en contra de la corriente de la vida, experimentando conflictos y sufrimientos. Influidos por las emociones, por los instintos e impulsos almacenados genéticamente y por las fuerzas de la naturaleza, comprobamos que no podemos aislarnos, y cualquier esfuerzo por dejarlos de lado es provisorio, y en la medida que reaccionamos a ellos verificamos que estos impulsos responden a la naturaleza de Ser.

Las elecciones son parte de lo esencial, al igual que el respirar, beber y comer integran la respuesta a la naturaleza física. Escogemos lo que agrada a nuestra naturaleza y no podemos evitar proceder de ese modo. Como resumen, verificamos que la voluntad no es libre, y lo que escogemos ha sido porque hemos sido obligados por nuestra naturaleza. Saber de esto es fundamental, reconocer que hay elecciones que nos producen sufrimiento y dolor, y otras que nos provocan armonía y plenitud. R.Malak

Son nuestras preferencias las que causan los conflictos en la vida

18 marzo 2015

En el texto de ayer mencionaba la aparente libertad cuando hablaba de la necesidad de elección. En cuanto a eso, lo óptimo sería elegir lo que se encuentra en armonía con la naturaleza, o sea, en conformidad con los impulsos más elevados. Sería una elección que nos acerca más a las influencias esenciales de nuestra conciencia. Mientras más próximos a esos impulsos y a nuestra naturaleza esencial, estaremos más cerca de lo que se conoce como lo absoluto, lo esencial, lo pleno. Esto facilitará que lo que somos en esta vida se mueva con una auto disciplina que se describe como felicidad, la cual emana de lo simple. Es lo que se muestra cuando se está en plenitud, es lo que contiene la esencia de todas las cosas y es ilimitada.

Cuando hay conflictos al no darse cuenta de esto es porque la mente, lo racional, intenta dirigir el camino en la vida por intereses principalmente egoístas. Por otro lado, no podemos desconocer que la substancia física, el cuerpo, siendo aparentemente la parte más elemental, es la que presenta mayores conflictos cuando se ignoran sus necesidades.

Son nuestras preferencias las que causan los conflictos en la vida, cuando no se toman en cuenta las influencias más fuertes de la conciencia, o, por ejemplo, se ignoran las urgencias del cuerpo dejando en primer lugar las manifestaciones racionales de la mente. Todo ello permite que el ego crezca hasta niveles en los que se pierde el sentido de la vida, sumergiendo la conciencia centralizada en el sufrimiento y en la falta de orientación que provoca la angustia de vivir enajenado, o sea, ajeno a Sí mismo. R.Malak

La búsqueda del bien gratifica, y es relativa a cada persona.

19 marzo 2015

Puedo decir que no hay personas cuyas acciones sean desinteresadas totalmente, ni siquiera aquellas que hacen grandes obras de bien. Las personas caritativas, o las que sirven a los demás, lo hacen porque les proporciona satisfacción en su interior.

Existen muchos que se deleitan siguiendo sus impulsos hacia el servicio, incluso más allá de sus medios, abarcado con este a muchas personas y animales. Ocuparse de esas cosas y acciones les entrega satisfacción, incluyéndolas como parte de sí mismo.

Puedo decir que las personas buscan el bien. Se debe a que estas acciones gratifican su naturaleza plena, de lo contrario no lo buscarían. El enfoque en relación al bien puede ser distinto entre unas personas y otras. Cada uno se esfuerza con sinceridad para buscar lo que considera adecuado.

Algunos suponen que el bien está definido como una obligación Divina. Las preguntas que inevitablemente aparecen son: ¿Por qué debería buscar el bien? ¿Por qué debo ser bueno? ¿De qué fuente procede ese impulso? ¿Si lo Divino es creador de todas las cosas, de dónde procede el mal? Y muchas más.

Si el bien es positivo, y si lo Divino es creador de este y de todo lo demás, la maldad, al atentar contra la naturaleza esencial no puede tener ningún contenido positivo, por tanto el mal es una condición negativa, o sea, es la ausencia de bien, y por ello no puede ser real ya que se basa en la ausencia.

No somos todos iguales, el enfoque de cada persona tiene que ver con la parte de su naturaleza que predomina: unos son físicos, otros intelectuales, otros artistas, otros espirituales. Cada uno experimenta el bien conforme a su naturaleza, lo que puede ser diverso y variado, incluso con mezclas, entregando las respectivas “recompensas” según las clasificaciones del Ego. R.Malak

Sin comprensión la persona está sumergida en la ignorancia aunque esté saturada de información.

20 marzo 2015.

Hay expresiones que mencionan que la naturaleza es una ilusión, que todo es un juego de lo divino. Manifiestan que todas las formas son relativas, fluidas, y que lo siempre cambiante es armado como una obra teatral. El mundo como una ilusión que varía continuamente, y lo divino que pasa a ser una obra rítmica y dinámica.

 Por otro lado, sabemos que existen canales de percepción como la vista, el tacto, el olfato, el gusto y el oído, que están adecuados para recibir las señales que vienen del mundo. Además están las diversas facultades de la mente, que funcionan interpretando lo que esos canales recogen y asimilan. Este funcionamiento va más allá del simple discernimiento, le da significado a esas cosas que surgen en la mente, las clasifica y permite comprenderlas debidamente. Todo el conocimiento y la información recogidos son agregados importantes. No podemos dejar de lado el hecho de que sin comprensión la persona está sumergida en la ignorancia aunque esté saturada de información. Llamo comprensión a la aplicación de lo que conocemos para entenderlo. Dicho de otro modo, los conocimientos pueden ser inútiles si no se han digerido y asimilado. Se dice que entender algo es un poder. Generalmente se entienden las ideas ordenadas, rotuladas y clasificadas, que pueden ser usadas para armar un sentido. El entendimiento es, por tanto, conocer la naturaleza y el propósito de lo percibido, y la sabiduría es saber cuándo y cómo hacer uso de lo que entendemos.

 Siguiendo la expresión del inicio: la fuerza dinámica de este mundo, que muchos llaman “ilusión”, es causativa y pura acción. En el principio activo de esta “obra”, “la acción total del universo”, todo está dinámicamente conectado con todo. La causalidad pasa a ser la fuerza de la creación con la cual todas las formas obtienen su vida como manifestación de la conciencia. R.Malak.

La vida es vivir, todo su propósito consiste en la utilización de sus potencialidades.

21 marzo 2015

Se habrán dado cuenta que, generalmente, lo más sencillo es a veces lo más complicado de obtener. Cuando intentamos detener los intereses de la mente para dedicarnos a algún propósito que hemos fijado, la mente, como si fuera un instrumento ajeno a nosotros, se opone al control y a la dirección.

La vida es vivir, todo su propósito consiste en la utilización de sus potencialidades, no tiene otro más que mostrarse como un medio a través del cual se puede alcanzar algo que generalmente ha sido ya visualizado. Reprimir nuestras funciones naturales, detenerlas o negarlas, es frenar el propósito de la vida misma. Colocarse en contra de los impulsos esenciales es colocarse en contra de los propósitos e impulsos ya señalados como pautas en nuestro libreto de vida. Esto estaría en contradicción con lo esencial de la vida. Nuestra naturaleza – mente, cuerpo y emoción – debe producir algún bien, está allí para el servicio de Sí mismo, y el mayor error es no desplegar esos poderes con los que la naturaleza nos ha dotado. Así como comer y dormir son esenciales para la salud, también el pensar y elaborar planes y modos con el ejercicio de la mente es fundamental. Si no hacemos esto estamos negando nuestra naturaleza. Hacer uso de las facultades es primordial, así como hallar quién es el creador de los pensamientos. Esta es la verdadera realización. R.Malak

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Cuando urge encontrar el sentido

sentido de vida

Falta de sentido de vida como una urgencia desde la Conciencia

22 febrero 2015

Actualmente, las personas intentan recoger conocimientos de distintos libros y de variadas organizaciones, procurando conseguir información esotérica o de misticismo, con el objetivo de suplir una carencia. Esta se detecta como una falta de sentido, y aparece como una profunda urgencia desde la conciencia, urgencia que se ha filtrado a la mente como un orden detrás de todo. A veces este orden se traduce en caos, quiero decir con esto que desconocemos su funcionamiento, (el caos lo veo distinto del desorden, me agrada verlo como una situación impredecible). Luego, cuando se aclara en la mente lo volvemos a llamar orden. Lamentablemente observamos que cuando intentan acercarse al saber profundo, lo hacen de un modo disperso y se podría decir que están indigestos con la información contradictoria y desordenada que han acumulado. Esos conocimientos y deducciones que no se digieren se convierten en veneno que contamina la mente con sus excesos. Una vez que se perciba por sí mismo lo Real, entonces ningún libro, ninguna persona, ninguna doctrina, podrá embaucarlo a lo largo de la vida, y ningún sentimiento de temor creará una ilusión en la que pueda creer. Somos pura conciencia sin principio ni fin. R.Malak

Somos Conciencia

23 febrero 2015

Cuando una persona ha penetrado en la fuente original de todas las cosas, los sabios lo describen con el simbolismo de una muñeca de sal que se sumerge en el infinito mar océano, su identidad se disuelve y pasa a compartir la comprensión con el mundo. Es distinto del erudito o el entendido, a quienes la información que acumulan los cristaliza en su funcionamiento y agranda su ego, transformándose éste en un obstáculo. La adquisición de conocimientos lo hace a uno semejante a los niños que se indigestan con tantas golosinas.

Somos conciencia, usamos un vehículo de expresión que gira mezclando sus maneras de comunicarse en el plano del tiempo espacio: cuerpo-mente-emoción, o sea, a través del hacer-pensar-sentir. Si pudiéramos definir lo que somos, es conciencia, que está manifestándose en este continente espacio-temporal, y el objetivo de cualquier búsqueda es la felicidad o la plenitud, sin importar mucho las diferencias entre las variadas expresiones. Cuando la certifiquemos, todo conflicto llegará a su fin y no importarán ni el buscador ni lo buscado. R.Malak

Conocer las emociones

24 febrero 2015

Eliminar el ego no es algo que proponga, tan solo conocer el funcionamiento de nuestro instrumento de expresión. Tampoco es la idea que nos transformemos en pura luminosidad, sino que reconozcamos lo que somos, que sepamos de nuestra naturaleza fundamental. Propongo, por ejemplo, conocer las emociones. Ellas tienen una gran importancia en el modo como reaccionamos ante los eventos, incluso puedo señalar que ellas son anteriores a la cognición, y el cuerpo, como unidad biológica, confía más en ellas que en la parte racional. Esto se demuestra al observar las reacciones rápidas ante el peligro, las cuales dependen más del sistema límbico que de la racionalidad, son automáticas, seguras y eficientes. Por tanto, hay fuertes razones para explicar por qué los que siguen la expresión no dual apuntan a saber quién soy yo, pues de allí, desde lo profundo, después de descartar las reacciones tanto emocionales como racionales, aparece el puro silencio como conciencia ilimitada. R.Malak

El yo es una construcción

25 febrero 2015

Nuestra naturaleza verdadera es libre de sufrimiento, plena de felicidad, y para reconocerlo solo basta entender la esencia que somos. Muchas de nuestras actividades se expresan en forma creativa a través del arte, como sucede con la poesía, la música o la pintura. También lo hacen a través de la conexión con el sistema emocional y por medio de las manifestaciones del lenguaje que permiten la comunicación, o por intermedio de las relaciones de afecto. Así, varias conductas que podríamos llamar inconscientes forman la base de nuestro comportamiento natural. Y, ¿dónde queda el yo en este proceso que se llama vida? No está presente al inicio de la vida, el yo es una construcción que resulta al ir, poco a poco, unificando la vida mental, y luego, en forma aprendida, te ves como una entidad diferente del mundo externo y de las otras manifestaciones que nos rodean. La mente, función de la conciencia, va formando el ego, y dice: “yo soy”. La principal dificultad ocurre cuando ha sido estructurada de forma inadecuada, y por falta de agudeza se toma a sí misma por el cuerpo. A abandonar ese error se le llama “iluminación”, cuando la mente queda con discernimiento y visión apropiada, integrando a la emoción y al cuerpo, y se identifica con el Sí mismo, sumergiéndose en el interior, que en plena armonía, solo presenta plenitud. R.Malak

Reconocer lo que somos

26 febrero 2015

En occidente se asume que el yo es independiente del mundo y de la realidad exterior, se le ve enfrentado al mundo, como algo diferente. Incluso a la divinidad  reconocida por distintas corrientes se le siente diferente y lejos de este yo. Por tanto, en este lado del mundo se acepta que hay un yo, que es modificable, siendo una creación acumulada por la mente. Esta cultura considera que el yo es el centro de la vida mental. Incluso se reconoce un dualismo entre mente y cuerpo, una separación entre intelecto y afecto, cognición y emoción, lo que a mi juicio es inestable, incluso es aparente.

Reconocer lo que somos es una tarea que se observa en el caminar. Por un lado, en la senda está lo real que muestra al Ser, y por el otro lado está lo más marcado y notorio, el modo que nos propone la acumulación, las adquisiciones, el consumo, o sea, una proposición de estar vuelto hacia afuera. Este modo provoca confusión, evasión, con tendencia a la oposición, un modo de vivir carente de propósito y ajeno a Sí mismo.

Mi proposición se orienta hacia lo real, que muestra al Ser no dual. Apunta a señalar la constitución total de la persona y cómo puede descubrirse a Sí mismo. Lo veo como Realización, una armonía de uno mismo con Sí mismo, con lo vivo, actual, sin juicio, presente aquí. R.Malak

La mente es un instrumento

27 febrero 2015

He intentado describir las herramientas con que nos movemos en el mundo, en el espacio-tiempo. Una de las más importantes sin duda es la mente, ella es una función de la conciencia diseñada para reconocer el sentido de la dualidad, es decir, que a veces se apega a algo externo y otras veces lo descarta. Es el instrumento más preciso para moverse en la dualidad, procede de modo discursivo y ordena o identifica los pensamientos. Funciona en relación a lo exterior como su principal referencia. Este instrumento, la mente, es inestable, e intenta sostener todo lo que le llama la atención, no logra separarse de lo que le atrae. La energía que consume en esa proyección hacia fuera es generalmente exagerada, como un cuervo recoge todo lo que brilla y se lo lleva a su nido. Se requiere entender profundamente que su cualidad principal es describir lo que está recogiendo. Esto, al ser repetitivo, provoca un cansancio que sumerge en un sueño circular, de allí que se hable en escritos antiguos de una invitación a “despertar”. Cuando ocurre el proceso de “despertar”, la mente diferenciadora ve esta situación como sin sentido y asume que es algo temporal. R.Malak.

Intentar eliminar pensamientos o emociones es un error

28 febrero 2015

La constante identificación con las formas, la presión de estar definido a través de los contenidos de la mente, el responder a las emociones de una manera repetitiva a través de nuestra historia, hacen de nuestro vivir una rutina que desgasta. Ante esta situación hay diversos sistemas de pensamiento que proponen desprenderse de los pensamientos, sentimientos y memorias, para dejar la mente en blanco. Lo ven como una opción para recuperar lo que suponen que se ha perdido. Esto es un error, ya que después de que la energía se ha usado en ese proceso, sobreviene con más fuerza lo que se ha intentado eliminar, o sea, regresan todos los pensamientos, todos los estados mentales y las emociones, a exigir la cuota de atención que se les ha negado.

Ya sabemos que los pensamientos y las emociones son como pollos que exigen su alimento diario, se abalanzan apenas uno les dirige la mirada. Este escenario que construye la mente no es el único, pues la mente se abre en distintos portales y con variados modos de atraer la atención.

Se precisa, con la observación sin juicio, sumergir la mente en su fuente, y allí descubrir la alegría, la libertad y la vitalidad que no detienen su flujo y que vienen de un aparente vacío de Sí mismo. R.Malak.

PENSAR Y TENDENCIAS

pensamientos sumergidos

Abrimos los ojos y ya estamos pensando, y si hubiéramos puesto atención al flujo consciente durante el sueño, reconoceríamos que estos pensamientos no han dejado de aparecer durante toda la noche, o casi toda. Durante el día los pensamientos parece que están bajo nuestro control, es posible que nos demos cuenta de su presencia y entonces procedamos a clasificarlos como pensamientos aceptables o inaceptables. Sin embargo, durante la noche los pensamientos han sucedido y fluido sin control, presentándose como sueños aparentemente ajenos a nuestra cotidianidad.

Hay un flujo constante de imágenes y conceptos, unas veces solo imagen, otras, el concepto domina todo, y muchas hay una mezcla, casi imperceptible, de imagen saturada con el velo del concepto. Un concepto es una verbalización, una palabra o grupo de ellas, que se asigna a una imagen o serie de imágenes.

Consideramos el pensar como si fuera una acción voluntaria con la que uno crea y ordena ideas. Pero, respecto a esto, se pueden plantear una serie de dudas: ¿Es cierto que uno crea ideas o pensamientos?, ¿cómo se crea un pensamiento?, ¿decido pensar en algo?, ¿de dónde surge el deseo de hacerlo?, ¿no es, acaso, el deseo, un pensamiento que ha surgido por sí mismo?

Hay un término interesante usado por los estudios védicos, Vasanas, con lo que se refieren a las tendencias, las inclinaciones que tiene una persona, muchas de las cuales ya están ahí cuando nace el bebé. ¿De dónde vienen estas tendencias y cómo se forman? Estudiosos de varias disciplinas han organizado las distintas expresiones de la personalidad en grupos, desde la Astrología hasta el Eneagrama, pasando por los Arquetipos Junguianos y otros modos de clasificar que usan distintas ramas de la psicología. Cuando expresas una personalidad, esta ya viene conformada por un carácter con el que naciste, al que se le suman los modos como asimilaste las experiencias de tu vida en los primeros años y en adelante. Eres ya una persona formada, y a estas alturas tienes inclinaciones, expectativas, ideas y creencias bastante arraigadas, con las que interpretas los hechos, los sentimientos y las experiencias en general. A esto se le llama condicionamiento. Los condicionamientos marcan el comportamiento, puesto que cada cosa que sucede la filtramos por los velos de nuestra interpretación, basados en estos condicionamientos. Así es como asumimos las situaciones y atesoramos nuestras creencias, que no son más que ideas que sostenemos acerca de la vida y el acontecer. Nuestras creencias orientan nuestros pasos, nos reúnen con personas de creencias afines y nos alejan de personas con ideas que no encajan con ellas.

Todos los pensamientos son contenidos de la conciencia. Como peces en el agua, están ahí, sumergidos. La mente, que no es algo que exista propiamente, sino que es una función de la conciencia que ordena los pensamientos a un nivel muy sutil, de una forma imperceptible, selecciona los pensamientos, ordenándolos en una secuencia causal. Es algo que se escapa al razonamiento, causas y consecuencias, un orden que parece hacer transcurrir el tiempo. Y este es el milagro y la magia de expresión de la conciencia, que permite la ilusión de ser alguien que piensa, que existe y que hace, cuando en realidad, solo la esencia Es, Si mismo, Ser Conciencia en Plenitud.

Maria Luisa

El yo no es algo, es solo el nombre que la conciencia se da a si misma cuando está operando la mente

qué es el yo

P: Lei que Rupert Spira escribio: “Al principio, parece que estemos en el mundo, luego el mundo parece estar en nosotros, y finalmente la distinción entre nosotros y el mundo se disuelve”. Bueno, lo que siento es que antes me identificaba con que estaba en el mundo, y cada vez soy mas consciente de que todo esta dentro mio, de que todo surge en mi y desaparece en mi, y lo que yo soy no tiene forma alguna,

ML: Esto que comentas no es teórico, sino que te has dado cuenta, ¿cierto? Siendo esto así, ¿quién eres tú?

P: si no que es el espacio donde surgen todas las formas(pensamientos, percepciones, sensaciones, objetos).

ML: Esta respuesta si es teórica. Ampliando tu entendimiento teórico te invito a que veas el espacio donde todo aparece, como el continente de conciencia donde se mueven los contenidos conscientes: pensamientos que aparecen, emociones que se sienten, acciones que se experimentan, tiempo que es medido, espacio que da la impresión de rodearte, cosas que son concebidas. Entre este espacio consciente, todo aquello de lo que se es consciente no está separado del darse cuenta de ello, es más, depende de este darse cuenta. Todo aquello que es concebido, es conciencia por eso mismo, son concepciones conscientes.

P: Pero entiendo de que esa no es la realidad ultima, sino que no hay un experimentador experimentando algo, si no que esta solo la experiencia del momento, sin un “yo experimentador” y “algo experimentado” separados.

ML: Obviamente, en las dos disertaciones anteriores está contenida la resolución de esto. Lo primero es averiguar (dándote cuenta) qué es ese yo que contiene todas las cosas. No la respuesta teórica de ser el espacio.

P: Mi duda es si sera cuestion de tiempo? sera que al irme identificando con el espacio en donde todo surge y desaparece este “yo” se funda?

ML: De nuevo, ¿de qué tiempo y de qué yo hablas? Yo no es más que una palabra con que Si mismo se autodesigna. Esto sucede debido al funcionamiento mental. Es preciso conocer este funcionamiento para darse cuenta de cómo arma la ilusión de ser ese yo que no eres y nunca has sido. En el infinito continente consciente surgen los pensamientos, y el pensamiento raíz de todos los demás es el pensamiento “yo soy”. Esto de inmediato genera la ilusión de estar contenido en el espacio, interactuando con los demás contenidos conscientes. Pero este yo no tiene existencia propia ni independiente. Es un pensamiento. No hay que eliminarlo, y por más que el pensamiento se funda, es decir, desaparezca -como de hecho lo hace todas las noches en el sueño profundo-, va a surgir de nuevo, porque en eso se basa esta manifestación de ser y experimentar. Sólo date cuenta de cómo surge el pensamiento de ser, la sensación de ser. Esto sucede en Si mismo y genera ilusión.

Es bueno que clarifiques la idea de que tiene que pasar algo con el yo. Te repito, el yo no es algo, es solo el nombre que la conciencia se da a si misma cuando está operando la mente. El que se funda no tiene sentido, ya que jamás ha sido algo que se haya separado de Sí mismo.

P: Ah, otra cosa que quisiera saber su opinion, actualmente estoy practicando un consejo de Rupert Spira que el dice que cada vez que el pensamiento se vaya buscando la felicidad en algun objeto, le pregunte a la mente, “a donde vas y por que?”, para asi caer en cuenta que ningun objeto, persona ni situacion puede garantizarnos la felicidad, esto creo que esta calmando mucho el pensamiento en mi y me esta llevando a estar mas presente y relajado, entiendo que cuando no hay pensamiento siento paz y no siento falta, no siento imperfeccion, no siento insatisfaccion, ni necesidad, que opinan de esto? Muchas gracias

ML: Para responderte esto último, primero aclara lo de la pregunta anterior. Verás como se responde solo.

Eliminar los pensamientos no es fundamental, siempre habrá pensamientos. Lo importante y sí imprescindible, es comprender cómo el pensamiento Yo soy, es constructor de identidad, mundo y separación. Una vez resuelto esto, y reconocida la plenitud inherente a Ser, los asuntos sobre dónde está la felicidad ya no tienen sentido.

Seguimos quedando a tu disposición para cualquier otra duda.

Un abrazo.

El reconocimiento de Sí mismo no es algo complicado.

círulo vicioso

Reconocer la verdadera naturaleza de Sí mismo no necesariamente resuelve los asuntos de la vida cotidiana, solo muestra que estos asuntos no son tan importantes como se creía. Paradójicamente, al reconocer esta disminución de importancia, el comportamiento y enfoque hacia ellos genera ciertos cambios en el rumbo de los eventos. Sucede de forma natural, espontánea. Cuando se mira desde la plenitud, funcionan las leyes naturales de la existencia sin necesidad de gestión sobre ellas. Esto se muestra como un alivio, ya no está la pesada carga de que hay que hacer algo respecto a tal o cual cosa.

El reconocimiento de Sí mismo no es algo complicado, sino sumamente simple, tan simple que la mente no puede siquiera concebirlo. La mente goza de las complicaciones, es como cuando hay un tablero de juego (ajedrez, por ejemplo), y se presenta el reto. La mente disfruta de los retos, tanto así, que se produce un apego enorme hacia los problemas. El disfrute de la solución parece ser el objetivo máximo. Ahora, ¿qué es esta mente? Es un funcionamiento, es una serie de procesos en los que se arman pensamientos, dándoles prioridad o descartándolos; se ordenan y se clasifican. Esto ocurre de manera condicionada, es algo que se aprende, al sumar experiencias y usar la memoria. Solemos apreciar la vida a través de este funcionar. Si algo no lo podemos “pensar”, entonces ello no es considerado.

Los círculos viciosos en los que nos metemos ocurren por esto. Y de pronto uno dice, ¿cómo salgo de aquí? ¿Cómo rompo con esta situación tan incómoda y recurrente?

Explicar cómo se arma este mecanismo puede ser extenso y complicado, partiendo por decir que es el primer pensamiento: “yo soy”, el que lo construye. La idea y sensación “yo soy” sucede espontánea y naturalmente en la Conciencia, y es porque, de hecho, Ser Es. Junto a la manifestación del cuerpo se presenta la identificación que asocia el ser con dicho cuerpo, posteriormente armándose la identidad. De este modo comienza la danza de Maya, la ilusión. Y entonces, cuando no se comprende todo esto, se da el sufrimiento.

Para reconocer la verdadera naturaleza que subyace a la manifestación, solo se requiere la observación sin juicios. Apreciar sin poner nombres. Darse cuenta del movimiento consciente sin alimentarlo con los juicios. Notar el surgimiento del juicio y dejar que se vaya suavemente. Notar la permanencia de esta observación sin dueño, es decir, no es una observación ubicada en un lugar, ni sucediendo en un momento dado. Es atemporal, a-espacial, y sin forma. Es Conciencia pura. Esto permanece, está presente en la eternidad e infinitud, subyacente, como el agua que permanece aunque ocurran las olas en el mar. Presenciación.

Maria Luisa