Archivo de la categoría: Condicionamiento

Programación – 6 de Agosto 2016

6 agosto

Como personas somos lo que hemos programado, o lo que nos han programado. Somos esclavos de esas leyes que hemos implantado en la memoria, en lo profundo subconsciente. Salir de la ignorancia se inicia al verificar cómo se han construido estas instrucciones. Desde el punto de vista del devenir relativo lo más probable es que esta situación haya comenzado en el momento en que estábamos en el vientre de nuestra madre; allí salimos de la condición del estado de “sin atención”, para estar en el umbral entre ser conciencia esencial y ser conciencia centralizada.

La identificación del yo con la persona, con el cuerpo y la mente, se expresa al manifestarse como “soy el pensador”. Los recuerdos y las conclusiones que se manifiestan a raíz de testificar la experiencia objetiva afirman la identidad. El pensamiento yo aparece siempre en el cuerpo, y continuará surgiendo integrado al cuerpo identidad. Mi mente continuará mostrando constantemente la noción de que yo soy el creador, el perceptor, o el sufre o goza de los procesos, cualquiera que estos sean.

Conocer la naturaleza de nuestra conciencia centralizada es importante, porque al aclararse las sombras que oscurecían nuestra comprensión se puede vislumbrar nuestra naturaleza Esencial. Podemos dejar de lado lo que sabemos, o que creemos que sabemos, deshacernos de las piedras blancas y brillantes (conocimientos y doctrinas), todo lo que hemos leído, las cosas que consideramos fundamentales y, como un papel en blanco, sin información, confiar suavemente y con gran inocencia en lo que Es.

Se termina la identificación con el cuerpo, incluso el creer que soy el que piensa, sabiendo que, ya que soy Sí mismo no-dual, dejo de ser afectado por las urgencias y demandas del cuerpo, recogiéndose de modo natural. De esa manera somos capaces, dentro de la conciencia centralizada, de fundirnos en la conciencia esencial como el centro de Todo, como el movimiento mismo de la vida que sostiene un estado que Es, y no tan solo eso, sino que, al no haber un yo-entidad que sostenga lo que aparece, se alcanza el estado que trasciende el conocimiento como el estado que no Es. R.Malak

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Condicionamientos – 19 de Julio 2016

19 julio

En el cuerpo, los elementos como el aire, el agua, los alimentos y otros, se combinan para un uso temporal y posteriormente dejan de ser útiles. En el cuerpo todo va cambiando en forma constante dependiendo a su vez del entorno, generalmente para que funcione adecuadamente. Por otro lado, el cúmulo de ideas y pensamientos que aparecen y desaparecen no constituyen nuestra identidad verdadera.

Existen condicionamientos debidos a influencias genéticas, a lo que se suma la educación y la cultura que provocan respuestas en forma automática. La aparente libertad individual es una ilusión y las reacciones son productos memorizados. El propósito de la espiritualidad es, sin duda, librarnos de los conceptos y los condicionamientos que se convierten en velos.

Nuestro interior no es autoevidente cuando está velado. Generalmente somos ciegos a su manifestación pues suelen primar las sensaciones exteriores al cuerpo. Si dirigimos la atención hacia el interior se siente una tranquilidad y una unidad, lamentablemente esa tranquilidad y unidad se perciben como productos de la mente, por la apreciación subjetiva que los ve como objetos percibidos. Es cuando todavía está presente la discriminación de los objetos tales como tranquilidad y serena unidad, que se muestran como un producto accesible.

La observación sin juicio muestra el amor sin conflicto, sin esperar ser amado. La relación verdadera ocurre sólo en el presente inmediato. Dejamos de imaginar la vida y comenzamos a vivir verdaderamente ahora mismo. Todo lo que se ve es la inmensidad del amor en la conciencia esencial. Lo que antes se veía era lo que la dualidad permitía. Nuestra esencia natural es no nacida y saberlo provoca paz.

La vida, al concretarla por medio de estructuras de pensamiento que forman hábitos, tiende a que nos apeguemos a los objetos y al mundo con su atracción y reclamos, en el ansia de cumplir los requerimientos que nos han establecido y que hemos aceptado, y si a ello le sumamos que lo que aparentemente percibimos está a ese nivel solamente, la identificación es el resultado normal, esto es propio de la mente. Lo que sea que logremos no es permanente, las búsquedas son impermanentes, los dioses, los logros, todo es impermanente. Por tanto, al estabilizarse en la observación sin juicio todo se resolverá, provocando esa inmensidad de amor y felicidad. R.Malak

Dos Reflejos En El Espacio Consciente

Dos reflejos en el espacio consciente

Hace mucho tiempo que no hablaba con mi amiga, esta amiga con la que compartí tantas cosas en la niñez, en la adolescencia y en la edad adulta. Algo nos había separado, no sólo la distancia enorme entre los lugares donde vivimos, sino algo más: las ideas. Entre nosotras, además de un fuerte sentimiento mutuo, había mucha confianza, mucha entrega, nos contábamos de todo… hasta que empecé a viajar a India. Esto nos distanció. Ella no coincidía con ciertas maneras de ver que empezaban a desplegarse en mi y así, la puerta quedó medio cerrada.

Escribir No Recuerdo Haber Nacido ha significado un mágico cierre a muchas cosas que tenía pendientes. Al plasmar con honestidad todos mis recuerdos, las cosas que viví y cómo las viví, varias relaciones personales han sanado después de que familiares y amigos lo han leído. Es como que la manera, en que desde hace unos años, tuve para mencionar la comprensión que estaba teniendo, en lugar de acercar, alejaba. La compresión y la realización de la realidad no dual es tan radical, y a la vez tan inexplicable, que rompe con las estructuras con que se acostumbra entrever la vida. En cambio, la manera como me expreso en ese libro es más cercana, y las personas van conociendo y entendiendo mejor mi identidad.

Lo más impactante para mi del resultado de esto, ha sido que a la par de ir sabiendo de mi identidad, los lectores se han sentido estimulados hacia investigar sus ideas preestablecidas sobre cosas fundamentales como ser, existir, qué significa vivir, qué efectos produce el permitir que el ego rija nuestras vidas, y sobre todo, abrirse hacia la percepción de ser más allá de lo cotidiano y lo cegador de nuestras vidas condicionadas.

De modo que mi amiga, después de leer el libro completo, empezó a revisarlo de nuevo, ahora si, con miras a percibir la comprensión que se entreluce en sus páginas. Me escribió lo siguiente, y yo le contesté. 

– Estoy releyendo tu libro. Es decir, estoy leyendo de nuevo unas partes que subrayé. Hay un párrafo que me dejo así como atrapada. Dices en el: “En ese tiempo, este espacio consciente en que yo no sabía realmente quien era yo, se iban abriendo las vivencias para ir reflejando todo lo que fuera necesario para revelar mi verdadero rostro. Dios es la imagen más inmensa que se muestra como el que todo lo sabe, lo curioso es que no sabe de sí mismo mientras va señalando recorridos a veces inesperados por el camino de la vida, la vida de sus propios reflejos.” Me dio un vuelco en el corazón, pero casi que no me atrevo a pensar para no perderlo… explica. 

– Amiga queridísima, qué intenso. Yo tampoco quisiera pensar, porque esto que digo aquí tiene su señal, es un símil. Uso algunos símiles para dejar que se vaya vislumbrando una intuición que de pronto y sin pedirlo, muestra una cara inesperada de la realidad. Todos sabemos muy en lo profundo de esta realidad, sólo que se ve generalmente oscurecida por las ideas, la mayoría de las cuales nos han sido implantadas.

En cuanto a ese trozo que destacaste, empiezo por revisar algunas cosas. Habla de “el espacio consciente”. Te lo pongo así: me doy cuenta de las cosas, de las ideas, de lo que siento, de lo que percibo, y el “tiempo y el lugar”, por así decir, en el que me doy cuenta, es espacio consciente. Ese espacio, tiempo, conciencia donde se refleja todo, es Dios en observación. El punto es que si Dios es omnisciencia, podríamos preguntarnos cómo es que al mirar a través de estos ojos no sabía de Sí mismo. Lo que pasa es que en esa época, Dios era en mi lo que había alcanzado a comprender, era el Dios de mi comprensión, el Dios de mi corazón, por eso, para conocer profundamente lo Esencial, necesitaba descorrer los velos de mi confusión, y por ello tuve que pasar por varios caminos de vida que me mostraron acerca de tales confusiones.

También hablo de los reflejos de Dios. Esto significa que lo esencial se expresa de diversos e infinitos modos, como todas y cada una de las personas, los animales, las plantas, hasta las amibas. Es como que la Luz de conciencia de lo divino se concentra en un espejito de esos que tenían las bolas de espejos que había en las discotecas de nuestra juventud. Hace tanto que no voy a una discoteca que no se sí todavía las usan  Si seguimos con el símil de Dios viendo su rostro, equivaldría a ver infinitos rostros reflejados en esos espejitos, los reflejos de su luz. Bueno, eso es lo que se me ocurre respecto a ese párrafo.  

– Entiendo a través de lo que dices, que Dios no tiene consciencia de sí mismo. “Dios es la imagen más inmensa que se muestra como el que todo lo sabe, lo curioso es que no sabe de sí mismo mientras va señalando recorridos a veces inesperados por el camino de la vida, la vida de sus propios reflejos”  ¿Ve a través de nuestros ojos? ¿Qué ve? ¿se ve a sí mismo? ¿Qué pasa según lo que piensas, con las emociones, con los sentimientos, con las sensaciones?

– Dios no es un sujeto, he mencionado a Dios porque está en el contexto de lo que iba desplegando en el libro. Lo prefiero llamar Si mismo, o lo Esencial. En el contexto de lo que iba desplegando en el libro, menciono a Dios para referirme a lo esencial, a lo que permite la existencia, al Ser Conciencia. No me refiero a algo o alguien, ni a un sujeto o algo objetivable. Lo que pasa es que con el pensamiento, se tiende a conceptualizar a Eso, que es indescriptible. Por eso, porque no es un sujeto, no tiene sentido suponer que tenga conciencia de si mismo como Dios, o como alguien o algo. Insisto en que esa referencia es un símil.

Ahora, como lo veo es así. Ser se mueve, y su movimiento es Conciencia. Es muy difícil hablar de lo indescriptible. Por eso, para hablar de ello, es que se usa la Ontología, como herramienta de conceptos para apuntar a lo que no se puede definir, lo indescriptible de Ser. Este Ser que al moverse es conciencia, y ocurre el primer destello de saber de si mismo, por lo que esta conciencia genera una función, la mente, con la que sucede la centralización del yo, de la identidad, y así, se da la conciencia de sentimientos, de emociones, de percepciones sensoriales y de pensamientos, así como conciencia de cómo la inteligencia esencial va mostrando infinitas opciones de expresión.

Quién soy yo es la base de toda la búsqueda. Quien soy y qué es este mundo en que me muevo. Entonces, relato como desde el bebe ML, ese cuerpecito que comienza a tomar nota del mundo, se empieza a formar un sentido de existir, en la medida que van sucediendo las cosas de su vida.

La educación, la cultura, el medio ambiente, la sociedad, van marcando pautas que nos condicionan, van marcando condicionamientos en cada identidad. Unos se asoman al mundo por medio de las emociones, como por ejemplo los artistas, otros por la razón, otros, como los atletas, por medio del cuerpo. Es luz reflejándose en múltiples e infinitos espejos. Luz que pasa a través de las ventanas de la identidad, las diversas identidades. Y según se han formado estas identidades, filtran su comprensión y percepción de la vida debido a las estructuras condicionadas. 

Mi amiga y yo nos hemos vuelto a hermanar, a confiar, y se va formando un nexo renovado, pleno de una intensa investigación espiritual. Como dos reflejos nos hemos encontrado en el infinito espacio de conciencia.

 

NIRVANA

Nirvana

Cuando tenía 2 o 3 años de edad me pusieron una cerilla encendida en los dedos: tú eres Maria Luisa, la del espejo. Desde entonces sostener esa cerilla fue algo muy doloroso, pero no sabía que el dolor se debía a ello.

En la adolescencia comencé a preguntarme por qué tenía que cargar con un dolor profundo e incomprensible, cuando muy íntimamente sabía (intuía) el derecho a la plenitud. Entonces, comenzó una larga búsqueda en un proceso muy insatisfactorio de muchos esfuerzos.

Cuando a los 40 entendí ciertas indicaciones que me sonaban ciertas, y que finalmente habían llegado a mi, (o yo las había encontrado), simplemente comprendí que ya no había nada más que hacer, sino tal vez, esperar. O sea, me entregué. Seguí mi vida, pero ya con cierto alivio porque no había mucho más que “hacer” para sentir mi plenitud. La cerilla de la identidad seguía siendo sostenida.

De pronto un día, esta cerilla amaneció consumida, apagada. Así, por si misma y sin ningún esfuerzo o voluntad por parte “mía”. Se había terminado la ignorancia (de lo que Soy), por lo que la plenitud se mostró claramente, luminosamente, abierta, espontánea, viva.  Se reveló con el sabor de la eternidad, y me mostró con gracia, casi chistosamente, que lo que había buscado siempre había estado ahí: la realidad de ser.

Esto no parecía encuadrar con nada de lo que había leído, escuchado o aprendido, porque en el proceso de revisar las teorías, paralelamente había construido un ideal de ser, de realidad, una expectativa de cómo debía ser la iluminación, la realización de ser. Y ninguna expectativa, ninguna receta o mapa es jamás el territorio o el sabor de una comida. Por eso a esto no le puse nombre.

El origen de todas las ideas y de la identidad, siendo anterior a las palabras, no tiene nombre que se le acomode satisfactoriamente. Sorprende, desde ahí, cómo el despliegue de todo arma un mundo de hechos, percepciones de estos hechos, sensaciones respecto a ellos e interpretaciones tanto de los hechos como de las sensaciones. Presencio todo ello en silencio, desde ahí, desde lo que ilumina todos esos contenidos conscientes.

La conciencia es donde se sostienen los pensamientos, y estos no tienen existencia sino en ella. Verificar que observamos los pensamientos hace que seamos conscientes de nuestra independencia de ellos. En el sentido de que ellos aparecen o desaparecen, pero eso que los presencia se mantiene. Lo que es consciente de los pensamientos es pura conciencia, no es una entidad. Parece que fuera yo, la persona que es consciente, pero esta apariencia, por muy fuerte que sea, es justo la ilusión, el engaño, lo que confunde. El yo se ha construido por medio del primer pensamiento: yo soy Maria Luisa, la del espejo… la imagen de si misma.

Pensar en mí es sostener la imagen de mí. Es armar una ilusión, un espejismo proyectado de la presenciación que sostiene la imagen. Es el primer sentido de separación, de ruptura… es lo que produce que la centralización de la conciencia se congele y el dolor existencial se presente, como una aparente ausencia de plenitud. Ir al origen del pensamiento “yo” significa verificar que desde donde se observa este pensamiento no es un lugar, no está ubicado, ni en el cuerpo, ni en el espacio, y que cualquier nombre que se le de a ello que soy, viene a ser solo un concepto también observado y sostenido. Ir al origen es ser lo que soy, actualizarlo a cada instante, hasta que eso sea tan natural que se demuestre que todo esfuerzo es justamente contradictorio. Porque esfuerzo implica lucha, y esta implica separación entre yo y aquello con lo que lucho. Y toda separación implica dualidad, contradictoria a la realidad no dual. No dual es ser, ser conciencia en plenitud.

Chat del 21-02-10

Participante:
Quedé algo intrigada con lo último que hablamos sobre el si mismo…  y me gustaría saber… si todos mis movimientos son condicionados.
R.Malak:
¿Cuál es la  relación entre el si mismo y los movimientos condicionados?
Participante:
Entiendo que todo surge de mi (como el si mismo)
R.Malak:
Todo surge del Si mismo.
Ahora, tú… ¿eres lo mismo que el Si mismo?
Allí está el asunto,… y saberlo te resuelve el problema.
Participante:
Interesante…primero ¿quién soy yo?
R.Malak:
jajajaja… ya ves… de inmediato a nadar en lo profundo.
Participante:
Pues ahí estoy, solo que no profundizo, me la paso flotando.
R.Malak:
Comencemos con lo básico…  ¿te parece bien?
Solo desde allí le darás sentido a toda la teoría que manejes.
Participante:
Ok. ¿Lo básico es quién soy, o más bien reconocer qué no soy?
R.Malak:
No… comencemos con la pregunta: ¿si todos mis movimientos son condicionados? Eso preguntaste…
Participante:
Si
R.Malak:
Y allí unimos… lo ultimo… ¿qué yo es el que tiene movimientos condicionados?
El Ser real… de ti mismo ¿tiene movimientos condicionados?
¿o los movimientos condicionados son procesos de la mente… de la identidad?
Participante:
Pues aparentemente son condicionados por la identidad
R.Malak:
Esooo. La identidad… que está manejada por la mente,  tiene movimientos condicionados o libres… hay algunos que serán condicionados… oligatoriamente.
Por ejemplo… cuando aparecen  las necesidades básicas… de alimento… de abrigo… de protección… etc
Y otros aparecerán como muy libres… cuando se te ofrece una carta menú…. y tú dices… aparentemente… prefiero… esta carne… este platillo a este otro… o privilegias un postre sobre otro… Todo ello está dentro del marco de la identidad.
Participante:
Ajá, preferencias condicionadas por sabores, gustos y demás…
aún y así, eso no soy yo… ¿es así?
R.Malak:
Este tema del libre albedrío esta tratado en el Cap. 24 del libro.
Participante:
Cierto.
R.Malak:
El libre albedrío o destino.
Participante:
Pero no estoy preguntado sobre el libre albedrío, estoy preguntando sobre algo que me dijiste y me queda la duda.
R.Malak:
¿Cuál?
Participante:
Espera, deja, pego lo que me dijiste:
“la claridad… te permite ver… las cosas
se distinguen… la gente que pasa.. la nieve.. etc.
la luz… no se ve… la luz permite ver… al menos no la ves ex profeso…
solo ves las cosas que están iluminadas por la luz”
¿si?
R.Malak:
😀
Participante:
Y esto:
“el si mismo que eres es como la luz… permite que veas… el mundo cotidiano… Solo que para moverte en el mundo te identificas con una forma… y te mueves en la dualidad… Al identificarte dejas de ver… en forma impersonal… y te apegas a la identidad…
Tu mente estructura las cosas… aprecias algunas y rechazas otras, de ello estableces códigos de conducta… “
esto también tú lo dijiste Malak
R.Malak:
Si.. hermoso símil..
Participante:
Lo es, solo que…
R.Malak:
¿Qué no has entendido de allí?
Participante:
Me dices que el si mismo solo es.
El no diferencia una cosa de la otra, ni es de él de quien surge la duda o la inquietud cuando vas en contra de lo que sea. Ese descontento no surge del si mismo.
R.Malak:
Si…
Participante:
Ahí me quedé, ¿podrías explicarme eso?
R.Malak:
¿Cuál es la duda?
Participante:
Si por un lado dices él no dice, no hace, no se mueve, solo es.
¿Cómo es que por otro lado me digas: fluye, déjalo ser?
Suena contradictorio, no sé si me estoy dando a entender.
R.Malak:
No, lo haces… pero reiteraré de otro modo lo que dije.
Participante:
Ok
R.Malak:
El Ser es conciencia felicidad. Sat Chit Ananda.
La conciencia… en movimiento, es la conciencia centralizada, la cual queda atrapada en cuerpos mentes emociones.
La Conciencia tiene miles de millones de expresiones.
La conciencia cuando se expresa en la dualidad… usa la mente como función..
al usar la mente como función… olvida la procedencia… porque se identifica con la eseidad… pasando a suponer que es una individualidad…
La indicación es recoger la mente a la fuente para reconocer el Si mismo… A eso se le llama realizar lo Divino que somos.
Lo Divino que somos no es una individualidad.
Es el Ser mismo… es el Si mismo.
Desde el Si mismo no hay diferenciaciones específicas y personales o individuales… las diferenciaciones solo se presentan en la individualidad.
Participante:
Ok… voy entendiendo esto. Por ejemplo, todo lo que genere duda o inquietud es provocado por los choques de ideas preconcebidas y reemplazadas… ¿cierto?
R.Malak:
Si, pertenecen a la mente.
Participante:
El Si mismo actúa, es en armonía con el ambiente en el que se encuentre.
R.Malak:
No el si mismo.
El Si mismo está más allá de cualquier diferencia.
El Si mismo es la luz que ilumina la conciencia.
Es el presenciador.
Participante:
Ahora si está claro … aunque a veces suene contradictorio.
EL si mismo es en la duda y en la claridad, solo que él no es ni la duda ni la claridad. EL es el que se da cuenta de los dos, ¿es así?
R.Malak:
El Si mismo es la luz que te ilumina… la mente es la que hace juicios de valor. El Si  mismo es la conciencia.
Nada hay desde el Si mismo, solo el Si mismo, toda luz y pureza.
Participante:
Entendido, soy antes, en y después de… siempre soy
R.Malak:
En el si mismo no está la mente.
La mente es una función de la conciencia que está diseñada para moverte en lo fenoménico. Tiene algunas características, o puede ser de varios modos.
Participante:
Y es ella la que te da la impresión de moverte… ¿cierto?
R.Malak:
Estados son los de vigilia, sueños y sueño profundo.
 Condición es el modo como se mueve la mente: agitada, pasiva o equilibrada.
Participante:
Malak, en el sueño profundo, a veces al despertar estás consciente pero no puedes levantarte, o sea, algo no te permite tener movimiento en tu cuerpo… ¿por qué sucede eso? ¿es eso mente? ¿qué es eso?
R.Malak:
La mente solo está…. en el sueño con sueños… y en la vigilia… En el sueño profundo no está la mente… solo la conciencia.
Participante:
Replanteo la pregunta…
al despertar del sueño profundo surge el darse cuenta y estás consciente de todo pero no hay respuesta de tu cuerpo.
R.Malak:
La mente se hace cargo de los procesos poco a poco…al salir del sueño profundo… Es como haber desconectado  todos los aparatos que permitían el funcionamiento de la casa (cuerpo)… y se regresa poco a poco a conectarse.
Participante:
¿Eso es normal?
R.Malak:
Es normal…
Participante:
Ok.
Malak,¿ es por eso que dicen que el sueño profundo es practicar la muerte ?
R.Malak:
Toda muerte se refiere a la del instrumento.
Realmente para la conciencia que somos… no existe la muerte.
A los intervalos de la mente se les llama muerte… solo que para el Si mismo que somos… no existe realmente.
Participante:
Eso que dices lo comparo con eso que a veces noto aquí… nace una idea y creo en ella, muere esa idea y poco después surge otra.
Me enamoro, me desenamoro, idealizo, fantaseo.
R.Malak:
Cierto, tiene sentido…
Participante:
Todo en su momento es vida y después muere.
R.Malak:
Saber desde dónde procede tu estabilidad construye la verdadera vida en paz profunda.
Participante:
Interesante eso…todo procede desde mi… Miedo a la muerte de pronto surge…lo primero que me viene son mis hijos, el dejarlos.
Algo me hace aferrarme, eso es una idea más, por el desconocimiento de mi misma, ¿es así?
R.Malak:
Lo esencial … lo real, se reconoce al estabilizarte en lo que Soy.
Después de despertar la cualidad de testigo… le das sentido a lo que se muestra. La existencia pura no permite límites.
En cambio la mente nos mantiene apegados a deseos circulares.
Conocer el funcionamiento de la mente… es vital para desarmar o rediseñar su funcionamiento, que solo se mueva a requerimientos esenciales, mientras podamos vivir desde la conciencia de si mismo, de Ser.
Participante:
Es que se van las dudas, está todo claro.
Es ver que lo que nace y muere es mente.
R.Malak:
Lo que eres es sin tiempo y sin espacio.
Participante:
Con eso me voy a quedar, me has dejado sin palabras.
Gracias Malak, un fuerte abrazo y un beso.
R.Malak:
Otro