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La tranquilidad de reposar en tu ser

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La tranquilidad de reposar en tu ser… -no importa cómo ese ser se llame, o si crees que es transcendente, absoluto, relativo, individual, impersonal, infinito o mortal… no importa para nada cómo lo consideres. Eres tú, eres Sí mismo, tú mismo, eres eso, Eso.- esa tranquilidad la descubres en lo vibrante, fuerte, apasionado, brillante y absolutamente pleno que es ser, Ser… sin más. Eres Eso y sientes, eres Eso y eres consciente, eres Eso y tienes pensamientos, eres Eso y notas los impulsos de la vida, las necesidades, las pasiones, las angustias, las alegrías… eres Eso que siente, piensa, percibe… y parece… PARECE… que se mueve, hace, decide…

No importa lo que parezca mientras tengas la confianza firme de ser, de Ser… (es hasta ridículo suponer que no seas)… pero la confianza se basa en que este ser es ya pleno… es pleno de vida, pleno de amor, pleno de sensaciones, pleno de percepciones, visiones, texturas, sabores, sueños… el punto para descansar en esa confianza es notar esa constancia, esa permanencia que eres… nota que siempre, siempre, eres… y eso es todo.

La confianza permite apoyarse, afianzarse, reposar… esta confianza se va dando en la medida que te entregas… te entregas a lo obvio. Hay cosas que pensamos y creemos que son obvias, pero no son sino ideas resultantes de procesar otras ideas. Creer es una cosa, saber a ciencia cierta es otra cosa. Digo que hay cosas que creemos que son obvias, y quiero hacer incapié en el hecho de creer. Creer no significa que lo creído sea cierto, verdadero o real. Saber es otra cosa, saber es tener certeza. Por ejemplo, yo no creo que el fuego quema… sino que sé a ciencia cierta que el fuego quema.

Así, saber que eres Eso que sostiene todas las ideas, todas las percepciones, todas las sensaciones, sentimientos, emociones, otorga la confianza necesaria para reposar en lo que eres, apoyarte en esa base que es consciente de todo, esa base que presencia, observa, nota, todo. Haciendo así, confiadamente, entregado, es como sumergirse en un acolchado almohadón de plenitud… confía y saboréalo… entrégate a lo obvio. Ser es anterior a toda percepción, a toda idea, ser es anterior a todo, y sigue ahí durante la aparición de todo.  Esto es sumamente obvio, y aunque al principio no parezca trascendente, de pronto te das cuenta de lo real, presente y permanente que es… entregándose a ello se va evidenciando el fondo de plenitud que siempre ha estado aquí.  Es plenitud de lo esencial, de lo Divino… llamarlo Dios es muy válido.

Maria Luisa

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Entrega del 8 de abril al 14 de abril. Afirmaciones que señalan hacia lo real.

Percibiendo con el filtro de las creencias

8 de abril 2015

Existe un modo de percepción que cada cual ha desarrollado a través del día a día, y usado de manera reiterativa. Se puede comparar a un sistema de creencias el cual siempre conservamos. Quien cree una cosa determinada, constantemente filtra la realidad y de esa manera la ajusta a sus creencias. Por tanto, parece muy importante saber cuáles son nuestras creencias más queridas, y cuáles son los apegos más fuertes que tenemos, dado que el estado natural de ser no está cristalizado por ninguna manipulación, ni del cuerpo ni de la mente.

El estado natural de ser aparece como algo espontaneo, no requiere esfuerzo alguno y tampoco es necesario seguir alguna disciplina, es obviamente el regreso a nuestra forma natural de ser. Por tanto, el principal problema es que la mente siga guiando y determinando qué tipo de experiencia tenemos, así se convierte en una gran dificultad reconocer cuál es nuestra forma original.

El principal problema, al que estamos acostumbrados, es que nuestra mente sea la que establece los pensamientos que tenemos, las sensaciones y las creencias, construyendo nuestro ego, el cual nos hace decir yo, identificándonos con nuestro cuerpo. Cuando sabemos esto es el momento de decir que nuestra conciencia es lo que realmente somos. Ella es anterior a todo, anterior a nuestras creencias, anterior a los pensamientos, incluso anterior a cuando digo “yo”. Es conciencia de Si mismo, lo Real. R.Malak

Mercado Espiritual

9 de abril 2015

El mercado espiritual está en oferta: ascensión, almas gemelas, chakras, cuentos, cursos, despertar, lugares mágicos, maestros, niños cristal, niños índigo, nueva tierra, nuevo mundo, otros seres, paradigmas, trabajo interior, viaje astral, las eras de índigo, almas gemelas, tarotistas, ETs, poetas, ambientalistas, creadores de todo tipo de pensamientos e ideas, creyentes de todas las corrientes filosóficas, seguidores de maestros, alumnos de escuelas esotéricas, ateos, fanáticos de todo tipo, religiosos, y, al mismo tiempo, oleadas de seres de luz, de espiritualidad de distintos tipos, búsqueda de conciencia, seres que viven con el corazón abierto y la mente lúcida.  Ante este ofertón es preciso saber que la conciencia no es un pan recién horneado, carece de metas aunque contiene todo. Es puro amor en sí mismo y se despliega con el conocimiento de yo soy. La conciencia no es un producto ni algo que poseamos, es plenitud, es Sí mismo. R.Malak

Recuperar la capacidad de expresar la felicidad

10 abril 2015

El yo se retroalimenta de la energía de existir. Este ego, confundido con recuerdos, mezcla todo tipo de emociones pasadas, y reconstruye a la persona con sensaciones enturbiadas basadas en lo que alcanza a recordar o lo que la memoria le permite.

Una persona que ha perdido la capacidad de expresar su felicidad y pretende recuperarla, no necesita saber la razón de su pérdida, pero sí cómo la perdió. Las razones son cuestiones que describen los eruditos, en cambio los instructores intentan hacernos comprender que estamos envueltos en ilusiones y sumergidos en búsquedas de fantasías y cantos de sirena, situaciones intencionalmente fomentadas por la cultura del deber ser.

Mientras se busquen los logros desplegados por el sistema, se está como quien bebe agua salada, teniendo constantemente sed de más y más cosas y productos. Lo esencial no está fijo, es pura felicidad, no podemos clasificarlo en ideas y conceptos, no se puede entender con la mente. Tú eres lo que está aquí y ahora, ya, y a mí me toca espejear tu rostro verdadero. R.Malak

Mente como agua o como miel

11 abril 2015

Las cosas demandantes que nos rodean, que nos deslumbran con su aparente belleza y estimulan el consumo, lo hacen de forma tan intensa que parece difícil desapegarse. La sociedad, en forma permanente, nos informa que los problemas se resuelven con algo que está fuera de uno mismo, por tanto, no es de extrañar que intentemos buscar la solución en medicamentos, algunos en la bebida, otros en cosas, cualquier cosa con tal de volver agradable el entorno. Incluso si aparece una depresión aumentan las ansias de buscar, de depender de servicios exteriores. Nos dicen que solos no podemos solucionar nuestros problemas, que siempre deberemos requerir de alguien para que haga el trabajo por nosotros, ya sean médicos, consejeros, psicólogos, terapeutas, gurúes, la bebida, la compañía o el consumo de cosas.

 El instrumento adecuado para conocer el mundo es la mente, ella es la función de la conciencia que está preparada para entender la dualidad. Uno de sus atributos desconocidos es que presenta dos estados: uno como agua y otro como miel. En el estado como agua la mente vibra a la menor perturbación, mientras que en el estado como miel, la mente, por mucho que se la perturbe, retornará rápidamente a la inmovilidad, lo que contribuye a una comprensión más precisa y esta permite que emane la inteligencia sin obstrucciones. R.Malak

Los tres estados de la mente

12 abril 2015

Sabemos que somos, pero no sabemos cuál es nuestra verdadera naturaleza, un gran porcentaje de la población están sumergidos en la angustia y en la ansiedad, muchos están atrapados por distintos tipos de miedos o por pesimismo y la desconfianza. Es en el estado de la vigilia que pensamos que somos un cuerpo, y es aquí cuando nos sentimos fuertes o débiles, jóvenes o viejos.

En cambio, en el sueño con sueños, como entes pensantes estamos atrapados por lo que estemos viviendo, sea de placer o de angustia, o lo que es más probable es que se repitan una suerte de procesos que hemos tenido pendientes y que los pensamientos construyen para nosotros. En el sueño profundo la mente se ha sumergido (la mente es la función de la conciencia que interpreta procesos duales) en el sueño profundo se abandona la certeza de la existencia quedando un pozo de plenitud.

Diariamente experimentamos estos tres estados y sin embargo no sabemos cuál de ellos representa nuestra verdadera naturaleza. Nuestra experiencia de cuerpo y sentidos continúa manteniendo la ilusión de que lo que somos, una conciencia individual limitada, sólida y localizada, que se encuentra separada del conjunto y de todos los demás seres, ante esta duda demandante es que aparece la pregunta reiterativa ¿quién soy yo? Y es la búsqueda de la explicación la que requiere una investigación seria. R.Malak.

No soy el cuerpo

13 abril 2015

Todo, absolutamente todo, aparece en la conciencia. Atrapados en la manifestación, disfrutamos del cuerpo, del existir, atrapados en la construcción teórica llamada tiempo. La tendencia es elaborar un plan o modelo de vida, una manera de existir, apoyados por sistemas y mecanismos de diversos estilos.

Ocasionalmente se usan modelos armados de miedo, preocupación, ansiedad, diseñados por necesidad o por equivocadas enseñanzas que nos mantienen desalentados y llenos de dudas. El escepticismo es el tejido y el material mental con que tejemos nuestra vida. Así que no es  extraño que continuemos atrapados en enredos, que, como poderosas montañas, se vuelven difíciles de cruzar. Ellas son los procesos normales que provocan la construcción de un ego dependiente.

Podemos, desde ya, elaborar un nuevo plan mental que esté armado de silencio. Provocará paz, armonía, alegría y bienestar, y además traerá prosperidad. Reclame este plan como suyo. Es preciso saber que no soy el cuerpo ni la combinación de ningún tipo de elementos materiales. En mí no participan con exclusividad los sentidos, aunque cooperan aportando antecedentes. Soy lo que Soy, pura plenitud que de instante a instante expande felicidad en mi caminar, dispersando el error y el falso juicio. Usted no me es ajeno. R.Malak

El presente activo es lo real

14 abril 2015

El día de hoy es el más importante de vivir porque es el único que existe. La plenitud es la máxima alegría. Observo compasivo las doctrinas de todo tipo, que, por lo general, intentan alejarnos de la confusión. Apuntan principalmente hacia el mundo de las ideas armadas, hacia la dirección de nuestra mente y nuestras emociones, hacia la búsqueda de lo que llaman “cosas serias”. Este modo cristalizado da preferencia a lo formal y a lo moral, planteando que veamos el mundo como creen que es adecuado.

Todas las experiencias, y cada una de las cosas que componen nuestra vida, dependen de cómo hemos interpretado el vivir, y de la naturaleza de los pensamientos con que construimos la ruta mental que arma, de instante en instante, lo que hemos planificado.

El esfuerzo por darnos cuenta de nuestra naturaleza real se presenta para algunos como el primer deber. La realidad es intangible, auténtica, y consume la tendencia equivocada de validar solo lo que provoca apego. Como resumen, diré: “hoy es el día más importante”, es el único día que viviré, el presente activo es lo real. Dejemos que lo que Es se manifieste a nuestra comprensión, hoy es lo real. R.Malak.

No hay luz ajena

“Comprimiré los espacios. ¿A dónde? Sin pies, ni manos, ni premuras, ¿qué hacer?

Ya los días han pasado sin vuelta, no llegaron a dar con su destino, disgregándose en cada segundo, como las aves, las abejas y las flores.

Se tiene que vencer el signo de Marte y plantar allí bellos sonidos. No sirven las lecturas ni revisiones, ya no hay la luz ajena.

Volemos a través de la savia pura, que aparece convertida en gotas de lluvia primaveral, y que calmará la sed de la comprensión en el despliegue”. R.Malak

luz ajena

 

El trasfondo natural es la dicha, es una expresión de la naturaleza esencial, es inherente aunque se haya olvidado. La tendencia de la mente, como expresión funcional de la conciencia, privilegia proteger el cuerpo y su expresión en este espacio-tiempo, lo que contribuye a aumentar la ignorancia de su verdadera naturaleza.

No significa que con la comprensión, los que han dejado caer el velo que les obstruía, dejen de ser entes vivientes comunes que usan la mente. Ellos aún recuerdan, razonan, piensan y aprenden. La diferencia es que ellos no están apegados a sus egos, lo que les provoca la ausencia de ignorancia, de arrogancia y de dudas. No están centrados en sí mismos. Sus mentes que discriminan han sido transformadas en sabiduría, abandonando totalmente sus aflicciones.

Las personas, en su descuido, se identifican con sus cuerpos, su mente y sus emociones. Los sentidos presionan y los sumergen en los espacios diferenciadores. Mas cuando los trascienden, se muestra claramente que lo que soy es pura bienaventuranza, la realidad más plena y la consciencia más completa.

Una pregunta coherente es: ¿Existe una religión o una filosofía que no dependa de la convicción de alguien? ¿Existe un camino devocional, ritualístico o psicológico que ayude a la comprensión? Sabemos que definir implica  limitar los conceptos al ámbito de su expresión. El análisis define las características de la experiencia al describir, y los sentidos físicos crean una división entre objetos materiales e ideales. Ocurre que al observar con los ojos cosas bellas, no se ve la belleza, por la tendencia a delimitar con descripciones.

Lo esencial  no es una condición, ni un espacio temporal, no es descriptible, ese Ser es inherente a todo, es la Consciencia en todos los entes: ya sea delincuente, trabajador, millonario, rey, santo, perro, gato o cualquier alimaña común. En todos ellos lo esencial se muestra como contenido y como continente de expresión de lo Real.

Si reitero la pregunta de otro modo: ¿Puede haber algo que no dependa de los libros sagrados o pseudosagrados?, ¿puede que ellos dependen más bien de la fe de alguien en ellos? No importa qué condición definamos, surge un límite establecido por sus cualidades materiales, – ya sea de peso, de color, de temperatura, de masa, de tiempo, de longitud, de belleza, de temporalidad, de gusto o de disgusto, etc.- que tiene la virtud de determinar un extremo y un inicio, y, por ende, de introducir límites de diferenciación entre lo que ha sido definido, en contra de lo que está fuera de esos límites.

Cuando observo una cosa estoy usando mi razonamiento para describir lo que veo. Podemos decir que la mente le agrega a las cualidades de los sentidos -vista, audición, olfato, sabor y tacto-, las funciones de razonar, recordar y emitir juicios. Sin símbolos y otros objetos de los sentidos, sin todas esas herramientas, se podría decir que la mente discriminatoria no podría funcionar ni poner atributos a algo. El cuerpo  y la mente no darían cuenta de que algo esté frente a sí mismo.

Dicho de modo más simple, la conciencia esencial se expresa desde su estado elevado de pureza no diferenciada, y preferentemente usa la funcionalidad llamada mente. De esa manera, la conciencia crea, y, aun cuando se restrinja totalmente en un modo de ego centralizado, no pierde su verdadera naturaleza, sino que sigue en su pureza, expresándose en la reflexión del tiempo espacio.

Ser no es un estado, no estamos cristalizados siempre como un mismo ser. Somos un proceso que fluye desde y hacia el océano de lo indescriptible. Esta comunicación de la individualidad con la interioridad hace que se entone nuestro cuerpo físico, nuestras emociones y la mente, y es por medio de la reflexión interior que intercambiamos procesos con nuestra naturaleza, expresando que no hay luz ajena. R.Malak

 

Sobre el fondo permanente titila la existencia – una conversación imaginaria

Otoño Vivaldi

| | | | | | El puntero titila sobre el fondo blanco donde aún no comienza la expresión… | | | | | |  Basta decirlo – escribirlo – y ya comenzó. Se ha dado.

Es como el nacimiento de algo… antes nada… después nada…. Entre medio este algo que al final se vuelve nada de nuevo. Todo es tan efímero como el pensamiento.

Siento mi estómago lleno, satisfecho, después de unos ricos fideos con una carne muy suave que ayer dejé cocer por varias horas, y es que me encanta compartir el almuerzo con mi hija y su pareja, por lo que dedico las horas que sean necesarias a la cocina. Me resulta mágico, que después de haber vivido tantos años separada de mis hijos por razones un tanto complicadas de explicar, y habiéndolo sufrido como cualquier madre lo haría, esté viviendo esta circunstancia tan especial. En el fondo es para agradecer que Venezuela esté tan revuelta, ya que me ha traído a mi bebé amada a la proximidad de mi propio hogar. Pasarán unos meses hasta que ellos tomen vuelo y se desprendan profesionalmente, haciendo su vida privada. Mientras tanto, me doy el banquete de abrazarla cada mañana y decir unos simples buenos días.

En esta línea que voy escribiendo el puntero sigue titilando, | | | | | | marcando el ritmo de la creación. Me vienen pensamientos. El lavó los platos, siento agradecimiento. Ella tiene su champú nuevo para el cuero cabelludo reseco. La amo. El viaje al dermatólogo fue largo pero fluido pues vivimos lejos de la parte más desarrollada de la ciudad. Es caro viajar por autopistas, y al principio hacerlo me daba vértigo porque nunca había manejado a tanta velocidad, pero ahora se da más suavemente y sin tensiones.

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Composición otoñal

De nuestra creación –
Composición otoñal

En el patio el sol brillante de otoño está secando la ropa. Eso me recuerda que hay plantas que conviene replantar. ¡A lo mejor germinan las semillas de manzana que planté ayer! Y es que todavía no conozco el ritmo de la naturaleza en este Chile que es una etapa diferente de la vida. Chile con sus cuatro estaciones. Ya puedo contar casi 7 años. Antes, Venezuela, trópico, tan diferente. Y todos los viajes a India… y antes de eso muchos lugares también.

Estampas de memoria se presentan ante la luz. Historia. Presente y pasado se hilvanan… y ahora son puros pensamientos. Pensamientos sobre lo que siento y lo que hago, lo que sentí e hice… pensamientos como nubes que pasan por el cielo de conciencia plena.

Lo que pienso, lo que siento, lo que hago… y a todas estas… ¿quién soy realmente? (Lo investigaré con un diálogo que imagino.)

– “En esencia no eres la persona”

– ¿En qué momento me convertí en persona?

– “Nunca”

– ¿Y cómo es que siento que soy esta persona?

– “Por identificación”

– ¿Identificación con qué?

– “Con las ideas que tienes sobre ti”

– ¿Si no soy esta persona quién soy?

– “El que observa la pregunta”

– ¿Cómo verificar que quien observa la pregunta no es la persona?

– “La observas, pero no eres un personaje, una persona, una identidad, una entidad, un cuerpo, menos aún un nombre.”

– ¿Cómo lo sé?

– “Lo sabes porque todo lo que conoces es tu propio saber, está en ti y en ningún otro lado.”

– La identificación con este personaje es fuerte, parece que soy este cuerpo, que me conforman mi historia, las cosas que creo, la genética, la cultura, la familia. ¿Cómo saber lo que realmente soy, lo que en esencia soy?

– “Percibes el mundo por medio de los 5 sentidos, si estos dejaran de funcionar no habría un mundo que percibir y si no hubiera un mundo, ¿dónde cabría la persona?”

– Si cierro los ojos aún puedo escuchar y tocar las cosas. Podría ubicarme aunque fuera ciega. Si perdiera el tacto, el olfato y el gusto solo tendría el oído como referencia, y si caminara chocaría con los objetos y mi cuerpo se magullaría. Si además fuera sorda no sabría dónde estaría parada, pero al caminar igual chocaría con los objetos y las paredes no me dejarían ir más allá aunque no pudiese sentirlas, por lo que aún sin sentidos aparentemente el mundo seguiría ahí. Mi cuerpo igual necesitaría comer, dormir, excretar, moverse… mi cuerpo seguiría en el espacio. Quizás, entre los objetos de posible existencia, solo existiría el cuerpo para mi… con sus placeres y sus dolores. Pero además existirían mis pensamientos y sentimientos. Mis recuerdos, mis sensaciones, mis anhelos y añoranzas. Mi sistema psicológico armaría un mundo para mi, y al dormir soñaría con mundos y situaciones diferentes. Pero me sería imposible comunicarme con otro ser sino solo en los sueños. Ciertamente no habría para mi sino el mundo que puedo sostener conscientemente. Un mundo mental.

– “¿Y en qué se diferencia este mundo mental del mundo sensorial que tomas como real?”

– Pues al haber sentidos mi experiencia es más rica y completa, puedo proyectar qué hacer con más amplitud. ¿O quizás con menos? Posiblemente, si lo pienso bien, hay menos límites en la imaginación que en el mundo sensorial.

– “¿Y te das cuenta de que tanto el mundo sensorial como el mundo imaginario están sostenidos en tu conciencia?”

– Si. Aún así eso no me permite deducir que no soy el personaje y que no soy el cuerpo aunque fuera incapaz de sentirlo. Tengo conciencia, pero no concibo que la conciencia me tenga a mí, a esta persona.

– “Antes de cualquier cosa observada, percibida, sentida o pensada, está la conciencia pura, siempre presente. Sin ella nada podría ser conocido. Como un cielo donde flotan las nubes, estas nubes representan los objetos de la conciencia. La conciencia es permanente, siempre presente. Los objetos contenidos en ella son transitorios e impermanentes, como nubes pasajeras: recuerdos, descripciones, imágenes, sensaciones, sentimientos y emociones, palabras, conceptos, creencias, dogmas, esperanzas, anhelos, deseos, personas, cosas. Percepciones sensoriales, sueños, alucinaciones, mundo, universo…. Tiempo y espacio. Todo ello objetos en la conciencia pura. Y además… la idea de ser esta persona, definida por creencias, condicionamientos, trayectoria, apellido, idiosincrasia y demás.”

– Observo la idea de ser esta persona al mismo tiempo que percibo con los 5 sentidos del cuerpo. ¿Cómo saber que soy algo más allá de la persona que conforma mi cuerpo?

– “Sigue observando, hazlo sin juzgar. Vienen los pensamientos: soy esto, quisiera ser esto otro. No los juzgues, ni buenos ni malos. No los rechaces, pero tampoco los retengas. Que pasen como nubes pasajeras. Tú permanece en pura observación.”

– ¿Significa que debo dejar de hacer las cosas que normalmente hago?

– “Puede ayudar dejar el cuerpo quieto al principio, por un rato, unos minutos. Una disciplina y constancia para conocer el movimiento de la atención. De esta manera se va perfeccionando la observación sin juicio al comprender que nada pasa por el hecho de dejar que los pensamientos que vienen así mismo se vayan. Después podrás mantener esta observación en plena acción.”

– He practicado esto, sin embargo, aunque se siente tranquilidad durante la práctica, cuando retomo el quehacer cotidiano regresan las inquietudes de siempre. ¿Es importante la tranquilidad?

– “No te ocupes de la tranquilidad, tú ocúpate de la observación. Observa como la intranquilidad aparece y no juzgues si eso es bueno o malo. Así como viene la inquietud, ella se va.”

– Mi mente me juega malas pasadas. Surgen pensamientos terribles de cosas que me dan mucho miedo.

– “Todos esos pensamientos son contenidos de conciencia, aparte de esto, solo podríamos llamar mente a la función de conciencia que ordena y clasifica esos pensamientos, es decir, los juzga. Por ello, si no juzgas cualquier pensamiento, cualquier sensación, incluso cualquier miedo, dejarás de elaborar historias interminables, y estos, así como aparecieron, se irán.”

– ¿Y esto a dónde me conduce? ¿Cómo me ayuda a conocer mi esencia, mi verdadera naturaleza?

– “Considera que la conciencia es la única realidad, que no hay interrupción entre la conciencia que conoce y el mundo conocido. Estos parecen separados como producto del juicio, por la ilusión de dualidad. En la medida que los pensamientos van disminuyendo en cantidad – pues pasan como nubes que no atrapan tu atención – el cielo consciente se va despejando, demostrándose como la realidad subyacente, la esencia inmutable y permanente. Los pensamientos como ‘mis cosas, mi historia, mis deseos, mis anhelos’, dejan de ser acariciados por los atentos ojos de la observación sin juicios.”

– Aparte de los pensamientos están las sensaciones corporales y las emociones que me distraen. ¿Es eso un impedimento?

– “La observación sin juicio se hace completa en los tres aspectos: cuerpo, pensamientos y emociones. Cuando esto es abarcado completamente, se da de forma natural la plenitud que llena el corazón y cubre todo. “

– ¿Y qué paso hay que dar entonces?

– “No hay más pasos, ese es el primer y último paso. Ya estás en casa, el hogar de donde nunca saliste. Nada que hacer al respecto. El hacedor se sumerge y los deseos se diluyen, todo es pleno y confiable. La razón queda entregada a la intuición, la inteligencia opera por sí misma, todo acontece como tiene que suceder, nada está separado en la conciencia. Todo ello es presenciado por la esencia eterna, Si mismo, lo que verdaderamente eres. Lo no nacido, inmortal, tal como siempre ha sido pero en apariencia lo habías pasado por alto.”

– ¿Quiere decir que dejaré de ser persona?

– “En las apariencias de este universo contenido en el tiempo y espacio, en este intervalo consciente donde te estás manifestando como un observador diferenciado, todo sigue mostrándose igual. En el fondo ya tienes la comprensión de lo real y no te engañarás de nuevo con la imagen que aparentas ser en el espejo de la mente.”

– ¿Pero entonces, a pesar de esta comprensión, voy a seguir sufriendo?

– “La belleza, el amor y la comprensión son una presencia íntima que barre con los temores e incertidumbres, la seguridad en el Si mismo real es la certeza plena que embalsama la existencia. Una vez se ha comprendido y se hace obvio que el sufrimiento es producto de la identificación, basta retomar la mirada desde la realidad. Imagina que el sufrimiento es como la oscuridad, bastaría dar luz para que la oscuridad desaparezca.”

– ¿Retomar la mirada desde la realidad es la observación sin juicio?

– “Precisamente. Es pura observación, pura conciencia, sin intermediar los condicionamientos y los juicios. Es lo que también se llama mirar sin la mente, es decir, sin el aspecto consciente que arma ego y separación, aparte de eso la inteligencia consciente esencial sigue expresándose en todos los ámbitos de la vida. Y esta vida, que aparentemente transcurre en el tiempo, es el movimiento de la esencia. Nada hay que no sea Si mismo, insondable misterio que el pensamiento no puede abarcar ni explicar.”

Y así finaliza este imaginario diálogo. Me quedo ahíta, sumergida en el profundo océano de dulzura y belleza donde prima la ausencia de separación, donde en un abrazo de buenos días no hay dos, sino amor.

Maria Luisa | | | | | | (la firma es netamente funcional) | | | | | |

2 de Marzo 2014 – Permanente o temporal

Esencia

Permanente o temporal

Cada día he escrito sobre temas de interés espiritual, intentando a la vez aclarar conceptos que aplicamos cotidianamente con un significado que a veces se queda corto cuando los queremos usar para apuntar hacia aspectos más profundos. Por ejemplo en la literatura tradicional, tanto religiosa como filosófica o mística, el término conciencia es usado con frecuencia. En general la referencia apunta al conocimiento que se tiene de si mismo, del entorno y de las experiencias. También se menciona que una persona puede tener conciencia social, conciencia estrecha, conciencia amplia, conciencia moral, etc. Tales generalidades, no obstante, no explican la conciencia como el campo o continente infinito donde se da la experiencia de lo finito. Para mi particularmente Conciencia es Ser en movimiento que puede expresarse como un continente con multiplicidad de contenidos en ella. La Conciencia es permanente, sin embargo sus contenidos son temporales, surgen, se sostienen y desaparecen a la luz de la atención.

Seguiré con estas aclaraciones manteniendo el hilo que apunta hacia lo que es permanente y lo que no.  Muchas veces consideramos que solo somos una entidad independiente (mente-cuerpo-sentimientos) y por tanto nos damos el alimento que satisface el pensar-hacer-sentir, sin embargo en algún momento de pronto nos notamos a punto de desfallecer porque hemos descuidado el alimento espiritual, eso que nos conduce a la vivencia integral y profunda de ser, más allá de nuestra identidad . Es ahí cuando la vida nos exige, por medio de lo que llamo la ley del amor – y que muchos llaman karma (el hacer) – que pongamos remedio a esta situación, mas no existen técnicas, metodologías o prácticas que nos lleven a la integración total de lo esencial. La integración, si pudiera llamarse de ese modo, es siempre por comprensión directa e inmediata, no como resultado de un proceso; en cambio las técnicas, ejercicios, mantras,  etc., son propios de la identidad, o sea, son procesos del hacer que quedan dentro del funcionamiento mental. Lo mental, como proceso, no accede a lo esencial, que es permanente, porque se queda dando vueltas en lo impermanente.

Habiendo mencionado eso, otro término que es adecuado revisar es el de La Gracia, ya que se menciona que cuando no se puede llegar a lo esencial por medio del hacer, no queda más que esperar la Gracia.  Si hablamos de una expresión de la Gracia, es necesario aclarar que ella no es lo mismo que la felicidad que muchos confunden con algún estado especial de euforia. En el concepto que deriva de mi comprensión, la Gracia es el llamado de Si mismo, que está constantemente repicando, y para recibirla hay que estar dispuesto a ella. La Gracia se está manifestando permanentemente y solo es preciso detectarla con la disposición adecuada.

Así como la Gracia es una emanación permanente, de igual modo es la Felicidad en su sentido real. Conviene también investigar este término, ya que se supone que esta no se tiene y que por ello no puede ser permanente, puesto que no se detecta. Entonces aparece el imperioso deseo de la felicidad, lo cual crea sufrimiento, porque buscando felicidad en lo que es temporal no se halla la Felicidad permanente. Incluso podemos decir que la búsqueda de Felicidad tiene dentro de sí las semillas del sufrimiento. Se debe a que se expresa el sufrimiento como un producto del deseo de posesión o por poner nuestro énfasis vital en la obtención de placer, siendo la base de todo ello el sentido de carencia. Por eso bien podríamos plantear que si abandono el deseo de buscar placer como sucedáneo de felicidad, no germinará la semilla del sufrimiento, ya que por causa del apego al placer quedo expuesto al dolor que se siente cuando este no se consigue, y susceptible a los errores y a los frutos de esos errores que son expresiones de dolor. Aún así, sin la comprensión integradora de lo esencial de Ser, o Realización de Si mismo, el resultado de estas comprensiones parciales no puede ofrecer una liberación permanente del sufrimiento.

Hay muchas lecturas en las cuales los autores proponen la Realización de Si mismo, lo que confunde es no saber qué es lo que realmente proponen, entre otras cosas, porque los conceptos que se utilizan son muy variados de unas enseñanzas o doctrinas a otras y a la vez, dichos conceptos no coinciden en su uso con nuestra manera cotidiana de aprehenderlos.

Desde el punto de vista de lo Esencial nada es existente de forma independiente, todo es ilusorio en cuanto a objetos individuales. Dentro de tal ilusión se plantea que hay estados y niveles de comprensión, de ahí la imagen de la escalera en la que cada cual ocuparía un peldaño, todo ello ideas tremendamente confusas que no son explicadas claramente. La enseñanza tradicional, dentro de las doctrinas más serias, menciona que habría un estado, como proceso de asimilación o de comprensión, que va “desde el ego hasta el yo Soy” y otro más profundo “desde el Yo soy hasta lo Esencial indescriptible”.

Esto se puede tratar de aclarar de la siguiente manera. La Conciencia Yo Soy es la centralización de la Conciencia esencial como punto de manifestación. Se sabe que Soy y de inmediato me relaciono con la entidad “cuerpo-mente-sentimiento”, es decir, que la Conciencia esencial se reviste de identidad generando una personificación o ego. La mente, como una función de conciencia, es lo que produce esta ilusión de ser una entidad temporal separada de lo esencial. Al identificase con el cuerpo como manifestación de la mente se está completamente cautivado por la ilusión. En cambio, se sabe de Si mismo, o sea, Yo Soy, cuando no hay una identificación con la identidad sino que se comprende esta como expresión exclusivamente operativa o vehículo, y se sabe que no se está atrapado en la falsa identidad. Dicho de otro modo, cuando se detiene, o se observa sin juicio, la actividad mental, – y en este caso ya no puedo mencionar que es un estado – eso es puro Si mismo que sabe de la expresión de Sí Mismo más allá de todo concepto o definición.

La Realización de Si mismo es la comprensión que integra lo que Soy con la expresión manifestándose de mi mismo y el mundo. En tal integración se ve el mundo como es y no como se interpreta o  imagina,  el desapego asegura la acción justa, las aflicciones y satisfacciones vienen y se van y a veces pueden ser físicas,  emocionales o mentales, pero son siempre temporales;  se vive el mundo, intenso y pleno, no separado de Si mismo. Gracia, Felicidad, Comprensión, Liberación y Realización emanan naturalmente desde la esencia de Ser.  R.Malak