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Concepciones erróneas – Entrega de la cuarta semana de Abril

Concepciones erróneasLa plenitud no viene de afuera

22 abril 2015

La generalidad de los que siguen una vía tiene la esperanza de que algo los despertará, que algo los sacará del sufrimiento. Tarde o temprano nos damos cuenta de que nada que provenga del exterior podrá dar esa plenitud de ser que es la vivencia no-dual, donde no estorban las distinciones entre sujeto y objeto, y solo sobreviene la unidad pura y sin atributos, donde yacen los tesoros de lo esencial indescriptible y la verdadera felicidad.  R.Malak

La certeza está más allá de una mirada ideológica

23 abril 2015

Nuestro cuerpo varía de día en día, y aunque vemos que existe sin ninguna duda, sabemos que no dura para siempre, que tiene una existencia relativa y no permanente. Sabemos que se va deteriorando hasta que sobreviene el deceso, de allí que se diga que el cuerpo es temporal. Esto nos confronta con lo inevitable: la insignificancia del existir, lo irremediable de la muerte. Ante ello construimos vocablos relacionados con lo eterno, e ideologías que apuntan a la trascendencia. Las ideologías construyen una cerrada visión del mundo que lo explica todo. Probablemente se trate de una defensa del ego, construida por su propia inestabilidad. Fuera de esa mirada ideológica negativa y materialista se presenta profundamente lo Real, sumergida dentro de uno la certeza de que lo que soy es verdaderamente Si mismo, esencialmente indescriptible. R.Malak

Con la iluminación no se gana nada

24 abril 2015

¿Vale la pena intentar comprender la vida? Muchas personas que dicen haber recibido cierto grado de iluminación se quejan de que no han ganado nada, y sus experiencias siguen siendo demandantes. Ellas todavía tienen tantos problemas como antes. Las aflicciones no desaparecen y continúan manifestándose como siempre.

En la realización, en cambio, se está más consciente de los problemas y se sabe cuándo surgirán y cuándo se está sufriendo plenamente, conociendo claramente la situación. Sí mismo es auto-luminoso, se muestra como el conocimiento y se manifiesta igualmente a través de todos los objetos y todas las formas. En cambio el cuerpo es una combinación de los elementos materiales que se han producido en el transcurso del tiempo. La conciencia de Sí mismo es imperturbable, mostrándose como Ser, Conciencia y Plenitud, y esto es el verdadero conocimiento. R.Malak

La búsqueda de la perfección se sostiene en una idea ilusoria

25 abril 2015

Los pensamientos que vienen y van por sí mismos no crean residuos, los que surgen con deseo crean residuos pero son más leves que los residuos formados por palabras y actos. No somos responsables por las aves que cruzan el cielo, solo por las que hacen nido en nuestras cabezas. Cuando nos conocemos a nosotros mismos en la esencia profunda, es decir, en el centro del Ser, es cuando se conoce lo Divino. La idea ilusoria reforzada por la creencia de que la realización es obtenible por unos pocos extraordinarios y elegidos, es el error que brota por alguna imagen de la búsqueda de un estado de perfección. La realización no tiene nada que ver con estas creencias. Cualquiera que sea el camino que uno elija, siempre tendrá alguna expectativa en la mente. Extraños son los que alcanzan la realización sin las enseñanzas de la experiencia del no ego. La iluminación, por lo general, se refiere a toda clase de experiencias de tradiciones espirituales, gente de distintas tradiciones puede tener la sensación de la integración con Todo. Una vivencia superficial durará un corto período de tiempo y una experiencia más profunda durará más tiempo. Con una vivencia más profunda la persona percibirá todo más claramente. R.Malak

Realización es notar que no hay exterior o interior

26 abril 2015

Si no le interesa lo que digo hay un final para esto. Si le gusta lo que digo, por favor trate de entender qué influencias tiene para que le agrade. Si le agradan algunas de las cosas que digo y le desagradan otras, podría tratar de entender por qué. Si le desagrada todo lo que digo, trate de averiguar qué lo mueve.

Imagine un receptáculo vacío: el espacio interior de un jarro es igual al espacio exterior, la forma separa el uno del otro. Nuestra mente esencial parece estar encerrada entre las paredes de nuestra mente cotidiana. Cuando aparece la realización es como si el jarro se rompiera. El espacio interior se integra con el espacio exterior, se convierten en uno, y en ese mismo instante nos damos cuenta de que nunca fueron distintos ni independientes el uno del otro; siempre fueron lo mismo, el Ser. R.Malak.

Los objetos no tienen existencia independiente

27 abril 2015

Constantemente se hace referencia a la  Conciencia, es como decir: “el cielo es azul”. No hay tal azul en el cielo, es solo una ilusión, de igual modo la Conciencia no tiene contacto con los objetos, ni con la apariencia de los objetos, ellos no existen, son solo una ilusión. Es la ilusión de la mente que, como función de la Conciencia, construye los tres tiempos (pasado, presente, futuro). Las personas perciben un porvenir, son como los que pueden ver formas en el cielo.

Ser, Conciencia  y Plenitud es presente activo, es presente sin fin y aespacial, en cada instante es el centro del tiempo. Ser subsiste por sí mismo, no necesita de la injerencia de otra cosa para existir, su naturaleza lleva en sí las condiciones y elementos esenciales necesarios para su existencia.

En comprensión no hay dualidad. La mente construye con su conocimiento al Ego, el cual es relativo y requiere un sujeto y un objeto, mientras que la presencia consciencial, Sí mismo, no necesita objeto. R.Malak

El universo resulta de la ideación mental

28 abril 2015

La naturaleza original del universo se expresa ante nuestros ojos volviéndolo manifestado y perceptible, ya que es el resultado de la ideación mental. Su manifestación en los planos, desde los más sutiles hasta los más densos, es un espectáculo de sombras y figuras que refleja sucesivamente, de modo incompleto e imperfecto, lo que está ocurriendo desde la Conciencia, que, en forma fiel y perfecta, se desenvuelve como un Todo. Es así que conocer la naturaleza de la mente es conocer la naturaleza de todas las cosas, la esencia oculta, la naturaleza interior. Es la verdad fundamental de esta vida y conocerla constituye una oportunidad sagrada para vivir en plenitud. Aunque todos tenemos la misma naturaleza interior, no nos damos cuenta de ello porque está encerrada y envuelta en nuestra mente individual cotidiana. R.Malak

Que venga lo que venga

29 de abril 2015

Algunas ramas de la psicología actual plantean que la mayor parte del actuar de las personas está ya programado desde el subconsciente. Sin embargo, añado que “el yo” – o ego- comanda el accionar de la persona y determina, de modo autoritario, el pensamiento y las acciones. La racionalidad se encuentra bajo su dominio y muchas veces sus procesos no son adecuados porque son filtrados por la programación.

Trascender esta cuestión algunos maestros dicen que consiste en no hacer nada, dado que toda la manifestación – o procesos que provocan felicidad y sufrimiento – son alimentos de la ilusión. La acción y la no acción son ilusión, incluyendo el recuerdo, que es relativo dado que se requiere alguien que recuerde y algo que recordar, o sea, sujeto y objeto. Estos planteamientos no coherentes, y aparentemente sin sentido, en los que no hay nada que hacer, en los que se recomienda salir del proceso mental y dejar de estar atrapado en el pasado, tienen sentido cuando aprendemos a vivir sin especulación, sin protección, expuestos a lo que se presente, viviendo en el santuario de lo Real, en plenitud desde la plenitud, y que venga lo que venga. Bajar a la tierra, ser consciente de estar aquí sentado, caminando, riendo o llorando, el cuerpo, yo mismo, y nada más, sin pensamientos, sólo darnos cuenta, ser conscientes de estar aquí, en paz y alegría interior. R.Malak.

El concepto “conciencia”

30 de abril 2015

Conozco tres modos que se usan cuando se hace referencia a “conciencia”, y cuando uno los escucha podrían parecer iguales, sin embargo no lo son:

La primera se refiere a tener conciencia. Se habla de esto cuando está relacionado con las virtudes éticas, y la persona dice: “tengo la conciencia tranquila”, refiriéndose a que su accionar no contradice lo que ella acepta.

La segunda se emplea cuando se es consciente o se da cuenta de sus emociones, de sus pensamientos, del funcionamiento de su cuerpo, de sus virtudes o defectos, dice entonces: “soy consciente”.

La tercera está aplicada a lo que se conoce como lo Real, lo indescriptible, lo que no cambia, lo que está presente en todo y sostiene todo. Es la Realidad, Ser, su movimiento se nombra como Conciencia, provoca plenitud, pura felicidad, es lo que Soy, Sí mismo, desborda todo, y como función opera a través de la mente la cual permite conocer los extremos. Es Conciencia primordial, pura y primigenia, que se expresa como inteligencia, belleza, creatividad, luz, amor. Es radiante, autoevidente y siempre despierta. R.Malak

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10 de Marzo 2014 – La Verdad

La Verdad

La verdad no cambia, lo que cambia es la percepción que tenemos de ella.

Es fácil darse cuenta de cómo la diversidad de cosas y experiencias atraen de maneras muy variadas a unas personas y a otras. Cada cual tiene su forma de satisfacerse, no hay dos personas exactamente iguales ni dos maneras exactas de apreciar o interpretar las ideas, las experiencias o percepciones. Las necesidades de cada uno difieren entre si, ya sean estas físicas o espirituales. En este sentido, los que siguen tendencias de enfoque religioso, metafísico, filosófico, incluso político o ideológico, se adhieren a ellas debido a la satisfacción que reciben. Cuando estas inclinaciones se las hacen propias, se apoyan en ellas y se convierten en sus creencias. Es entonces cuando llegan a decir que su particular creencia es la verdad, tomando como prueba de ello su propia convicción.

¿Qué pruebas se puede tener de que esta verdad que se asume sea real?, ¿bajo qué premisa se puede establecer que una ideología, sistema, doctrina o filosofía representa fidedignamente la verdad? Lo que las personas primitivas aceptaban puede ser muy diferente de lo que se acepte hoy en día en este mundo modernizado en el que vivimos. Lo que un niño acepta o comprende puede ser muy distinto a lo que acepta o comprende un adulto. Visto desde el ángulo de lo espiritual, el deseo que se tiene de comprender mejor las leyes con que se manifiesta lo Divino en el universo puede llevar a la persona a buscar y tratar de apresar algunas ideas o prácticas que supuestamente satisfagan su anhelo de unión con eso Esencial. En ese sentido, se quiere saber cómo encaja la propia vida en los hilos que tejen la existencia, y se trata entonces de atrapar algunos vislumbres como si fueran develaciones que satisfacen las explicaciones que nos queremos hacer.

La verdad que se asume como una idea o tendencia es algo que varía con el tiempo y las modas. Bajo esas perspectivas lo que es verdad hoy deja de ser verdad mañana. No es posible confiar en una verdad que cambia, por eso es preciso descubrir aquello que es constante. Lo que va cambiando y evolucionando no es la verdad, sino el modo de ver de la persona, del grupo o de la sociedad. Es un hecho que la persona cambia, evoluciona, modifica sus modos, suma conocimientos, suma experiencias y habilidades, desarrolla capacidades, pero con ello puede aproximarse a una mejor comprensión de la verdad que permanentemente subyace en su devenir, mas no construye la verdad. La verdad tiene que ser la misma verdad siempre, en todo y para todos, si no, solo es una interpretación a la que uno se adhiere. Esto es algo que se precisa comprender como un aspecto de lo que hoy en día la sociedad supone que es verdad, de manera que se abra el horizonte de la transformación a futuro de dicha sociedad.

El nombre o concepto con que se designa simbólicamente a las cosas, no es precisamente la cosa nombrada, sino una representación incompleta de esa cosa que percibimos. Muchas personas pudieran llamar a cualquiera de estas cosas con términos diferentes sin que por ello la cosa cambie, solo ha cambiado el nombre. Una persona puede aspirar a conocer la verdad, pero el conocimiento de la verdad no es una idea de la verdad; la verdad se puede aprehender y conocer, pero no se puede describir. Cuando se asume que una descripción representa a la verdad, incluso llegando a suponerse que la descripción misma es la verdad, la persona se está sosteniendo en algo que puede cambiar, como sucede con los conceptos y descripciones, dando una satisfacción temporal a su mente, hasta que posteriormente sea sustituida por una verdad que suponga como más completa.

No hay forma de conocer la verdad absoluta por medio de la mente que concibe, porque todo lo que concebimos, y que asumimos como conocimientos, son cosas que percibimos, retenemos momentáneamente y después soltamos. Lo que es absoluto no puede ser un objeto conocido por habilidades limitadas como las que usa la persona a través de sus filtros mentales. Es obvio que hay buscar la verdad más allá de la mente, una comprensión más allá de la experiencia, un estado sin cualidad. La mayoría quieren que les prueben la verdad y solo entonces la tomarán, es como si dijeran: pruebe que el azúcar es dulce y solo entonces la tomaré. Solo probando el azúcar se puede verificar su dulzor, el dulzor es una vivencia. Así mismo, la verdad está en sí mismo y se devela cuando la mente se ha transparentado ante la conciencia.

Hay quienes quieren comprender la verdad para satisfacer un impulso profundo que cuestiona todo lo que hace sufrir, otros quieren comprender la verdad para encajarla con sus propios intereses en la vida personal cotidiana. Para todos, el universo y su movimiento, todo el acontecer puede ser una guía, al estar abiertos a aprender de todo; si se está alerta y no está estructurado, todo es posible. Si la mente está clara y no se tienen sentimientos encontrados se puede aprender y descubrir a través de todas las personas.

El sufrimiento puede llegar a su fin al despertar de los condicionamientos que engañan y confunden. La apertura, el amor, son vías de regreso a casa, a su sí mismo real. Cada paso se da en confianza, sintiendo más paz y felicidad de frente a cada situación, con esto se comprenderá uno mismo con mayor claridad y profundidad, llegando a verificar que la verdad nunca ha dejado de estar presente. R.Malak

5 de Marzo 2014 – De pie en el Umbral

De pie en el Umbral

Desde el Umbral, Ver con claridad o ver con obstrucciones

Quisiera conversar sobre algo que me apasiona: es la búsqueda de lo trascendente. En este último tiempo no se tiene en cuenta lo que tradicionalmente mencionaban los místicos de antaño, que la comprensión de lo espiritual es producida en forma autógena, que viene de dentro de su ser, no le es injertada desde afuera, sino que es uno mismo quien la provoca y la entiende. Esta comprensión produce un cambio en la manera habitual como se mira la vida de ahí en adelante.

Si me preguntaran directamente cuál es el objetivo final de la vida en la Tierra, no dudaría en decir que es realizar, o dicho de una manera más occidental, que la naturaleza Esencial se presente en comprensión sin tiempo, sin forma y sin espacio. La realización del Ser se da a través del desapego y por medio de una meditación activa que va disolviendo las semillas o vasanas que no han germinado aún.

¿Qué pasa ahora? Vivimos en un mundo superficial, en que todo se compra o se vende, todo es desechable. La mayoría piensa que, así como con solo entrar en un mall, un centro comercial o un supermercado puede acarrear hasta el lugar de pago una serie de productos desechables, se puede encontrar productos en el mercado de lo espiritual que agrandarán su espiritualidad. Accediendo a estos supermercados de lo superficial en que todo a la larga es descartable, se cree que lo profundo, lo santo, la creatividad, la belleza, el amor y cuanto hay de lo más hermoso de la persona, cae en la categoría de las cosas de fácil adquisición.

Desde el umbral, la libertad es comprender las obstrucciones. Si mismo está más allá de la mente constructora de ideas, más allá de la capacidad de sentir, más allá del hacer o de cualquier pensamiento aunque sea el más elevado que se tenga. Si mismo es más elusivo que el espacio vacío, más íntimo que cualquier sentimiento.

Le llamo resplandor a esa comprensión por la rapidez con que ocurre, desde ahí los hábitos son contemplados en su real dimensión por la conciencia y desde la conciencia. Esto provoca que vayan desapareciendo uno a uno los antiguos hábitos y apegos, ya que ellos quedan sin el filtro del ego, de frente, como ilusiones.

La complicación de enseñar la realidad es que no soporta explicaciones racionales, es imposible conducir a nadie a través del análisis intelectual. Esta comprensión es sugerida, anunciada, intuida, apuntada; no aparece como una experiencia, se presenta como algo vivo, como una vivencia que no resiste argumentaciones y se hace imposible transmitirla a los demás, salvo que el que escucha la haya tenido previamente.

Lo que puede hacer el apuntador es sugerir, mostrar el camino, de tal modo que la conciencia dirija el movimiento llamado atención de manera que la mente dualista se recoja en ella. La aparente dualidad desaparece, el tiempo es el ahora que se muestra como la eternidad y el espacio se muestra como lo infinito.

Después del resplandor las indicaciones estarán por todas partes. Cuando la mente, como función de la conciencia, ha sido diseñada desde la misma conciencia, el resplandor no dual aparece por todos lados. Un sonido inesperado, una observación apropiada o inapropiada, un incidente casual, una flor que aparece, un movimiento de luz, son la oportunidad para que la mente se abra a la inteligencia esencial. Un suceso insignificante se presenta lleno de Sí mismo y de realidad. R.Malak

2 de Marzo 2014 – Permanente o temporal

Esencia

Permanente o temporal

Cada día he escrito sobre temas de interés espiritual, intentando a la vez aclarar conceptos que aplicamos cotidianamente con un significado que a veces se queda corto cuando los queremos usar para apuntar hacia aspectos más profundos. Por ejemplo en la literatura tradicional, tanto religiosa como filosófica o mística, el término conciencia es usado con frecuencia. En general la referencia apunta al conocimiento que se tiene de si mismo, del entorno y de las experiencias. También se menciona que una persona puede tener conciencia social, conciencia estrecha, conciencia amplia, conciencia moral, etc. Tales generalidades, no obstante, no explican la conciencia como el campo o continente infinito donde se da la experiencia de lo finito. Para mi particularmente Conciencia es Ser en movimiento que puede expresarse como un continente con multiplicidad de contenidos en ella. La Conciencia es permanente, sin embargo sus contenidos son temporales, surgen, se sostienen y desaparecen a la luz de la atención.

Seguiré con estas aclaraciones manteniendo el hilo que apunta hacia lo que es permanente y lo que no.  Muchas veces consideramos que solo somos una entidad independiente (mente-cuerpo-sentimientos) y por tanto nos damos el alimento que satisface el pensar-hacer-sentir, sin embargo en algún momento de pronto nos notamos a punto de desfallecer porque hemos descuidado el alimento espiritual, eso que nos conduce a la vivencia integral y profunda de ser, más allá de nuestra identidad . Es ahí cuando la vida nos exige, por medio de lo que llamo la ley del amor – y que muchos llaman karma (el hacer) – que pongamos remedio a esta situación, mas no existen técnicas, metodologías o prácticas que nos lleven a la integración total de lo esencial. La integración, si pudiera llamarse de ese modo, es siempre por comprensión directa e inmediata, no como resultado de un proceso; en cambio las técnicas, ejercicios, mantras,  etc., son propios de la identidad, o sea, son procesos del hacer que quedan dentro del funcionamiento mental. Lo mental, como proceso, no accede a lo esencial, que es permanente, porque se queda dando vueltas en lo impermanente.

Habiendo mencionado eso, otro término que es adecuado revisar es el de La Gracia, ya que se menciona que cuando no se puede llegar a lo esencial por medio del hacer, no queda más que esperar la Gracia.  Si hablamos de una expresión de la Gracia, es necesario aclarar que ella no es lo mismo que la felicidad que muchos confunden con algún estado especial de euforia. En el concepto que deriva de mi comprensión, la Gracia es el llamado de Si mismo, que está constantemente repicando, y para recibirla hay que estar dispuesto a ella. La Gracia se está manifestando permanentemente y solo es preciso detectarla con la disposición adecuada.

Así como la Gracia es una emanación permanente, de igual modo es la Felicidad en su sentido real. Conviene también investigar este término, ya que se supone que esta no se tiene y que por ello no puede ser permanente, puesto que no se detecta. Entonces aparece el imperioso deseo de la felicidad, lo cual crea sufrimiento, porque buscando felicidad en lo que es temporal no se halla la Felicidad permanente. Incluso podemos decir que la búsqueda de Felicidad tiene dentro de sí las semillas del sufrimiento. Se debe a que se expresa el sufrimiento como un producto del deseo de posesión o por poner nuestro énfasis vital en la obtención de placer, siendo la base de todo ello el sentido de carencia. Por eso bien podríamos plantear que si abandono el deseo de buscar placer como sucedáneo de felicidad, no germinará la semilla del sufrimiento, ya que por causa del apego al placer quedo expuesto al dolor que se siente cuando este no se consigue, y susceptible a los errores y a los frutos de esos errores que son expresiones de dolor. Aún así, sin la comprensión integradora de lo esencial de Ser, o Realización de Si mismo, el resultado de estas comprensiones parciales no puede ofrecer una liberación permanente del sufrimiento.

Hay muchas lecturas en las cuales los autores proponen la Realización de Si mismo, lo que confunde es no saber qué es lo que realmente proponen, entre otras cosas, porque los conceptos que se utilizan son muy variados de unas enseñanzas o doctrinas a otras y a la vez, dichos conceptos no coinciden en su uso con nuestra manera cotidiana de aprehenderlos.

Desde el punto de vista de lo Esencial nada es existente de forma independiente, todo es ilusorio en cuanto a objetos individuales. Dentro de tal ilusión se plantea que hay estados y niveles de comprensión, de ahí la imagen de la escalera en la que cada cual ocuparía un peldaño, todo ello ideas tremendamente confusas que no son explicadas claramente. La enseñanza tradicional, dentro de las doctrinas más serias, menciona que habría un estado, como proceso de asimilación o de comprensión, que va “desde el ego hasta el yo Soy” y otro más profundo “desde el Yo soy hasta lo Esencial indescriptible”.

Esto se puede tratar de aclarar de la siguiente manera. La Conciencia Yo Soy es la centralización de la Conciencia esencial como punto de manifestación. Se sabe que Soy y de inmediato me relaciono con la entidad “cuerpo-mente-sentimiento”, es decir, que la Conciencia esencial se reviste de identidad generando una personificación o ego. La mente, como una función de conciencia, es lo que produce esta ilusión de ser una entidad temporal separada de lo esencial. Al identificase con el cuerpo como manifestación de la mente se está completamente cautivado por la ilusión. En cambio, se sabe de Si mismo, o sea, Yo Soy, cuando no hay una identificación con la identidad sino que se comprende esta como expresión exclusivamente operativa o vehículo, y se sabe que no se está atrapado en la falsa identidad. Dicho de otro modo, cuando se detiene, o se observa sin juicio, la actividad mental, – y en este caso ya no puedo mencionar que es un estado – eso es puro Si mismo que sabe de la expresión de Sí Mismo más allá de todo concepto o definición.

La Realización de Si mismo es la comprensión que integra lo que Soy con la expresión manifestándose de mi mismo y el mundo. En tal integración se ve el mundo como es y no como se interpreta o  imagina,  el desapego asegura la acción justa, las aflicciones y satisfacciones vienen y se van y a veces pueden ser físicas,  emocionales o mentales, pero son siempre temporales;  se vive el mundo, intenso y pleno, no separado de Si mismo. Gracia, Felicidad, Comprensión, Liberación y Realización emanan naturalmente desde la esencia de Ser.  R.Malak

28 de Febrero 2014 – Plenitud indescriptible

R.Malak y Maria Luisa

Realización de Si mismo

No voy a decir que la realización de sí mismo esté precedida de un proceso de larga maduración, ni tampoco que sea automático. Lo que si diré es que no es un proceso que esté relacionado con la causa y el efecto. Diré que, como no es un proceso, se precisa abandonar toda  pretensión de logro. La realización de sí mismo ocurre cuando se abandona la dualidad psicológica entre lo que se cree ser y lo que se quiere llegar a ser, mostrándose el amor. El amor es la expresión que elimina todo lo contrario a sí mismo. Una acción realizada con corazón dispuesto, apropiado, puede eliminar todos los deméritos adquiridos anteriormente, y la ley de la bondad divina se presenta para equilibrar lo que no se ha ajustado.

Quien practica disciplinas espirituales debe tener presente que ellas no pueden ser forzadas, ellas deben desplegarse en forma natural, inherente a la personalidad del ejecutante. Ya sea que las practique todos los días o a todas las horas, es conveniente ejecutarlas como si fuera lo más natural del mundo, realizado por amor, en amor y a través del amor. Por tanto, en vez de intentar buscar el saber académico, es preferible intentar conocer la realidad de sí mismo por medio de una práctica coherente.

La dificultad de comprender la realidad, que debería ser fácil, es que a veces se convierte en una cuestión muy difícil, y la causa básica es que nos hemos vuelto extraños a nosotros mismos. El motivo principal es que usamos el intelecto y la lógica del pensamiento discursivo en vez de una percepción integral de sí mismo. La razón puede explicar lo finito con certeza pero le es imposible explicar lo Absoluto.

La mayoría de los que siguen una vía tienen la esperanza de que algo los despertará, que algo los sacará del sufrimiento. El error fundamental es suponer que estamos separados de lo Divino. Un apuntador puede enseñar lo que es enseñable, en cambio la Verdad no se enseña, porque lo absoluto es no-dual, no acepta ser descrito y transformado en un objeto de investigación. Tarde o temprano nos damos cuenta de que nada de lo que provenga del exterior podrá dar esa plenitud de ser que es la vivencia no-dual, donde no estorban las distinciones entre sujeto – objeto y solo sobreviene la unidad pura y sin atributos. Es ahí donde yacen los tesoros de lo esencial indescriptible y la verdadera felicidad.

Para conocer esta verdad no hay una senda más corta que otra, todo depende de las personas, ellas varían en sus caracteres y personalidades, además, en el grado de madurez que tengan, por tanto, tampoco es posible encontrar una senda única que impulse a realizar a todo el mundo. Aquí no puedo dejar de mencionar el privilegio que es contar con un buen apuntador, quien, como una señal en el camino, indica una ruta probable.

Puedo añadir que también se muestra una gran dificultad para la realización que menciono en el hecho de que el modo de vivir de la mayoría de las personas, está, por diversas circunstancias, vuelto hacia lo cotidiano. Además hay que considerar que las estructuras y funciones del cuerpo han mecanizado el aspecto manifiesto de la conciencia, y por ello la conciencia se mantiene centralizada, de preferencia, en lo fenoménico. En mi caso, al igual que la mayoría de los apuntadores no duales, recomiendo anclarse en la certeza de que no somos el cuerpo, e indagar quién soy yo.

Una vez que tengas esa certeza, esta hará que puedas trascender los pares opuestos, a la vez que los sostienes sin rechazarlos, más allá de toda duda. Aparecerá ante nosotros un movimiento natural, no forzado, que se refiere a observar las cosas tal cual son. No se trata de certificar estados especiales de conciencia sino de comprender a la mente como una función de la conciencia. R.Malak