Archivo de la categoría: Poesía

Atraes a tu vida


Me detuve sin estar desorientado
¿en que misterio me he convertido?
estoy más realizado que perdido
todo mi amor se ha expresado
Con un andar que no ha nacido
fijo en el corazón con gran cuidado
aunque arda, es todo olvidado
plenitud, como cielo se ha mostrado
Ni pensamiento ni nada ha venido
al observar no me he extraviado
con plenitud todo se ha distinguido
El ahora, fruta aromática, ha llegado
a disfrutar con resplandor liberado
ni regreso, ni salida del Ser, he comprendido.
R.Malak
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SIN RENDICIÓN

Nace el deseo de ser
como un fulgor consciente,
que bajo el influjo de una fuerza
que emana del corazón,
va construyendo en adobe
los palacios del pensamiento.
Si un terremoto de dudas
retumbara con fuerza,
¿dónde quedaría la estructura
de lo que creo que es cierto?
Navegar por la vida
como viajes de un errante,
respirando los aromas de cada instante,
hace escombros del tiempo pasado,
y solo sigue la ruta
del iluminado camino sin meta.
No hay finales donde no hay comienzos
y el ahora eterno nunca ha amanecido.
Es verdad lo que sostienes e incierto lo desconocido,
¿quién estará ahí para darte las respuestas?
Vivimos, respirando cada hora
sin conciencia del aire,
revisando como quien mira las cuentas
en una antigua máquina registradora,
si todo está en su lugar.
No, nunca está en su lugar cuando hay expectativas,
siempre hay algo que alcanzar.
La contabilidad mental se ocupa muy bien de mostrar
las fallas y carencias,
el posible perfeccionamiento del hacer,
de los ideales, de cada relación
con la otra persona que me importa,
ya sea por cariño o por conveniencia.
Sin ser capaz de asumir la rendición
se sigue en una batalla de construir y desbaratar las ideas,
para que se acomoden
a alguna esquematizada concepción
que una vez se asumió como perfecta,
y es posible que ni siquiera se sepa
de dónde surgió esa semilla.
Pero la fuerza de la vida no cesa,
inafectada por todo el cuento que me cuento,
una fuerza de luz que alumbra
y a la vez juega a las escondidas,
dejando espacios oscuros para futuros descubrimientos.
Maria Luisa

LA MIRADA RADICAL


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La mirada radical es tan pero tan radical,
que solo luz puede ver.
Siendo yo y siendo ser….
Yo como centro de una rueda,
ser como circunferencia de la rueda.
Rueda como movimiento
que solo en los radios puede notarse.
Tanto el centro como la circunferencia,
no se mueven…
solo se nota el movimiento
en el desplazamiento de los radios.
Al mirar todos los radios a la vez,
estos no se notan,
como al mirar un ventilador
no se ven las aspas,
sino un círculo,
parece sólido o parece vacío.
Soy lo total y soy el punto yo
en ello no hay diferencias
Los radios o rayos son la expresión desde mi hacia mi misma
La circunferencia lleva implícito su centro, tácito, inevitable.
Un centro sin circunferencia sería solo un punto.
Todo punto requiere un plano donde ubicarse.
¿De qué tamaño el plano y dónde se sostiene este?
Las dudas comienzan cuando no hay certeza.
La certeza se muestra sólo cuando no hay juicio o dualidad.
La parte como elemento aislado es tan solo una objetivación.
¿Dentro de qué podría ocurrir yo? ¿Y quién soy para poder hacerme esta pregunta?
¿Quién sabe de la respuesta?
Significa que todo es conciencia…todo. Y lo se. Como el si mismo todo lo se, inseparable porque soy Eso. Como el centro del universo o  como el universo mismo, soy la conciencia, lo que amalgama todas las cosas y todos los movimientos.
Maria Luisa
12-01-2011

Anhelo y Gracia

A ti, mi amigo y compañero Anhelo, te voy a encontrar cuando menos te lo esperes, en pleno movimiento se te abrirá el asombro, y para que entiendas eso te contaré un cuento, que mil y una veces te he contado, un millón, miles de millones de veces has escuchado, una y otra vez lo has olvidado. Amorosamente, Gracia

(Foto de Firman Hananda Boedihardjo)
Por si no recuerdas…
Ibas caminando y entraste al metro
De regreso del trabajo
Ansiando llegar a casa
Hora pico, cansancio
y sudores escondidos
A ti, mi amado…
A ti te voy a cantar el canto
que te sumirá en los brazos
del cálido y refrescante…
alivio del real descanso
En ese rebullicio
apretujones y ansiedades
hora pico… hora cero
donde un ¡Basta!!! Bramaste



El movimiento ha parado
atrás queda el pasado
nada viene por delante
y en este instante
donde quietud o estatismo
pierden significado
en un aliento retenido
suspendido en la nada
sin miedo ni esperanza
quedas bien dispuesto
a disolverte en el fuego
de mi ardiente amor
Mis brazos te rodean
y al oído te arrullo
Hmmm…
Hmmm…
Hmmm…
Suavemente sostengo tu anhelo
como capullo encendido
¡esta joya!
la flor de la pasión
Graciosa operación
abriremos el secreto tesoro
y veremos que no todo
lo que brilla es oro
así…
ignorando la múltiple efervescencia
con un soplo de susurro
en íntima proximidad
te sugiero, casi inaudible:
Escucha mi sentencia

Eres el punto en la nada
que respira su emanación
Ningún ruido ni presión
ha sido nunca contigo
Eso es pura ilusión
En ti es plena la vida
y como ella misma late
Parece deseo, parece un anhelo
Pero como el respirar
Es solo tu aroma
el que quieres apreciar

Conciencia de saberse
surge iluminada
potencia racional
como función que ordena
y quiere aclarar
cuando solo acapara
Suelta la tensión
incluso del rechazo
el deseo es auspicioso
cuando anhela el regazo
origen de su pasión
Disuelve el temor
y la ansiedad del logro
en efecto y no en intelecto
en entrega y en recepción
escucha el susurro
de la emanación
No sale de un lugar
para llegar a ti
sale de ti
y no llega a ningún lado
Oh maravilla,
que tú mismo te escuchas
que tú mismo te sabes
que tú mismo te amas
Comprueba el ruido
de la confusa ilusión
que te dice que eres
la sombra proyectada
¡Contempla tu inocencia!
no eres el reflejo
eres la luz misma
que ilumina la conciencia
entiende esto
la conciencia como esencia
no es ajena a ti…
tú eres consciente observador
de todo contenido
iluminado por los sentidos
Pasa la brisa, pasa el sonido,
pasa el roce, el color
y la forma
se suelta el peso
se diluyen las cadenas
que has formado con el pensamiento
Suelta la idea, suelta el concepto
no importa el sentir
¡Siéntete dentro!
Amalgamado en el crisol
De la venturosa llama
Quemando toda la confusión

Queda ahí… en soltura
Despresurizada

Entrega y escucha
da y recibe
Suelta el deseo
y él traerá el regalo
Como un sabueso fiel
el deseo que emana
con sincera humildad
trae de vuelta
el sonido de ti mismo
vacío ya, cansado de indagar
como hijo pródigo
el deseo vuelve a su hogar
De manos vacías
al haber rondado
neciamente, persistentemente
en el mundo de las sombras
buscando experiencias
buscando evidencias
en todos los espejos
un largo caminar
como un sueño de encanto
se ha buscado a si mismo
en cada esquina y en cada canto
pasando por risas
y encalando llantos
De manos vacías y corazón ardiente
el buscador nada ha encontrado
que le pueda ofrecer
alguna evidencia
de su propio Ser

Arrepentido y cansado
regresa a la fuente
donde la sed ha saciado
y allí la promesa
del agua bendita
que de pronto
y con suma fortaleza
alegra su ánimo
y clarifica
toda duda, todo miedo
y toda torcedura
en plena certeza

Suelto como la brisa…
ahora ríe y canta
carcajadas al notar
las maromas del circo
ilusión encantada
boca de payaso
mofada separación
se ha vuelto de pronto
tu propia sonrisa


Así como el Buda
sereno y sonriente…
en pura contemplación
observa la huida y el regreso,
comprueba la ilusión
que anhela la unión
como una magnífica
película de ficción
Descansa… respira…
Y queda……………………
Tú eres el magnánimo Observador
observa los velos que se mueven
ante tu Visión
Recibe la suave caricia del Aliento
Y calienta el recinto donde Tú eres
El silencioso residente
Desde siempre y para siempre

Más allá de lo profano
Más allá de lo sagrado
Más allá de los pares de opuestos
Más allá del deber, del ganar, del lograr
Y de toda pérdida
Más allá del ascenso
Más allá del saber
Por encima y por debajo de todo
Ni afuera ni adentro
Ni saber ni sentimiento
Yo Soy
Y ahora…. Sal por esa puerta
Has llegado a la estación
Entra al hogar con ganas
O sin ellas
Toma el alimento
Que sostiene este tránsito
Y sabiendo y sintiendo
Sé lo que eres
Bebiendo, comiendo, durmiendo y haciendo
En la comprensión clara e iluminada
De que nada te está tocando
Nada te está moviendo
Y sigue por un tiempo
Como las aspas del ventilador
Recién apagado
Revolucionando
Hasta que sea dado
Sé feliz porque conoces la felicidad


Maria Luisa

Las flores de mi cosecha

(Foto: Mabel Cornago)
Como el Si mismo, que todo lo veo en silencio y al igual que un sol emano la luz más clara, uso una herramienta llamada atención con la que me muevo entre dos… o desde uno al otro… la mujer y el testigo.

La mujer tiene historia y anhelos, es hija, mamá, es amante, compañera, es amiga. Tiene un pasado, como una mochila. En esta mochila había en principio semillas, que durante la historia de la vida han ido germinando. Ahora, la mochila se hace pequeña, y más bien la veo como una cesta llena de flores variadas, hermosas… aunque en el fondo del recipiente también hay flores y ramitas ya secas, marchitas y hechas ceniza. Es la cesta de la cosecha de la vida.

La mujer la carga entre sus brazos, y observa y se admira de las flores en la superficie, y se entristece al reconocer las ramas secas. Sin embargo, más allá de ello, el testigo no se afecta. El testigo no carga nada, ni cesta, ni nada… el testigo es silencioso, y no va ni al lado, ni sobre la mujer… ni está dentro de la mujer, pero la conoce perfectamente como uno más entre los miles y millones de reflejos que conoce de si mismo. Es la acción hecha carne como mujer, la que refleja los rayos de luz que evocan y hacen visibles – iluminan – el recuerdo y las historias, los manojos de emociones y experiencias que dan vida a los contenidos que llenan su conciencia.

Es posible que esto no se entienda. Algunas frases, a veces, aparecen con mucha precisión debido al ímpetu racional que abona los contenidos de mi cesta, como flores racionales con su propio aroma, y que satisfacen determinado gusto y apreciación. Pero esta vez, mis flores son las que nacen del abono pasional, de ese Amor que resulta de los rayos de Luz.

Como mujer, intensamente emotiva y a la vez profundamente racional, he cargado, como una semilla cualquiera, con el ímpetu de vida, transformación y realización. Cierro los ojos y me siento niña, me siento igual que el más antiguo de mis recuerdos. Mi yo es la semilla de las semillas, la principal, y está representado por el conjunto completo de flores abiertas y secas, nuevas y viejas, fragantes o cenicientas.
La mujer carga la cesta del ego mientras el testigo no carga nada. Pero sin El, no hay cesta, ni mujer, ni yo.

Todas las semillas querían germinar y ver la luz como flores. Ver la luz del Si mismo. Es con un esfuerzo de crecimiento aparente, de empuje de logro, como si estas flores pudiesen creer que es desde la raíz hasta la apertura de los pétalos que han tenido alguna gestión, como la historia de la mujer que también soy ha buscado una realización de vida, de amor… pero es un reflejo en el espejo del Si mismo, que ha jugado a realizarse a Si mismo, aunque así se ha dado. La realización ya está, ya estaba y siempre es, porque el Si mismo es ya completo, total, iluminador.
Soy… y me muevo entre el testigo silencioso y el reflejo de mujer, hasta que el cuerpo lo permita, y seguiré recorriendo el camino, ofreciendo las flores a quien encuentre al paso… a esos otros reflejos de Mi misma. Las flores de mi cosecha, unas de racionalidad, otras de frases hechas, y otras… algún botón que solo emana el aroma, textura y colorido del amor.