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Meditación – 30 de Abril 2016

30 abril

Ultimo día del mes, último envío de meditación:

Cuando el silencio, este silencio que no es producto de la mente, adviene, cuando el meditador y sus procesos son comprendidos, en esos momentos, hay meditación. No esperábamos que estas cosas fueran tan brillantes y tan divinas.

La mente estaba acostumbrada a todo tipo de pensamientos oscuros e impurezas, y de repente vienen la paz, la luz y la dicha divina. En ese momento nos parecen extrañas, por eso al principio nos resistimos a ellas. Es como ir a máxima velocidad, de repente sentimos miedo e intentamos detener el vehículo. La mente estaba llena de pensamientos impuros y repentinamente han venido la paz, la luz y la dicha. Inconscientemente nos asustamos.

Cuando la vivencia haya terminado no pienses en ello, porque aquello que piensas es lo conocido, y lo conocido no explica lo desconocido. Cuando lo conocido deja de ser lo desconocido adviene, y eso es meditación. La penetración al interior de la estructura mental y la comprensión de su naturaleza ilusoria, es meditación.

Se necesita además fuerza de carácter, un impulso a la par con la coordinación de todos los poderes del Ser. A muchos les agrada seguir corrientes que los sacan de lo cotidiano mediante experiencias inusuales, pensando que esos trances son indicadores de progreso. Suponen que conciencia es lo mismo que la mente.

Sin plenitud de conciencia no puede haber comprensión. Con un guía adecuado puede saber qué es ir adentro, aunque usted se considere un incapaz. A través de las prácticas de la observación sin juicio, en que la conceptualización se ha congelado, la mirada se vuelve extremadamente ágil y sobreviene la inteligencia esencial, tornándose en un hombre sabio, en un realizado. R.Malak

Meditación – 29 de Abril 2016

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El “yo pienso” es el pasado, una construcción conceptual que nos lleva a reaccionar ante estímulos internos y externos que se acumulan segundo a segundo en los archivos de la memoria. Experiencias de todo tipo -emocionales, intelectuales, prácticas- se condensan en la memoria, en el tiempo psicológico, para proyectarse como una entidad fija: el yo con la personalidad. El yo es una proyección del pensamiento.

Cuando la conciencia se centra en este yo detectamos que no tenemos total libertad o independencia. Siempre estamos gobernados por la exigencia de la identidad y del entorno. Al observar nuestra cotidianidad podemos darnos cuenta de que, a pesar de creer que escogemos algo, somos, la mayoría de las veces, motivados por cosas que no conocemos.

Lo importante de la meditación es la calidad de la mente y el corazón. No es con esto o con aquello con lo que se logra, sino más bien con la calidad de una mente inocente y vulnerable. Se han silenciado las actividades de nuestra mente para poder entrar en contacto con los aspectos esenciales.

Cuando toda la superestructura se elimina, como la búsqueda de ideales, la búsqueda de la verdad, el volverse virtuoso, la concentración, el esfuerzo, la disciplina, el condenar, el juzgar, cuando todo esto se ha ido, todo esto que es la mente, cuando el meditador no está como individuo, sino que está integrado al sí mismo, en esos momentos, hay meditación. R.Malak

Meditación – 28 de Abril 2016

28 abril

La verdad de nuestra naturaleza esencial se nos muestra por una vida virtuosa, así, la meditación se convierte en un instrumento con mucho sentido y valor. Una vida virtuosa no consiste en simplemente seguir la moral social, sino en estar libre de envidia, de codicia y de búsqueda de poder. Uno no se puede librar de estos defectos por medio de la voluntad, sino siendo consciente de ellos a través del auto conocimiento. Sin conocimiento de las actividades del yo, la meditación se convierte en una emoción sensual y, por ende, tiene poco significado.

Sólo podemos lograr tranquilidad, paz y serenidad, comprendiendo todas las actividades, observándolas, dándonos cuenta de ellas, viendo cómo reaccionamos ante los distintos estímulos. Generalmente esa tranquilidad la otorga la meditación, que nos muestra cómo funcionamos, como el centro de la conciencia de lo Divino.

Si con el ejercicio de la voluntad estamos intentando eliminar pensamientos destructivos, de nuevo la resistencia de la mente nos causa dolor. La presión también puede significar que hay obstrucción en uno presentándose como miedo. Lo adecuado es enfocar la atención en el corazón y sólo tener el sentimiento de unidad con lo que considere Divino.

Cada quien tiene su punto de vista, y muchas veces se intenta que la verdad se ajuste al concepto personal de lo que suponen que es la Verdad. R.Malak.

Meditación – 27 de Abril 2016

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A través de la meditación establecemos conciencia con lo vasto del infinito, todo es parte de uno. En la luz de lo Divino no puede haber miedo alguno. Conocernos es algo que tarde o temprano tendrá que llegar. Para lograr este entendimiento es necesario reconocer que lo que en ocasiones nos impide comprender y sentir esta unidad es nuestro ego.

La conciencia centralizada, con la cual nos identificamos como ego, es lo que son nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestros instintos, de ahí que se requiere comprender el verdadero significado de las actividades de la mente y con ello lograr tranquilidad para sí misma.

La mente presenta resistencias a ser manejada, esas resistencias se deben a las dificultades provocadas por la estructura que ha sido implantada por la educación y la cultura. Eso genera nuestros pensamientos, que no son unidades separadas sino que forman parte de procesos internos que actúan en nosotros de forma automática.

Nuestro comportamiento en determinado momento es el reflejo de lo que guarda nuestra mente en el estado consciente o subconsciente. Para conocer las actividades profundamente encubiertas, los móviles, respuestas, pensamientos y sentimientos ocultos, tiene que haber tranquilidad en la mente objetiva, es decir, la mente objetiva debe estar en calma, serena, a fin de recibir la proyección de lo escondido, y la meditación nos muestra con claridad nuestras potencialidades y debilidades. R.Malak

Meditación – 26 de Abril 2016

26 abril

Ya sea en la meditación o en el movimiento cotidiano la mente está en permanente movimiento, con sus ocupaciones diarias está llena de actividades.
En forma general podríamos comparar a la mente con un mono que salta de un lado a otro, siempre inquieta, siempre parloteando, moviéndose de una cosa a otra, como si saltara de una rama a otra. La mente es inestable, intentar purificar la mente, que siempre está saturada de miedo y preocupaciones, aparece como una buena actividad.

Ocasionalmente surgen “los pensamientos absolutos”, si es posible llamarlos así, o quizás es mejor decir que aparece una comprensión que está más allá del pensamiento.
Pero antes de acceder a esta condición plena de la conciencia, el estado de concentración y observación se suceden alternativamente. Si uno se queda sólo con la concentración esta nos conduce a un estado de oscurecimiento de la conciencia, como una vela que se consume lentamente y luego se apaga.

Luego sobreviene una etapa en la que lo absoluto no se disfruta únicamente como una experiencia, tampoco como cuando sólo se espera iluminación, sino que se siente su unidad con todo lo que existe, se percibe que Es infinito y no es lo cotidiano. Esto quiere decir que es mortal como persona e inmortal como Esencia.

Es cierto que la realización de Lo Esencial no viene de la noche a la mañana. Al haber de por medio devoción lo Real vendrá, se presentará ante ti y te reclamará como suyo, verdaderamente suyo, como lo indescriptible. De ese modo quedamos capacitados para recibir las íntimas insinuaciones de lo absoluto y de las muchas capas ocultas de la inteligencia esencial.R.Malak