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Realización y el arte de tomar conciencia de la luz

Eres la Luz, eres la esencia de todo cuanto existe. Lo que existe, está ahí porque tú, como luz, lo iluminas. La Luz es puro potencial, como lo que sabemos de la energía. En ello, en su potencial, están todos los atributos necesarios para que las formas se manifiesten, elementos iluminados ante la Luz, y que han nacido de la Luz, por así decirlo.

Eres la Luz, pero en este momento supones que eres una identidad. La Luz es conciencia, y has adquirido una conciencia de ti mismo como identidad. Nunca serás más luz o menos luz, más conciencia o menos conciencia. Lo que sucede es que no lo sabes, no lo has verificado, no has “tomado” conciencia de ello. Tomar conciencia de tu esencial naturaleza es un arte.
En este arte de tomar conciencia de la luz, se procede como con la maestría en cualquier hacer. Primero te das tropezones hasta que poco a poco vas fluyendo en este hacer. Hacer en este caso es esta toma de conciencia de tu propia realidad, como ser, como existencia.
La realidad vista en toda su pureza, puede ser como una luz cegadora ante los ojos que venían acostumbrados a la oscuridad, (y esto es un símil)… por lo que es preciso ir acostumbrándose a la luz menor, a la claridad, a la comprensión. Hay muchos relatos de quienes dicen que un día despertaron a la realidad, y luego pasaron muchos años necesitando revisar los modos de entenderlo.
Entonces la cuestión es… en el proceso de investigación espiritual, no vamos siendo más o mejores Ser, pues el Ser no requiere subir o bajar, ampliar o reducir…. pero sí, el tiempo es la gracia que permite que la luz pueda ver su propio reflejo, llegado el día, o momento mejor dicho, preciso y perfecto para ello. Y que además, se produzca la comprensión de la revelación vivenciada, de modo que ya no haya retroceso ni complicaciones… este arte se vuelve una maestría.

Maria Luisa

Sacado del Foro – Conciencia Esencial

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Chat del 17-02-10


R.Malak:
Preguntan cómo se puede obtener la presencia conciencial y resulta que eso es el Si mismo, que no se obtiene, ya lo es.
No se sabe por qué se está apegado al ego… que ve las cosas hacia fuera, apegado a la dualidad.
Maria Luisa:
Presenciación consciente
R.Malak:
Eso mismo
Maria Luisa:
que presencia la conciencia
R.Malak:
Si, conciencia de la conciencia, lo que llamo observación sin juicio.
Maria Luisa:
Pero en el sentido de presenciar su emanación, no su fuente.
R.Malak:
Es la fuente que presencia… todo.
Más que ver es Ser.
Maria Luisa:
Es la fuente que presencia todo… el Si mismo, lo absoluto.
R.Malak:
Así mismo es. Entonces la gente confunde y supone… que la identidad… se vuelve al Si mismo.
Maria Luisa:
Conciencia de la conciencia….. es realización. Saber del Si mismo…
R.Malak:
No… ese es el error. Es el Si mismo… el que presencia sin juicio.
No dos… uno sin segundo.
Maria Luisa:
La ignorancia es no saber de Si mismo, la iluminación es saber de Si mismo.
R.Malak:
Todo esto es conceptualización para aclarar.
Maria Luisa:
Es muy elusivo esto.
R.Malak:
Mira, si estás en la oscuridad… miras la luz… y supones que alcanzas la iluminación, pero si estás en la luz… la luz por si misma desaparece… o sea no la ves… el Si mismo es el que ve… y se ven los objetos (de allí la confusión). La luz es lo que permite ver… no se ve la luz. Siempre está.
Maria Luisa:
¿Y por qué hay descripciones de experiencias de ver la luz?
R.Malak:
Son juegos de lenguaje. Es el intervalo antes de dejar la ilusión, en que aún se está apegado a la forma y sumergido en la plena luz… ya diferencias la dualidad y no haces juicios. Solo aceptas ambos como expresiones del todo. Te haces consciente de la conciencia centralizada (cuerpo, pensamientos, emociones).
Maria Luisa:
Tiene sentido, sin embargo, lo que presencia siempre es el Si mismo aunque se crea que uno está en la sombra.
R.Malak:
Exactamente
Maria Luisa:
Y el Si mismo, mismo…… es quien ve la luz.
R.Malak:
Lo único que ve es el Si mismo pleno de luz, pero las reflexiones las haces desde la mente y de allí las expresiones conflictivas.
Maria Luisa:
Es cierto, muy claro.
R.Malak:
Sostente siempre en el Si mismo y la perspectiva cambia en todo.
Maria Luisa:
Hay un intervalo o un umbral en que lo presenciado es luz, como que todo queda disuelto en luz.
R.Malak:
Mira… todo es  Luz, hasta la materia es luz condensada, por tanto no es de extrañar eso.
Maria Luisa:
Exactamente, es la presenciación anterior a la manifestación y la dualidad.
R.Malak:
Es el mismo ejemplo del silencio.
Maria Luisa:
Siii
R.Malak:
Si te  sostienes en la mente, diferenciarás ruidos y silencios, o sea presencia de sonido y ausencia de sonido…
Eso no es silencio… no es silencio la ausencia de sonido, porque el silencio del Si mismo es que no hay nada que se pueda concebir como presencia o ausencia… porque no está la mente constructora de pensamientos que piense… el silencio de allí es un silencio lleno de todo, no se puede explicar… eso.
Maria Luisa:
Lo sé, sin embargo… en ese predio o umbral en que se presencia luz…también se presencia silencio absoluto. El Si mismo es luz y silencio absolutos.
Luz y sombras… silencio y sonidos… son los efectos de la dualidad.
Presencias y ausencias, contrastes y formas.
R.Malak:
El Si mismo que eres… no carece de nada…
Maria Luisa:
Claro que no carece… es como un océano que contiene todo.
R.Malak:
Porque lo único que existe es el Si mismo… que eres.
Más que expresiones racionales… concíbete en eso que eres, hazlo carne, no lo abandones. No tienes nada que ver, ya lo eres.
No te impulso al “hacer”… te empujo al Ser.
Maria Luisa:
Ya soy eso, ¿cómo ir a serlo?
R.Malak:
Actúa en consecuencia nada más, no sostenerte en la identidad…
como si fueras la identidad. Sino sostenerte en el Si mismo… solo representando el papel de la identidad, sabiendo que eres el Si mismo…
Maria Luisa:
Entiendo
R.Malak:
Ayer conversábamos… de los estados de la mente, cierto…
Maria Luisa:
Si
R.Malak:
Allí es que se presenta la identidad…
Maria Luisa:
Si
R.Malak:
La mente, la constructora del ego… sostiene la identidad. Es inevitable esa situación… solo se requiere saber… que aunque te paseas por vigilia, sueño con sueños y sueño profundo… lo que realmente eres… (que ya lo sabes) es el Si mismo… más allá de los estados de la mente.
Maria Luisa:
Miro desde allí con toda la comprensión que eso despliega.
R.Malak:
Digo que te sostengas en el Si mismo que eres….
y que juegues a ser ML y no al revés
  No apunto que seas ML… y que te sostengas en el Si mismo,
sino que seas desde el Si mismo… ML…
que sea cada respiración.
Maria Luisa:
Eso lo experimento.
R.Malak:
No es una experiencia… es la forma natural de Ser.
Maria Luisa:
Cómo decirlo… se vivencia de ese modo.
R.Malak:
Bien, bien, excelente.
Eso es todo
Maria Luisa:
Por eso te decía… que yo no me paseo por los estados de la mente sino que ellos se pasean por mi pantalla consciente.
R.Malak:
Espera.. te copio….
Maria Luisa:
 por eso te decía… que yo no me paseo por les estados de la mente
Dijiste (yo)… eso refleja tu estado en la mente
Maria Luisa:
Es cierto, es un reflejo automático del lenguaje.
R.Malak:
Se filtra, ¿ves?… a eso me refiero…
Maria Luisa:
¿Quieres decir que piense antes de hablar?
R.Malak:
Pensar es mente. La mente como perros sabuesos… solo quiere largarse a correr detrás de la presa. La mente es una función. Detener la mente… es no dejar que la mente se mande detrás de los condicionamientos. Eso no es espontaneidad, dejar que la mente haga lo que quiera es mecanicidad.
Dios no tiene nombre. Yo es la identidad.
Soy es lo real.
Maria Luisa:
Comprendo que el yo tiene una carga de significado muy fuerte.
R.Malak:
El Si mismo da luz al ego… da luz al intelecto… y llena de luz la memoria y llena de luz la mente…
El Si mismo que eres… es todo luz… y cuando ves luz… ves la luz que se ha reflejado en el ego… o sea tu misma luz… se ha reflejado… en el ego que apareció como un espejo. 
El espejo de la identidad toma la cualidad de reflejar al Si mismo… en vez de filtrarlo… eso se sostiene como un resplandor… no dual… pero la luz siempre esta expandiéndose sin detenerse… y ella no se ve, pero permite ver.
Maria Luisa:
Qué bello, muy intenso.
R.Malak:
Hay algo más que señalar como resumen.
Maria Luisa:
Dime
R.Malak:
El Si mismo es lo absoluto… es lo que somos, permanece sin atributos, y brilla por si mismo, toda luz… por eso no nos damos cuenta de ello.
Atraviesa la identidad y permite ver y manifestarnos… sostenerse en la identidad torna imposible saber de Si mismo porque el objeto iluminado no puede ver la luz que lo ilumina… por tanto sostenerse en el objeto que es expresión de la iluminación no tiene sentido… mas que para moverse en la dualidad… porque lo que somos es la luz… no la forma de la luz.
Maria Luisa:
Es como que la luz es la presenciación… y los rayos son el darse cuenta.
Darse cuenta puede ser intermitente. Es como la atención, pero a la vez otorgando comprensión.
R.Malak:
Es la cualidad de la mente la que es intermitente.
Es lo que te atrapa en la forma.
No te puedes olvidar.
Maria Luisa:
Ya veo.
Saber de la realidad y vivenciar la realidad es saber lo que eres… sin necesidad de recordarlo, pero lo que eres es la presenciación de la aparición y desaparición de la forma.
R.Malak:
Soy… y no necesito más certificaciones.
Maria Luisa:
Las personas que están en búsqueda lo que pueden aspirar es a darse cuenta de la realidad, no a ser la realidad, porque ya lo son.
Solo que no se dan cuenta. Darse cuenta es la iluminación o resplandor,
la comprensión intuitiva, un repentino saber lo que antes parecía ignorarse. Tener certeza.
R.Malak:
Te explico… darse cuenta… no es una racionalidad…
Maria Luisa:
No lo es
R.Malak:
Es una certeza.
Maria Luisa:
Eso, eso digo. Es… un… ohhh… eso es!
Se diluye el mal entendido de haber creído ser la conciencia centralizada, y eso no significa que se “vea” al Si mismo.
R.Malak:
😀
Lo que presencia la conciencia es generalmente la conciencia centralizada.
Maria Luisa:
¿Cómo asi? La presenciación solo sucede desde el Si mismo,
siendo el Si mismo.
R.Malak:
Si, presencia a los contenidos…
Maria Luisa:
Eso, y los contenidos son conciencia centralizada.
R.Malak:
Si, eso.
Los contenidos son la conciencia centralizada.
Maria Luisa:
Darse cuenta solo de los contenidos es mirar hacia afuera, identificado con el cuerpo y la mente.
R.Malak:
Intenta separarse como individualidad.
Maria Luisa:
Ni siquiera lo intenta… sucede así, y de pronto… se da cuenta del error.
R.Malak:
Eso es realizar.
Maria Luisa:
Al darse cuenta… es porque se diluye la idea de identidad.
R.Malak:
El darse cuenta.
Maria Luisa:
Eso mismo, exactamente.
Darse cuenta no estaba, darse cuenta no es realización… es realizar… el acto de reconocer, el verbo…
la vuelta a casa… saber de regreso… despertar.
Realizar como acción, no realización como sustantivo… que siempre es.
Esto aclara el uso de “darse cuenta” como conciencia que toma conciencia de la fuente de si mismo, no de la conciencia centralizada, ni desde la conciencia centralizada.
Es como una onda de luz que hace loop.
R.Malak:
😀
Maria Luisa:
Loop es como las vueltas de las montañas rusas.
R.Malak:
Eso es tornar la expresión en espejo, ese es el juego.
Maria Luisa:
Aja… pero sin forma.
R.Malak:
Porque la luz… no se ve a si misma, excepto cuando choca con un espejo.
Maria Luisa:
Pues es el fin último de la manifestación del Ser, la razón de las razones. Conocerse a Si mismo, pero no en la forma.
R.Malak:
De allí la expresión de la Biblia…
que dice… que lo divino… creó a Adán y Eva como imagen y semejanza, la imagen reflejó a lo Divino, la imagen refleja el Si mismo que Soy.
Si la imagen no refleja el Si mismo que Soy…. es porque la mente lo filtra creando la confusión de la individualidad.
Maria Luisa:
Cuando sucede en forma pura, es cuando no hay ego o identificación separada… y el cuerpo no es sino una cáscara temporal.
R.Malak:
Esto es bello.
Maria Luisa:
¿Te parece que por eso se habla de limpiar el espejo?
R.Malak:
Naaaa
Maria Luisa:
¿Por lo de liminar los residuos de confusión?
R.Malak:
Lo de limpiar el espejo es una tontera.
Es una mala interpretación de las enseñanzas, porque la gente se identifica con el espejo y no somos el espejo. Somos la luz
que se refleja en el espejo.
Pero se han formado doctrinas equivocadas sobre ese principio
que se han desviado kilómetros y kilómetros de la verdad.
Maria Luisa:
Es que no es tan sencillo darse cuenta, porque el darse cuenta suele estar filtrado por las tendencias y condicionamientos.
R.Malak:
Te copio… una mala interpretación
Un día, para poner a prueba a sus seguidores y encontrar a un sucesor, el quinto patriarca pidió a los monjes que escribieran un poema que expresara su comprensión del chan. Shen Hsiu, el monje de mayor brillantez intelectual, fue el único que aceptó el desafío y escribió su poema sobre un muro, aunque de manera anónima en un principio. Comenzaba comparando al cuerpo humano con el árbol de bodhi, bajo el cual el Buda alcanzó la iluminación:
Nuestro cuerpo el árbol de bodhi es
y nuestra mente un espejo puro y claro.
Esmérate en limpiarlo momento a momento una y otra vez,
no dejando asentarse al sarro.
Al escuchar que alguien recitaba esos versos, Hui Neng respondió,
No árbol de bodhi hay,
ni la superficie de un espejo claro,
siendo todo vacuidad,
¿dónde, pues, se asienta el sarro?.
(A. F. Price y Wong Mou-lam, traductores, The Diamond Sutra and The Sutra of Hui-Neng, Shambhala, Boston 1990,  p. 72)
Maria Luisa:
Qué hermoso 😀
R.Malak:
“Nuestro cuerpo el árbol de bodhi es
y nuestra mente un espejo puro y claro.
esmérate en limpiarlo momento a momento una y otra vez,
no dejando asentarse al sarro.”
A eso es a lo que la tendencia apunta como que es verdad, por tanto la gente trabaja por mejorar su mente, un trabajo que no tiene fin.
Maria Luisa:
Cierto….
R.Malak:
… … …
No árbol de bodhi hay,
ni la superficie de un espejo claro,
siendo todo vacuidad,
¿dónde, pues, se asienta el sarro?.
La vacuidad es pura luz del Si mismo… así que fin del rollo.
Es la gran diferencia… entre las dos enseñanzas.
Maria Luisa:
Acerca de limpiar la mente.
R.Malak:
Ya sabes mi modo. La mente… no es mi tarea…
esa tarea es sin fin.
Podría recomendar ciertas cosas, pero apunto a lo esencial…
Maria Luisa:
El asunto es que muy pocos captan lo esencial.
¿Quizás falta de madurez? ¿Deseo?
R.Malak:
 Pues es una lástima… seguirán estando las frutas a disposición del que quiera o del que pueda.
Imagina este instante… tú iluminando las cosas a través de un cristal…
el cristal de distintos tonos o colores… que filtran la luz… de pronto… por algo extraño… el cristal se transforma en espejo… y ves toda la luz que expandes… todo se transforma en luz… para luego volver a ver las cosas como siempre.
Y dices… vi la luz… me he iluminado… cuando realmente… eres luz… que no sabias.
Maria Luisa:
No… vi la luz… y descubrí que soy la luz, ese es el punto.
R.Malak:
Así es…
Maria Luisa:
Si queda el residuo de idea de que me iluminé… no se ha realizado.
R.Malak:
Eso es lo que ocurre.
No eres el cuerpo… ni la mente ni las emociones… no eres lo que ves… ni el pasado ni el tiempo.
Por tanto, ¿qué desaparece y qué aparece?
Maria Luisa:
El cuerpo, el tiempo, la historia, las cosas, el mundo, el universo.
Eso aparece.
R.Malak:
Nada de eso existe… por tanto no aparece ni desaparece.
Desde el Si mismo que eres, el cristal de la ilusión… construye la mente, cuerpo y emoción… y esa misma construcción es una ilusión.
Si sabes de lo real… lo irreal no tiene importancia
Maria Luisa:
Cierto
R.Malak:
Para qué.
“No árbol de bodhi hay,
ni la superficie de un espejo claro,
siendo todo vacuidad,
¿dónde, pues, se asienta el sarro?”
Para qué… limpiar el sarro o el polvo…
Maria Luisa:
Cierto
R.Malak:

Entiendo ese modo, que se muestra fuerte y profundo…

Maria Luisa:
Lo es
R.Malak:
Es distinto del otro:
“Nuestro cuerpo el árbol de bodhi es
y nuestra mente un espejo puro y claro.
esmérate en limpiarlo momento a momento una y otra vez,
no dejando asentarse al sarro.”
De ese que intenta corregir la identidad y aprender e iluminarse.
Maria Luisa:
Entiendo
R.Malak:
Sostente en el único real estado… que no es estado de la mente.
Maria Luisa:
Si.