Archivo de la categoría: Hacer

Hacer o dejar de hacer son procesos de la mente

Imagen de la red

Hacer o dejar de hacer son procesos de la mente

Me preguntaron: Si tuviera que dar una única receta o método o vía para la realización ¿como lo resumiría? De inmediato me quedó claro que esta persona supone que la realización es un producto, una adquisición, un logro, algo de lo que se carece y que se debe obtener haciendo diversas prácticas espirituales o sicológicas, y quizás juntado una suma de méritos. Lo que la mayoría supone al decir realización es que esta está dada por la función mental de conceptuar y objetivar de manera coherente e iluminada. Se pasa por alto que definir implica dividir en partes lo que en este caso no está dividido. No se comprende que cualquier cosa que la mente  ejecute son procesos de conceptualización, en cambio la realidad de Ser no requiere necesariamente el concurso de la mente. La comprensión de lo que uno Es es una revelación que no deja dudas, es tan obvia que luego nos preguntamos: vaya, cómo no me di cuenta de ello antes, cómo perseguía lo que siempre era, lo que siempre soy y lo que siempre seré. No hay nadie que logre esta comprensión, no hay elegidos, ni hay nadie que haya hecho nada; todo ha acontecido de modo natural. Para algunos simplemente nunca han existido las trabas, para otros, prisioneros, de pronto se dieron cuenta que la celda que los retenía no tenía llave, más aún no tenía puerta, ni tenía rejas, ni existía la celda, todo era una ilusión mental construida por el deber ser o la búsqueda de logro o de merito.

Muchos entienden que la indagación de Si mismo se realiza con los movimientos de la mente, así que suponen erróneamente que inquirir sobre la naturaleza real podría arrojar respuestas mediante la reflexión, con el análisis, con la deducción teórica. Lo que la mayoría intenta saber es acerca de: quien se mueve, quien vive, quien piensa, quien se desespera, quien se relaciona, quien se complica, quien intenta realizar, quien ve conflictos, quien ve dudas, quien pretende seguir rutas observando su comportamiento, quien pretende revisar y detectar las sensaciones del cuerpo, etc. Todo esto, como sabremos,  son propiedades de la identidad.

Mi propósito no es hacer proselitismo acerca de modos o métodos para realizar, lo que sucede es que no paro de asombrarme de la confusión de las personas. Me piden algo que ya tienen. Es como si un tigre, que tiene su naturaleza felina, pidiera un modo adecuado de rugir, de cazar, de acechar a sus presas. Lo que hacen es sumergirse en la confusión y en el juicio, atrapados en la identidad, en las apreciaciones que construyen sobre si mismos y sus ideales, en los requerimientos acerca del hacer y el lograr.

¿Qué es lo que recomiendo? Es observar sin juicio, que equivale a vivir en plenitud sin hacer nada que sea especial, excepto ser aquí y ahora, lo que siempre hemos sido, plenitud, moviéndonos en presente activo.

Lo que uno es se define como bienaventuranza, felicidad, plenitud, siempre. Lo que uno Es no es un estado. Estamos de frente a la luz plena y le damos la espalda, nos quedamos mirando la sombra que proyectamos, ilusionados con las figuras resultantes, atrapados en la mente que está diseñada para diferenciar,  para ver extremos,  para hacer juicios de valor. Hacer o dejar de hacer son procesos de la mente. R.Malak

Tomar conciencia de quien somos


Malak y yo jugamos ajedrez todos los días. Elme gana el 90% de las veces… o más. A veces me frustro, casi siempre, como sila inteligencia misma se diera cuenta que a pesar de su capacidad para darsolución a los problemas no está entonada adecuadamente para su expresión, locual presenta en sí mismo un reto a su propio potencial. Ayer, después de unode estos partidos, él introdujo un tema muy elusivo, que se refiere, a ver sipuedo plantearlo, a cómo la Presencia Plena es invadida por algún aspecto quecongela la libertad intrínseca de la placidez que Es y al mismo tiempo, esteatributo de Presencia, la Inteligencia, se ve disminuido por alguna razón muyescurridiza. Entonces hablamos del ego, el cual está constantemente presente encada acción del yo, cambiando de cara, forma y presentación, como una inmensalegión de posibles fachadas a un mismo edificio, planteando diversas maneras deafrontar los hechos tomando partido por alguna postura y dejando de lado lasdemás, cambiando a cada rato. Es una forma reactiva, como un rebote del sucesoo vivencia de cada situación, que no es propiamente el Hacer libre del Ser.Este tema es complejo para explicar, así que comenzaré primero poniéndome atono con una descripción a mi parecer maravillosa de lo que es el Estado (queno es estado) de la Presencia, que no es otro que la Meditación misma.
3.35 ML: ¿Cuál es el estado de la mente en lameditación?
R.Malak: La meditación es como ir al fondo deun lago, donde todo es calma y tranquilidad, uno no es importante, el ego notiene lugar en ella. La belleza de la meditación no es del ego sino que lo esen sí misma, y no se le puede agregar nada. La meditación viene cuando elcorazón está abierto, no abierto con la llave del pensamiento, ni con la llavedel intelecto. Puede haber un gran movimiento en la superficie por el viento dela mente, pero el lago no se ve afectado abajo, en sus profundidades el lago estodo silencio. Para meditar es necesaria la libertad, una libertad de creenciasy de dogmas, libre de estructuras que impiden el influjo de lo desconocido. Alcomenzar a meditar, intentamos primero alcanzar nuestra propia existenciaíntima, nuestra verdadera existencia, es decir, el fondo del lago. Elmovimiento de la superficie, de la mente, no nos afectará. Allí en lasuperficie, el miedo, la duda, la preocupación y toda la agitación terrenal sondisipadas, porque dentro de nosotros hay una paz sólida.
Allí viene la meditación plena, sin que uno lainvite, no es necesario vigilarla, guardarla o adorarla. Si se intenta, noaparecerá, se haga lo que se haga. Los pensamientos no pueden molestarnosporque nuestra mente ya es toda paz, silencio y unicidad. En su superficie, lospensamientos, como los peces, saltan y nadan pero no dejan huella. En la másprofunda meditación sentimos que somos el lago y que los peces no puedenafectarnos. Además sentimos que somos el cielo, y todas las aves que pasanvolando no pueden afectarnos. Esto es un no-estado.  (Resplandor No-dual. pág. 87)
Ahora mi reflexión.
Tomar conciencia de quien somos significa tomarconciencia de ser. Conciencia de ser no está referida a ser esta persona o estecuerpo, me refiero a tomar conciencia de todo, sin separaciones, fragmentos.Todo es Ser, todo lo que es… es Ser. Pero no me refiero a las partes ni a lascosas… sino a lo que en esencia es todo este infinito continente de movimientosy transformaciones, mi cuerpo y mi personalidad incluidos – pero en esa toma deconciencia, el cuerpo y la personalidad no son considerados ni propios, nidefinitorios de mi esencia-. El cuerpo y la personalidad ya son cosas dentro delas cosas, al ser considerados como ellas, objetos separados y en relación conotros objetos. Estamos hablando de conciencia, de esta presencia que conoce, portanto lo conocido, una vez clasificado con un nombre, un concepto, separado yasea por su forma, sus características o sus atributos, se ha convertido en“algo” gracias a la función mental.
Es así de simple. Lo esencial Es ConcienciaPlena. ¿Acaso esto deja de ser, de existir o expresarse en algún momento? Sifuera así, ¿dónde se sostendrían las cosas existentes?
Básicamente este es todo el punto de tomarconciencia. Obviamente no entra en este asunto el utilizar la razón, lamemoria, ni siquiera el discernimiento, ya que discernir implica separar. Seres quietud y Hacer es movimiento, Lo Real no es ni uno ni otro, sino ambossimultáneamente. Esta diferenciación entre Ser y Hacer la planteamos ante laperplejidad y la necesidad de conceptualizar, discriminar y entender por mediode la razón, lo que es absolutamente paradójico.
En la conciencia que se mueve ante Si mismo,hay un hilo conductor que genera esta relación entre Ser y Hacer… Este es elhacedor, el yo. Es el primer objeto, el primer sustantivo del Hacer, del Verbo.Ser es todo, y es indescriptible… y cuando se comienza a describir ydiferenciar formas y conceptos, sensaciones y percepciones varias, se estásustantivando el movimiento infinito de la conciencia, para convertirlo en uncontenido, en un objeto cognoscible, se ha producido una centralización de Simismo como “yo”.
Esto soy yo, esto otro no soy yo… hay cosas,hay sensaciones, hay emociones y hay acciones… me adueño de unas y descartootras. Es como empezar a reflejarse en objetos que son apresadosconceptualmente. De hecho, los objetos son precisamente los conceptos, loconcebido, lo parido y lo vivido por Si mismo. Explicarlo lo convierte en algocomplicado, cuando Verlo es demasiado simple. Verlo es Serlo.
“Imagínate un lago profundo como el marprofundo…. todo el lago es la conciencia esencial… entregadora de energía yen contacto con todo y con todos. La superficie del lago… es la concienciacentralizada…. tu identidad que se da cuenta del mundo fenoménico (lasuperficie del lago) … solo sabes del mundo y de ti a través de lasuperficie… porque es la identidad por la cual te das cuenta de tu existenciacomo persona …
Imagínate los pensamientos como burbujas quesuben desde lo profundo del lago… y te das cuenta de ellos solo cuando brotanen la superficie. Esos pensamientos están permanentemente brotando ybrotando… La educación… la cultura … el medio ambiente… lanacionalidad… la genética… y las potencialidades heredadas y adquiridas…hacen de esos pensamientos una historia coherente y racional… entendible. Esla estructura… que tienes. Solo le das sentido a los pensamientos y a lasestructuras que puedes reconocer como auténticas a tus modos.” R. Malak
Cuando Ser se sustantiva en el yo, en el reflejoparcial, en un contenido, aparece simultáneamente su contrario y a su vez unainfinidad de otras posibilidades. Estas son legión. Esto es el ego. Lasinfinitas caras del sustantivo, del yo objeto, del reflejo.
La manifestación de Si mismo, entrando comoquien dice al campo de tiempo y espacio, requiere que dentro del movimientoesencial de la conciencia haya un experimentador distinto de lo experimentado, locual degusta y luego juzga. Es porque uno de los atributos de la Conciencia esla Inteligencia, que en el ser humano se muestra, entre otras expresiones, comola racionalidad, la capacidad de articular lenguaje. El lenguaje sirve para darnombre a las cosas, pero aparte de eso, no hay cosas, sino solo un infinitomovimiento consciente. De ello se toma conciencia en el fondo del lago, dondetodo se Ve, pero el estar inmerso no permite pronunciarlo.
Maria Luisa

SER Y HACER

Desde el punto de investigación que se emprende para el conocimiento de si mismo hay dos direcciones, que parten de un mismo deseo y enfocan a lo que en principio aparece como opuestos: 
1- Conocer y comprender el cómo soy, el hacer en el mundo (tiempo, espacio, manifestación, fenómenos) personalidad, mundo psicológico, esto se refiere a la identidad como persona, como entidad psíquica y física.
2- Conocer y comprender el Ser que soy anterior al mundo (invisible, indescriptible, atemporal) Ser Conciencia Felicidad, esto se refiere a la realidad fundamental y que trasciende toda expresión.
Maria Luisa
¿Qué relación hay entre lo que uno hace y la conciencia?
R.Malak: Lo que uno hace procede del estado que filtra el cuerpo, la  mente y la emoción, por tanto podemos decir que así nos asomamos a ver la vida a través de lo cotidiano; es la mirada hacia lo fenoménico.  La manifestación de esta vida se observa, la mayoría de las veces, a través del atuendo corporal. Este instrumento se mantiene activo por el alimento que se consume. Por otro lado, el darse cuenta está filtrado por la conciencia centralizada que es una emanación de la conciencia esencial procedente del Ser. La conciencia manifiesta o centralizada, se halla infundida por el soplo vital, que con su dinamismo, permite que  funcione  mientras el cuerpo esté sano, de ese modo se ejecutan todos los procesos elementales de percepción, o movimiento, todo gesto, toda palabra y toda acción. Eso desencadena una sucesión de acontecimientos que marcarán  las rutas de lo que ocurrirá con el transcurso del tiempo. Algunos filósofos hablan de conciencia de esto o aquello, que es distinto de la conciencia en si misma. Se confunde generalmente el hacerse consciente de algo, como constatación por vía  de la percepción, con la conciencia que es independiente de los modos de percepción. De esa confusión proviene que uno se considere a sí mismo un individuo delimitado por los modos de percibir,  por tanto se mueve entre el dolor y el placer. En la conciencia en si misma no se plantea la cuestión de la felicidad o de la infelicidad, sin embargo, el hecho de experimentar está aquí, y se debe a la aparición de la conciencia de lo manifiesto, por tanto si la conciencia de lo objetivo no aparece, no hay experiencia y no hay hacer. Incluso antes de la conciencia manifiesta, está el principio esencial de observación sin juicio, como presencia que conoce a la conciencia de las cosas, dándonos cuenta que si no está la conciencia del movimiento, la observación se detiene. De esta manera, si desaparece el yo personal que hemos tomado por real, que nos permitía unir las experiencias como por un hilo conector, sobrevienen inicialmente, para algunos, unos instantes de confusión, para entonces aparecer con toda propiedad la realización de sí mismo, que es saber el propio condicionamiento que teníamos. (Resplandor No-dual 15.7)