Archivo de la categoría: Observación sin juicio

Despliegue – 31 de Julio 2016

31 julio

La conciencia no depende de la mente sino al revés, la mente es una función de la conciencia diseñada para entender los extremos. Las palabras pueden describir, pero no pueden capturar el significado de la vida. Las palabras describen y dan significado, incluso con los llamados libros sagrados y la literatura en general sucede lo mismo, intentan describir lo real y solo se quedan en el intento, no se sostienen por sí mismos. Todas estas palabras son como cualesquiera otras, sólo palabras.

Miramos a través de este pequeño yo que se confunde con Sí mismo. Este yo funcional que acumula datos se apropia de la vida pretendiendo congelar el movimiento permanente, da el sentido de identidad e intenta crecer y acumular información en forma constante, provocando estados de inestabilidad cuando se ve amenazado.

La conciencia no se encuentra localizada en un sitio y su duración no transcurre en el tiempo. Por otro lado, este medio de percepción e impresión objetivo, llamado mente, desaparece cuando desaparece el cuerpo, en cambio la inteligencia, como emanación de la conciencia, se mueve en el tiempo y espacio de lo fenoménico que le sirven de receptáculo para su expresión.

Mi mirada está relacionada con diluir o eliminar los agregados conceptuales que hemos adherido a la conciencia de ser desde el momento en que, por primera vez, cuando niños, comenzamos a formar una auto-imagen, y con provocar que ella trascienda al yo soy esto o aquello. En observación sin juicio se provoca una vía marcada por un ver las cosas sin pretender explicarlas, dejando que las cosas se muestren por sí mismas.

Insisto, no hay un llegar a ser consciente que tenga lugar en alguna parte. Todo aparece como un despliegue sobre la conciencia, incluso el cuerpo, la mente y la emoción. El despliegue es siempre cambiante dado que actúa sobre este “yo o ego” que va variando en etapas, generalmente de siete en siete años, mientras que la consciencia permanece tal como, es Sí mismo. R.Malak.

Observación sin juicio – 11 de Julio 2016

11 julio

En la observación sin juicio el observador es lo observado y viceversa, más aún, lo observado y el observador desaparecen para quedar la observación. Se destaca que no hay propiedad de ese conocer, es auto comprobable y manifiesta certeza y seguridad. Es un saber no dual, manteniendo la mente en una actitud de alerta pasiva sin gasto de energía, dado que se bebe de la misma esencia a la que pertenece.

Algunas tradiciones orientales se refieren a la mente de distintos modos, por ejemplo, cuando la mente funciona como voluntad-pensamiento le llaman mente, y cuando discrimina y decide, es Buddhi, que en sánscrito, es la inteligencia, otro nombre recibe cuando es usada como almacenamiento o el asiento de la memoria, ubicándola en distintas partes del cuerpo. Para mí, la mente es la función de la conciencia diseñada para conocer los extremos, y no tan solo se encontraría en el cerebro sino que impregna todo el cuerpo expresando la inteligencia que la antecede.

Cuando nos damos cuenta del movimiento de los pensamientos, observamos la división entre el pensador y el pensamiento, el observador y lo observado. Vemos que en esa división no existe el tiempo, es la comprensión o entendimiento que puede ocurrir inesperadamente después de un trabajo profundo de investigación, en la que aparecen o se muestran estados de conciencia no habituales de modo natural, y provocan cambios en la conducta y en su relación con respecto al mundo, sobre todo, tomando como base una mirada completa, mostrando que nuestra naturaleza carece de ego.

Cuando comprendemos esta verdad de que todo cambia en este nivel espacio tiempo, hallamos en ella nuestra serenidad. Por tanto, solo queda recomendar el poner la atención en lo permanente y no en los saltos de la mente que nos impulsan irremediablemente a lo transitorio. R.Malak

Observación Sin Juicio – 30 de Junio 2016

30 junio

Silenciada la mente, el mirar desde la conciencia no es difícil, incluso es imposible de evitar. Nada hay que muestre el rostro de lo real porque todo es conciencia, expresión de lo Real. Constantemente se nos escapa este mirar y la razón es sencilla, solo se puede ver lo Esencial con ojos no fragmentados, sin los ojos duales de la mente que reduce todo a cosas, con la percepción sin juicio desde nuestra verdadera identidad.

A lo Esencial solo se le puede conocer desde lo Indescriptible, la persona se vacía de la identidad por completo para que lo verdadero pueda hacerse presente en ella. El acallar la mente se muestra como meditación, lo que queda es nada personal, se elimina todo lo proyectado como imagen de uno mismo.

La cuestión es ¿de qué modo miraremos la vida? Si miramos desde Sí mismo, uno se vuelve un caminante de la senda, alguien que se ha abierto a la Realidad. Mas si sólo miramos a través de la mente, la que estructura el yo, estamos expuestos a los embates del sufrimiento, o del placer y del dolor. Uno de los aspectos fundamentales para la observación de sí mismo consiste en enfocarse en el principio yo soy que está aquí, y en que hay una riqueza de vida que podemos sentir con todo, no sólo con la racionalidad, en esa presencia en la que no necesitas pensar.

No existe ningún sendero rápido. El conocimiento conceptual no es todo; el conocedor debe ser conocido. Cuando no se conoce a Sí mismo no puede haber ninguna paz. Para ello es preciso usar la observación sin juicio que nos entrega la belleza misma en un estado puro.  Esto es enamorarse del amor mismo, de la luz de visión creadora, de la irradiación instantánea de la comprensión, sobre todo de lo real, de lo verdadero. En la observación sin juicio no hay crítica, ni queja, ni voluntad personal, ya que la mente ha vuelto a su fuente, a la conciencia esencial. R.Malak

Observación Sin Juicio – 14 de Junio 2016

14 junio

Al comienzo de esta enseñanza se da un período de transición en el que el aspirante se mantiene impresionado por la nueva percepción del mundo. Observar sin juicio es un arte que sucede sin pasar por la mente, conduce a la vivencia no dual.
Sin embargo, la mente resurge constantemente y en forma intermitente. Por eso se debe perseverar, sobre todo en las primeras etapas, cuando el proceso de la observación aún no es natural y continuo.

Quienquiera que haya verificado los efectos del ver sin las barreras de la estructura, comprobará esta afirmación. Los resultados del primer paso en la disciplina de la observación sin juicio son a menudo sorprendentes. Uno se descubre a Sí mismo, descubre facultades que estaban ocultas y una comprensión que nunca había notado ni aplicado. Se presenta una percepción, incluso del mundo fenoménico, que parece milagrosa. Repentinamente se registra la existencia de la estructuración de la mente, y uno se da cuenta de que puede utilizarla y no ser utilizado.

La observación sin juicio es una enseñanza bella que nos introduce directo a la Realidad, no como si la Realidad fuera una experiencia que se guardará en el almacén de la memoria, sino como una vivencia aquí y ahora, donde no se da la identificación de sí mismo con los objetos conocidos. Al plasmarse necesita de un proceso, allí el aparato sensorio produce un impacto en la comprensión y queda registrado en la memoria

Lo esencial de Si mismo es obedecer a la naturaleza, la propia naturaleza. Al desconocer cómo funciona la mente se intenta controlar voluntariamente el mar de pensamientos que aparecen. La mente es una función, y está destinada a ejecutar cuando se le requiera.

La pantalla de la conciencia se repleta de pensamientos circulares, la mente se torna borrosa y no se distingue claramente lo que es adecuado de lo que es inconveniente. Para muchos es difícil comprender la naturaleza de Sí mismo, incluso se confunde con la función de la mente, pero Sí Mismo está por encima de la competencia de la mente, en donde la mayoría están confinados. R.Malak

Aparente locura

 Observación sin juicio
Noche de ojos abiertos azotada por el viento, sin vista ni oído. Es más allá de cualquier observación, está siempre presente, la conciencia pura.  Observa sin juicio, cuando se va perfeccionando la observación los pensamientos disminuyen. Todos los contenidos son movimientos de conciencia, considera que es la única realidad y que no hay interrupción entre lo Esencial y el mundo, parece una ilusión pues se presenta como una percepción dual. Mira la proporción de esa observación que está en relación al descenso de pensamientos. La pura observación se detecta tanto en el cuerpo, en la mente como en las emociones, entonces está todo hecho. La pantera de la manifestación, piel cubierta con sutiles perfumes y fuertes deseos, acariciada por recuerdos como “te tengo y te pienso, te recorro y me paseo por tus valles”, deja de estar presente, se agazapa el corazón y mi alma se ahíta de Si mismo. Cuando la observación es completa en estos tres pasos, mente cuerpo y emoción, el cuarto paso sucede por sí solo saturando desde corazón al Ser, al centro de si mismo. El Hacer se ha sumergido, no hay más pasos que dar, el suceso emana de si mismo, desde casa has llegado a casa sin haberte movido ni un milímetro. En el  gusto, en el saborear – saborear la respiración, saborear las palabras, saborear el instante – la razón queda supeditada a la intuición. Esta intuición es el mayor estado de conocimiento, un intervalo consciente entre la razón y la intuición, aunque para la razón dual nada puede ser dos cosas a la vez, o sea, una cosa y su opuesto. En la intuición la cara en el espejo es al mismo tiempo nuestro reflejo y el espejo. Ultima expresión: la experiencia intelectual no sustituye la vía directa del corazón, el mundo se muestra como una sombra o reflejo de lo Innombrado, una aparente locura. R.Malak