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¿Cuál es el estado de la mente en la meditación?

3.35 ML: ¿Cuál es el estado de la mente en la meditación?
R.Malak: La meditación es como ir al fondo de un lago, donde todo es calma y tranquilidad, uno no es importante, el ego no tiene lugar en ella. La belleza de la meditación no es del ego sino que lo es en sí misma, y no se le puede agregar nada. La meditación viene cuando el corazón está abierto, no abierto con la llave del pensamiento, ni con la llave del intelecto. Puede haber un gran movimiento en la superficie por el viento de la mente, pero el lago no se ve afectado abajo, en sus profundidades el lago es todo silencio. Para meditar es necesaria la libertad, una libertad de creencias y de dogmas, libre de estructuras que impiden el influjo de lo desconocido. Al comenzar a meditar, intentamos primero alcanzar nuestra propia existencia íntima, nuestra verdadera existencia, es decir, el fondo del lago. El movimiento de la superficie, de la mente, no nos afectará. Allí en la superficie, el miedo, la duda, la preocupación y toda la agitación terrenal son disipadas, porque dentro de nosotros hay una paz sólida.
Allí viene la meditación plena, sin que uno la invite, no es necesario vigilarla, guardarla o adorarla. Si se intenta, no aparecerá, se haga lo que se haga. Los pensamientos no pueden molestarnos porque nuestra mente ya es toda paz, silencio y unicidad. En su superficie, los pensamientos, como los peces, saltan y nadan pero no dejan huella. En la más profunda meditación sentimos que somos el lago y que los peces no pueden afectarnos. Además sentimos que somos el cielo, y todas las aves que pasan volando no pueden afectarnos. Esto es un no-estado.

(Resplandor N0-dual. pág. 87)

Presente Activo

Cuando pensamos traemos el pasado al presente, pero en la observación sin juicio no existe el pasado, sino solamente el aquí y ahora. No hacemos nada, ¡tan sólo somos! Estamos  aquí, en el presente, en el ahora. La observación sin juicio es presente activo, no pertenece al pasado. El lenguaje no es original, los conceptos no son originales. El pensar es siempre del pasado. Técnicamente el pensar no es un recuerdo o una reflexión de ideas de la memoria, es una ideación. Los pensamientos de todos son prestados, a uno se le enseña a pensar, a enjuiciar. Digo que veo algo y lo clasifico. Por ejemplo, escucho una canción, la aprecio, me desagrada o me es indiferente.
(Resplandor No-dual 1.4)

Sufrimiento

Con la observación sin juicio me libero de las ilusiones. La mayoría de las personas están vueltas a la periferia en constante reflexión y redefinición. Los criterios con que se orienta la vida se convierten en un cúmulo de desilusiones que pasan a ser el factor que los lleva al problema de la falta de sentido existencial. Ni la cultura ni la educación, y menos aún la sociedad, otorgan explicaciones a este respecto y tampoco dan una pauta confiable a la cual seguir. Esto provoca ansiedad en las personas que a su vez va aumentando la presión en la sociedad. En resumen, impulsa crisis y falta de sentido en la vida, lo cual limita la capacidad para realizar proyectos de vida constructivos, acarreando a individuos tristes expuestos como hojas al viento.

(Resplandor No-dual 2.1)

Devenir y perspectiva

La Conciencia Esencial es plena de infinita potencialidad. De igual modo, la esencia de ser posee intrínsecamente toda posibilidad de lo que haya sido o que pudiera haber sido, o lo que sea o podría ser a futuro. El pasado y el futuro coexisten en el eterno ahora. Cuando no hay diferencia entre el observador y lo observado, entonces el mundo se vivencia no dual. El modo como nos relacionemos con lo observado determina si opera la Maya (ilusión) de la dualidad o la comprensión de la no dualidad. Todo depende de la perspectiva, ya sea como entidades separadas de su fuente o como la fuente misma. (Resplandor No-dual 21.12)

Todo se presenta en la conciencia y sin ella no hay tiempo ni espacio, como una pantalla sobre la cual todo es proyectado como imágenes y se mueve como en una película de cine. Hay sólo una consciencia, aunque se mencionan distintas, como conciencia centralizada o manifestada, conciencia de cuerpo, conciencia de sí mismo, todas esas clasificaciones son aspectos de la conciencia esencial. La conciencia esencial es la pantalla sobre la que se proyecta la película.

La película corresponde a las semillas, procesos y estructuras que ya se han fijado o determinado en el mundo fenomenal, y a las fuerzas automáticas que permiten mantener la vida. (Resplandor No-dual 24.9)

De la teoría a la práctica

Primero hay que detectar la dificultad de identificar la sensación interna como proveniente de la conciencia esencial. Segundo, reconocer que la verdad adquirida no es absoluta, ya que se mira por intermedio de la mente, por lo tanto es relativa. Lo que aparece a la mente como verdad ahora puede no ser verdad mañana. Solamente ver por el Sí mismo es absoluto, eso es realizar que en su naturaleza y esencia es absoluto, pero los efectos que se provocan en la forma a través de la mente son variados y cambiantes, como las variaciones que tiene un río que baja de la montaña y corre hacia el mar océano. La mente aparece como constructora de sufrimiento más que de placer, en cambio, cuando proyectamos nuestra visión hacia lo que se considera verdadero, perfecto y bello, hay tendencia a provocar armonía. Cuando se disipa la conexión con el yo formador de ego, es decir, el pensamiento yo, toda separación desparece, toda diferencia entre ignorancia y sabiduría se acaban, y toda cuestión acerca de reconocer lo real ya no tiene sentido, pues el Si mismo se está mostrando a sí mismo, como el que ve, lo visto y el ver. (Resplandor No-dual 22.17)

Acostumbrados a reconocer el mundo exclusivamente a través de la mente, la cual filtra todo por medio del ego, y con eso está limitada a todo tipo de condiciones, cualquier cosa que la mente y el intelecto conceptualizador presenten no puede ser infinita y completa, lo que no significa que para realizar se tenga que renunciar al mundo e irse a vivir a la montaña, a un convento o a algo por el estilo. Lo que sí quiere decir es que la vida hay que dirigirla a la realización, la cual nunca ha dejado de Ser. (Resplandor No-dual 23.12)