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Recuperar la plena comprensión – 11 de Noviembre 2016

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He mencionado que el ego ofrece una identidad, un sentido del yo, no importa que el sentido del yo sea positivo o negativo, y se apropia del hacer, lo cual es una manifestación de ignorancia. El ego personaliza el hacer diciendo: “hice aquello”.

Se forma una imagen mental de uno mismo calificándose como persona con ciertas características, y establece objetivos a ser cumplidos que potencian o hacen sentir importante, y después de conseguirlos uno no se siente satisfecho.

Todos los apuntadores adecuados de la vida espiritual están de acuerdo en el contenido de algunas reglas, aunque a veces las indiquen con términos diferentes. Ningún apuntador preciso pretende, por medio de esas reglas, ejercer dominio sobre la persona ni menoscabar su independencia, pues ellos son los primeros en respetar a sus discípulos.

Tienen un punto en común, la autenticidad, en el sentido de que ayudan a salir del error, de ese modo el discípulo siente agradecimiento hacia ellos. Aunque en este supermercado de lo espiritual hay muchos engaños, la responsabilidad de este apuntador se mezcla con los problemas propios del discípulo, así el maestro tendrá que ir corrigiendo los procesos y adecuando el nivel de comprensión de cada discípulo.

Insisten en que tomen atención a la mente, que se observe con especial cuidado la charla mental y detecten cómo se quedan aprisionados en las estructuras que se han fijado por la educación, la cultura y la sociedad en general.

La individualidad, por ser una expresión de la realidad, es libre en su naturaleza más íntima, mas al quedar envuelta en la manifestación su libertad se restringe, y cuanto más bajo sea el nivel de comprensión al que descienda mayor será esa restricción. El proceso de restricción progresiva comienza a reversar gradualmente con el cambio del umbral de conciencia, hasta que se recobra la libertad inherente cuando vuelve a alcanzar la plena comprensión de la realidad en la cual tiene su centro. R.Malak

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Comprender sin provocar conflictos – 13 de Agosto 2016

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El que ha comenzado una senda orientada por ciertos especialistas, supone que está recibiendo una información espiritual cuando solo se le están explicando los fenómenos físicos o psicológicos normales, que perfectamente podrían describirse racionalmente. Algunos estudiosos manejan las palabras con mucha destreza, condicionan el pensamiento y adoctrinan a los que los siguen con clichés que sólo son conceptos simples, y generalmente tienden a desalentar más que a alentar el uso del razonamiento. Impiden que el neófito utilice la lógica dando a entender que sólo los elegidos (los que ellos han nombrado) lo pueden hacer. Obviamente estos “elegidos” dominan un lenguaje y pueden entender y manejar modos para explicar y explicarse.

La manera de ver lo esencial que sigo es no-dual y, desde que se comienza a revisar esta, se observa que es constructiva y no perturba las creencias de nadie, ni siquiera las de los que, por su desconocimiento, se han aferrado a doctrinas con estilos muy destructivos. La no-dualidad ayuda a comprender sin provocar conflictos. Dice principalmente que Lo Esencial es lo real sin atacar los distintos y múltiples enfoques.

Este modo no se encuentra en los sistemas religiosos tradicionales, aunque los fundadores de estas religiones comenzaran con esta claridad de ver lo real. Actualmente los enfoques dualistas dominan mayoritariamente, y, al igual que antaño, incluso impulsan a guerras y separaciones. El modo dual es aceptado por la mayoría, que no se cuestiona el investigar estas doctrinas. En cambio, la mirada de los que siguen el modo no-dual no está por la separación, ellos no buscan atacar a quienquiera que tenga maneras de ver distintas, aunque piensen que dios está fuera del universo en alguna parte del cielo. R.Malak

Despliegue – 31 de Julio 2016

31 julio

La conciencia no depende de la mente sino al revés, la mente es una función de la conciencia diseñada para entender los extremos. Las palabras pueden describir, pero no pueden capturar el significado de la vida. Las palabras describen y dan significado, incluso con los llamados libros sagrados y la literatura en general sucede lo mismo, intentan describir lo real y solo se quedan en el intento, no se sostienen por sí mismos. Todas estas palabras son como cualesquiera otras, sólo palabras.

Miramos a través de este pequeño yo que se confunde con Sí mismo. Este yo funcional que acumula datos se apropia de la vida pretendiendo congelar el movimiento permanente, da el sentido de identidad e intenta crecer y acumular información en forma constante, provocando estados de inestabilidad cuando se ve amenazado.

La conciencia no se encuentra localizada en un sitio y su duración no transcurre en el tiempo. Por otro lado, este medio de percepción e impresión objetivo, llamado mente, desaparece cuando desaparece el cuerpo, en cambio la inteligencia, como emanación de la conciencia, se mueve en el tiempo y espacio de lo fenoménico que le sirven de receptáculo para su expresión.

Mi mirada está relacionada con diluir o eliminar los agregados conceptuales que hemos adherido a la conciencia de ser desde el momento en que, por primera vez, cuando niños, comenzamos a formar una auto-imagen, y con provocar que ella trascienda al yo soy esto o aquello. En observación sin juicio se provoca una vía marcada por un ver las cosas sin pretender explicarlas, dejando que las cosas se muestren por sí mismas.

Insisto, no hay un llegar a ser consciente que tenga lugar en alguna parte. Todo aparece como un despliegue sobre la conciencia, incluso el cuerpo, la mente y la emoción. El despliegue es siempre cambiante dado que actúa sobre este “yo o ego” que va variando en etapas, generalmente de siete en siete años, mientras que la consciencia permanece tal como, es Sí mismo. R.Malak.

Comprensión – 21 de Julio 2016

21 julio

La luz de la comprensión brilla con independencia, emana desde uno mismo y de los seres vivos. En su origen no tiene obstrucciones, sin embargo vivimos sumergidos en la ignorancia, engendrando y apegándonos a confusos pensamientos y sentimientos. Cooperan con ello los órganos sensoriales que permiten comprender los objetos construyendo la falsa identidad que nos hace entender la dualidad, dando así inicio a acciones que pueden ser constructivas o destructivas, ola tras ola, era tras era, emergen confundiéndonos o clarificándonos.

Confiar en las recomendaciones de un guía es conveniente, así la gracia fluye, es una confianza que se despliega desde Sí mismo. Así como el fuego está unido al pensamiento del calor, no posible separar una imagen reflejada del objeto que se refleja. Visto metafóricamente, lo esencial es el objeto, lo real. El mundo conocido es la imagen, es el reflejo de este objeto, es decir, de Lo Divino. Un espejo podría deformar la imagen, más aún si es defectuoso. Así mismo, nuestra conciencia centralizada refleja un retrato desfigurado de lo Divino, es un reflejo que puede ser muy imperfecto.

La observación sin juicio revela una imagen fiel de la existencia. Dependiendo del caminante, unos pueden asomarse directo a lo indescriptible porque tienen menos residuos que empañen la mirada, mientras que otros necesitan orientación.

Hay mucha información acerca de la vida basada en hechos y mucho conocimiento diverso y variado. Cuando observamos sin juicio nuestro mundo interno, el mundo externo adquiere su real sentido y descubrimos que la esencia suprema se revela en las pequeñas cosas y en los momentos serenos. Sobreviene una comprensión que no es silenciosa, sino que se despliega como un volcán, y nada detiene el avance, ni puede este ser obstruido. Aunque pretenda silenciarlo, la comprensión se presenta en su caminar, en la manera de desplazarse, incluso en el silencio que sostiene, contagiando a los demás de un saber a través de la presencia. R.Malak

Pensar – 9 de Julio 2016

9 julio

Pensar es imposible si uno no juzga. Si no juzgas entonces permaneces simplemente consciente, pero no pones a funcionar la máquina del pensar. Los antiguos sabios comparaban la mente con la llama de una vela expuesta a una corriente de aire, vulnerable a todos los vientos de las situaciones del día a día, así, parpadeante, inestable y ávida, siempre involucrándose en problemas que no le competen; con ello se provoca un gasto permanente de energía en su constante proyección hacia afuera.

Se puede mencionar, como otro ejemplo, que la mente es como un mono encaramado en un árbol, brinca incansablemente de rama en rama. Esta cualidad es conocida como el salto del mono, y se dice así por la tendencia a aferrarnos a nuevas identificaciones tan pronto hemos abandonado la anterior, como un mono que solo suelta una rama cuando ya se ha asido a otra.

Sabemos que lo antiguo tiene un punto a su favor y no se pide que se compruebe su valor, quiero decir que lo pasado adquiere reverencia que ocasionalmente no es justificada. Ninguna tradición es tan intocada que no pueda ser puesta en duda, aunque la sociedad actual es un producto de variadas tradiciones.

Por sostenerse en ellas, por muchos años se han construido guerras, pobreza, el fanatismo y la intolerancia. Incluyo los preceptos religiosos que no han sido claros y precisos para detener esas deficiencias. La sociedad sin autoreflexion ofrece una posición vacía donde lo antiguo ha sido dejado de lado y no hay otros modos que tomen su lugar. Es una época de investigación y de pruebas en la que se están experimentando búsquedas hacia una libertad absoluta, y en las que no se proponen guías convenientes.

Considero que el avance de la sociedad se logra mediante la comprensión de las emociones y, de preferencia, conociendo a Si mismo, podemos socializar ideales comunes los cuales permitirán una mejor convivencia. Cada persona puede aprender a estimular ciertos impulsos a fin de colaborar con aquellos ideales, y aprender a reprimir otros impulsos inadecuados o destructivos, me refiero a privilegiar normas racionales por sobre la ética y la conducta. R.Malak