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Ni conocido ni desconocido – 10 de Agosto 2016

10 agosto

Con la costumbre de fijar la atención en el pensamiento, uno olvida la presencia de lo Esencial, y se apega a cosas que son intrascendentes como si fueran de la mayor importancia. Muchas veces por frustración, llegado cierto momento, cuando ya la razón no otorga satisfacción, algunos comienzan a buscar aliento en las cosas llamadas espirituales, se apegan a especialistas en estas cuestiones y siguen sus recomendaciones para orientar su vida, llevando a cabo prácticas u obteniendo objetos simbólicos y misteriosos en los cuales depositan su confianza.

Está visto que esos medios no ofrecen el resultado de serenidad, aceptación y comprensión que, sin saberlo, estamos en realidad buscando. La recomendación más típica que nos hacen es que busquemos objetivos claros, y así trazar proyectos que terminen con la ignorancia, para luego alcanzar los ideales que nos hemos fijado o nos han planificado. Dicen que a quien no tiene metas para la propia vida le faltan proyectos para llegar hasta ellas, y que la ausencia de proyectos vitales originaría falta de sentido, falta de tareas sentidas como propias. En base a esto solo me resta pensar que aparecería la senda como una meta a cumplir, una manifestación más de la expresión parcial o reflejo de lo Esencial.

De acuerdo al enfoque no dual lo Esencial, indescriptible, o Divino, o como quieras llamarlo, es cognoscible. Parece contradictorio lo que menciono pero es una realidad que es posible de comprender. Mi opción es que no supongan que lo Esencial es incognoscible -como el sentido que le dan los filósofos tradicionales o estudiosos de religión-. Lo que está más allá del espacio conocido es posible que lo mencionemos como incognoscible, pero lo Divino no es ni conocido ni desconocido en ese sentido. Lo cierto es que es más elevado que lo conocido o más allá de ello, y cuando se dice que lo Divino es desconocido se refiere a que no es posible dar cuenta de ello por medio de los sentidos, pensamientos o procesos mentales usuales.

Lo Divino es más que conocido, sostiene todo lo que soy como identidad y le da sentido a todo lo que hago, pienso, siento y realizo. Está más cerca de mi que yo mismo como identidad. R.Malak

Ser es la base existencial – 26 de Junio 2016

26 junio

La base de la existencia es el Ser, Sí mismo, que se despliega como conciencia, y forma el mundo cuando funciona como mente. La mente conceptualiza y genera el mundo de las separaciones y la dualidad. La primera separación es el yo- sujeto que experimenta los objetos. Sí mismo, siendo la esencia de la existencia, aparece mentalmente separado debido a los conceptos, siendo el primer concepto: yo.

De ese error sobreviene todo sufrimiento. La mente, como producto de la conciencia, una vez emanada, nunca permanece inactiva, siempre quiere estar ocupada. La naturaleza de la mente es el movimiento sobre el trasfondo de la conciencia. Cuando el movimiento, que es lo impermanente, cesa, la mente regresa a su fuente, a lo permanente, o sea, a la conciencia esencial de Sí mismo.

La imaginación agranda los problemas que se enfrentan, y sobreviene ocasionalmente el desaliento, sobre todo si durante un tiempo nos hemos permitido silenciar a Sí mismo, impidiendo restablecer la armonía.

Nunca está de más repetir una y otra vez lo que somos, es práctico. Dicho de otro modo, en el presente activo aplicamos nuestra compresión a la vida diaria, para manejarla en todos sus aspectos. De ese modo reconocemos el vínculo que une lo externo con el reino real, y asumimos las formas e impresiones que se reciben y se manifiestan.

El aprendiz aprovecha los momentos difíciles para aplicar lo que ha comprendido, aunque algunas veces puede que se deje vencer por los problemas, cuando intenta ser actor y espectador al mismo tiempo, y acaba por dejarse arrastrar por la corriente cambiante de una existencia cotidiana, olvidándose de su búsqueda vital. Embargado de angustia, se rinde a las demandas del ego y se convierte en esclavo de lo manifiesto.

Los fenómenos psíquicos se dan como emanación al surgir de la conciencia esencial. Las sensaciones, las percepciones, la imaginación, las formas, los colores, los movimientos, las dimensiones, los olores, la memoria, los conceptos, los juicios, los raciocinios, y todas estas actividades, constituyen la funcionalidad intelectual y sensorial. La verdad de Sí mismo es mucho más inmensa de lo que la mente pueda comprender, ya que la mente está contenida en la realidad de conciencia como limitaciones que dimensionan lo infinito. R.Malak

Sueños Propios

Conciencia Plena

Sueño ilusorio

El mundo es y yo soy el mundo, formo el mundo al igual que cada persona sueña su propio sueño. Únicamente al despertar surge la cuestión de muchos sueños diferentes. Vuelta la mirada hacia afuera, hacia lo fenoménico demandante, quedamos atrapados en el sueño de la identidad. Ella está construida por la mente no observada, las emociones no observadas y las acciones no observadas, todo lo cual constituye el automatismo llamado Ego. Se reconoce como el falso yo, el falso Ser, son las típicas máscaras, se describe como “la separación” y ocasionalmente aparece como el enemigo oculto.

En cambio, cuando miramos hacia adentro salimos del sueño egoico. La mente se libera del juego de los pensamientos circulares y a eso se le llama estar despierto. Es la conciencia que parece estar más allá del sujeto y del objeto y cuando ello se hace evidente, o sea, cuando logramos llegar a ser conscientes de nuestra prisión individual, es cuando tenemos la capacidad de trascenderla. En cambio cuando no hacemos esta distinción, como presenciador quedamos ocultos bajo la obstrucción de las aparentes percepciones demandantes.

El que permanece en el estado de plenitud vive una vida sin presiones, ausente de angustias haga lo que haga y sin límites de tiempo, es uno que está en ese estado permanente. Podría decirse que su modo de conciencia es la meditación y se puede llegar a notar como distinto del sujeto y el objeto. En cambio, el ego como autoestima cree ser más importante que el colectivo,  elevando una barrera compuesta con la vanagloria y la vanidad, satisfecho con cómo es, cómo piensa, con lo que puede hacer, con lo que sabe, con las posesiones que tiene y con el conocimiento que despliega. Ahora, su contrario es la autoestima baja, que tiene la misma connotación limitadora que la autoestima alta.

El que se ha establecido con comprensión en el sueño ilusorio mira la vida como una comedia o danza, libre del temor y de la ilusión de los ropajes, se ha establecido en lo permanente y no puede volver a caer en el error. Más tarde, si abandona incluso este estado, se sumerge en un estado indescriptible. La atención correcta y precisa, desligada de los objetos, entiende la naturaleza del sujeto como expresión de la misma conciencia, como uno que ya está de paseo por el sueño fenoménico, invisible a las urgencias demandantes. Los sueños se disuelven cuando se ven todos como algo imaginado, incluso se ve que los sueños tienen fundamento en la memoria, en el recuerdo de lo falso que forma lo falso. R.Malak

 

Ser manifestado

Ser Existiendo

Ser manifestado

Ser manifestado, Ser existiendo

 

Cuando amanece cada día nadie se pregunta: ¿Quién soy? Nos despertamos y recogemos, a través de la memoria, los recuerdos y los proyectos almacenados. Nos damos cuenta por medio de la funcionalidad de la conciencia – la que denominamos mente – de esta estructura egoica que se mueve y despierta, y que es llamada por cada uno “Yo”. La clasificamos como persona que hace construcciones con la ayuda de todos los sentidos y de todas las sensaciones, que ejecuta los proyectos, planifica o posterga, y que despliega todas las atribuciones de la identidad.

Una gran mayoría ignora que lo natural de cada uno es Esencia pura, la cual no es detectada debido a que está envuelta por pensamientos, por ideas, sensaciones, sentimientos y emociones, las cuales, como si fuera un cocktail, se entremezclan confundiendo y enturbiando la mirada original.

Muchos dicen que el yo es una ilusión, que se vive en esta fantasía aislado tanto de Si mismo como de su entorno, y que este “yo” supone que tiene poder de decisión y ejercicio de libre voluntad. Para ellos este “yo” es una construcción ilusoria que aísla al sujeto de su entorno, provocándole, gran parte del tiempo, más sufrimiento que placer. Atrapado en esta identidad, equivocadamente la llama Si mismo, cuando lo cierto es que es un ego construido por apegos y estructuras implantadas desde la niñez. La confusión consiste en suponer que sus percepciones le pertenecen o que son expresiones de su comprensión. Ignora que se expresa como conciencia manifestada o centralizada, la cual, como si fuera un contenido en un tablero de juego, se mueve en la conciencia que actúa como un anfiteatro o continente y que la ilusión ha puesto a disposición de los contenidos para mostrarse como tiempo-espacio.

No digo propiamente que este mundo como lo vemos no exista, sino que más bien no es como suponemos, más bien es todo un espejismo ideológico, el cual existe pero no es real, es impermanente, es fruto de la actividad egoica, es una expresión del yo centrado que se mueve para proteger al instrumento de manifestación.

Como trasfondo de la ilusión está lo Esencial, que es pura comprensión expresándose detrás de todo acto de conciencia, o mejor dicho, como impulsos que animan al universo entero. Así, la conciencia se presenta como energía en su manifestación tiempo-espacio.

Cuando nos reconocemos desde la conciencia, ajenos a las ideologías, libres de pensamientos, lo que se muestra es como puro silencio, no como un producto o contenido silencioso, sino un trasfondo de silencio. Un sagrado silencio que se reconoce como Sí mismo, natural, propio, familiar, lleno de bienaventuranza o felicidad, que nos pertenece a todos y a cada uno, nos sigue como la respiración, sin tener que hacer absolutamente nada. Es Ser manifestado, Ser existiendo. R.Malak

“Conciencia” y “Conciencia de”… una paradoja?

La realidad se escurre a todos los intentos de darse cuenta con intención. Y es que toda intención lleva por detrás un deseo de logro, por tanto es un proceso funcionando, lo que llamamos MENTE.
Se precisa comprender las bases primero: Lo esencial, como ser-conciencia, se manifiesta como “ser consciente de“. No hay dos: lo Esencial y alguien consciente… lo que hay es “Conciencia” y “Conciencia de“, es decir, Conciencia que es y Conciencia como es. El “como”, son los modos de tomar “conciencia de”. Es el mismo Ser, la misma Conciencia, lo que se da cuenta siempre y ES siempre.

Ser Conciencia como Si Mismo… de Si emana el potencial de ser consciente, se manifiesta, se presentan contenidos emanados de si mismo en la pantalla de conciencia.

Nunca ha habido entidades dándose cuenta… lo que hay es darse cuenta de movimientos que se presentan como si fueran una entidad. De ahí la identificación que sucede. Por tanto, Maria Luisa (nombre puesto a mi expresión tempo-espacial) no se da cuenta como entidad, sino como Conciencia. Por eso no hay un asunto tal como que Maria Luisa se rinde o Maria Luisa se entrega o Maria Luisa reconoce, etc. Lo que hay son modos de ser consciente: duda, cuestionamiento, comprensión, entrega, reconocimiento, etc.

Por tanto, visto racionalmente, todo esto parece una paradoja. Visto directamente sin filtros, es cristalino y claro.

Maria Luisa