Archivo de la categoría: Comprensión

Comprender sin provocar conflictos – 13 de Agosto 2016

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El que ha comenzado una senda orientada por ciertos especialistas, supone que está recibiendo una información espiritual cuando solo se le están explicando los fenómenos físicos o psicológicos normales, que perfectamente podrían describirse racionalmente. Algunos estudiosos manejan las palabras con mucha destreza, condicionan el pensamiento y adoctrinan a los que los siguen con clichés que sólo son conceptos simples, y generalmente tienden a desalentar más que a alentar el uso del razonamiento. Impiden que el neófito utilice la lógica dando a entender que sólo los elegidos (los que ellos han nombrado) lo pueden hacer. Obviamente estos “elegidos” dominan un lenguaje y pueden entender y manejar modos para explicar y explicarse.

La manera de ver lo esencial que sigo es no-dual y, desde que se comienza a revisar esta, se observa que es constructiva y no perturba las creencias de nadie, ni siquiera las de los que, por su desconocimiento, se han aferrado a doctrinas con estilos muy destructivos. La no-dualidad ayuda a comprender sin provocar conflictos. Dice principalmente que Lo Esencial es lo real sin atacar los distintos y múltiples enfoques.

Este modo no se encuentra en los sistemas religiosos tradicionales, aunque los fundadores de estas religiones comenzaran con esta claridad de ver lo real. Actualmente los enfoques dualistas dominan mayoritariamente, y, al igual que antaño, incluso impulsan a guerras y separaciones. El modo dual es aceptado por la mayoría, que no se cuestiona el investigar estas doctrinas. En cambio, la mirada de los que siguen el modo no-dual no está por la separación, ellos no buscan atacar a quienquiera que tenga maneras de ver distintas, aunque piensen que dios está fuera del universo en alguna parte del cielo. R.Malak

Revelación – 5 de Agosto 2016

5 agosto

Metas, destinos, objetivos, cosas espirituales por conocer, son del mundo cotidiano, de la ilusión. Comprender que no somos cuerpo-mente-emoción implica salir de la prisión virtual en que estamos infundidos, atrapados en la dualidad sujeto-objeto.

El “Yo” no es real, su existencia está formada por cuerpo-mente-emoción, una combinación construida desde Sí mismo para movernos en este espacio tiempo. Este “yo” ocasionalmente se afirma en el cuerpo o en la identidad egoica construyendo ilusión. Pierde sentido negar la cualidad corporal dadas las necesidades demandantes que requiere el cuerpo físico. Muchas de esas rutinas de comportamiento fueron implantadas subliminalmente en nuestra interioridad cuando éramos niños, y lo sabremos cuando verifiquemos si esas semillas las creamos voluntariamente o si fuimos víctimas de esas construcciones.

Con nuestra comprensión, ya sea profunda o superficial, reconoceremos estas pequeñas rutinas y mini programas, que transformados en semillas o burbujas, llegan a los distintos niveles de nuestro accionar para luego subir, no como sugerencias, sino como órdenes e instrucciones que inevitablemente deben ser cumplidas.

Cuando entendemos las características de nuestro cuerpo y reconocemos este ego que es cambiante, este, como un muñeco de sal, se diluye en en el mar océano de la comprensión, quedando solo Sí mismo, que es lo verdadero, como presenciador de la conciencia. La naturaleza no-dual de Sí mismo no cambia, se reconoce como el testigo de los pensamientos y de las emociones cada vez que estas aparecen. Al comprender nada queda oculto, al instante se revela nuestra auténtica naturaleza y sobreviene la felicidad.

Para la mayoría es difícil comprender nuestra naturaleza Esencial porque ella está por sobre la conciencia centralizada donde generalmente nos encontramos. Entender la observación sin juicio se complica para el común de las personas. El “yo soy”, que es la base de Ser, se ve invadido por la constante charla mental, un flujo de ideas que parece nunca terminar, y a eso le sumamos las emociones y deseos, con lo que completamos una imagen del yo. R.Malak

Claridad – 27 de julio 2016

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El cuerpo es equivalente a un motor biológico gobernado por una inteligencia que es independiente de la conciencia objetiva. Esta inteligencia es invisible, inaudible y no tiene ni peso ni tamaño, no puede ser reducida a pedazos.

La naturaleza a la que todas las cosas vuelven es esencialmente una, infinita, silenciosa, siempre clara y serena. Cuando se agita, debido a la influencia de las condiciones que haya, se levantan oleadas de manifestaciones de la conciencia, provocando emociones de mil formas distintas. Sólo dándose cuenta se puede aclarar su expresión y serenar su manifestación.

Los apuntadores antiguos generalmente enseñaban a través de doctrinas elaboradas, que existe un orden en todo, mostraban comprensión y explicaban ese orden mientras señalaban dónde se presentaba el desorden. Actualmente se sabe que el inicio del desorden es el mismo que antiguamente, y se pueden señalar, como ejemplo de ello, el miedo, la codicia, la ambición, la búsqueda de poder, la envidia, el odio, la ira y muchas situaciones más.

Ellos enseñaban maneras de aprender a renovarnos y a ser prácticos, a través de varias técnicas que integraban al individuo con la sociedad. Los psicólogos modernos intentan crear nuevos modos para explicar cuál es el objetivo del individuo en la sociedad. Ellos buscan y proponen terapias que corrijan la enajenación de las personas, que permitan a las personas despertarse por la mañana con un panorama optimista que los saque del hastío y los lleve, no a huir del mundo, sino a integrarse a la sociedad como ente útil y constructivo.

Lo infinito se manifiesta como una unidad y se hace evidente cuando las ideas confusas han cesado o desaparecido, cuando ha terminado de oscurecerse con el polvo de las obstrucciones- motivadas ya sea por la conducta o por el razonamiento errado- que causaban confusión. Las nubes de lo ilusorio se alejan y queda en evidencia la claridad. La agitación cesa y no se forma ni una sola ola de error, y los fenómenos aparecen claros, sin confusión, sin nada que los obstaculice. R.Malak

Comprensión – 21 de Julio 2016

21 julio

La luz de la comprensión brilla con independencia, emana desde uno mismo y de los seres vivos. En su origen no tiene obstrucciones, sin embargo vivimos sumergidos en la ignorancia, engendrando y apegándonos a confusos pensamientos y sentimientos. Cooperan con ello los órganos sensoriales que permiten comprender los objetos construyendo la falsa identidad que nos hace entender la dualidad, dando así inicio a acciones que pueden ser constructivas o destructivas, ola tras ola, era tras era, emergen confundiéndonos o clarificándonos.

Confiar en las recomendaciones de un guía es conveniente, así la gracia fluye, es una confianza que se despliega desde Sí mismo. Así como el fuego está unido al pensamiento del calor, no posible separar una imagen reflejada del objeto que se refleja. Visto metafóricamente, lo esencial es el objeto, lo real. El mundo conocido es la imagen, es el reflejo de este objeto, es decir, de Lo Divino. Un espejo podría deformar la imagen, más aún si es defectuoso. Así mismo, nuestra conciencia centralizada refleja un retrato desfigurado de lo Divino, es un reflejo que puede ser muy imperfecto.

La observación sin juicio revela una imagen fiel de la existencia. Dependiendo del caminante, unos pueden asomarse directo a lo indescriptible porque tienen menos residuos que empañen la mirada, mientras que otros necesitan orientación.

Hay mucha información acerca de la vida basada en hechos y mucho conocimiento diverso y variado. Cuando observamos sin juicio nuestro mundo interno, el mundo externo adquiere su real sentido y descubrimos que la esencia suprema se revela en las pequeñas cosas y en los momentos serenos. Sobreviene una comprensión que no es silenciosa, sino que se despliega como un volcán, y nada detiene el avance, ni puede este ser obstruido. Aunque pretenda silenciarlo, la comprensión se presenta en su caminar, en la manera de desplazarse, incluso en el silencio que sostiene, contagiando a los demás de un saber a través de la presencia. R.Malak

Comprensión – 23 de Junio 2016

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No sobra el decir que no estoy de acuerdo con el uso de drogas, de cualquier tipo que sean, para controlar los pensamientos. Tampoco lo estoy con el uso de cantos repetitivos, esos que se usan como mantram, sobre todo si no están guiados por un instructor serio. Esas repeticiones aletargan la mente y conducen al sueño debido a su monotonía, así como hacen los típicos cantos de las madres para arrullar a sus niños en la cuna.

Me quedo con la comprensión no dual, como el discernimiento ante el que aparece la certeza. Cuando no hay dudas en relación a lo real, la certeza viene del interior liberando, libera al operador del karma acumulado, libera de la culpa que se siente por acciones, ya sean ejecutadas o no realizadas. Esta comprensión se despliega al experimentar una y otra vez las acciones en el aquí y en el ahora. Es la certeza de lo Real, es la ausencia total de dudas respecto a la naturaleza de la persona como conciencia centralizada, sobre todo cuando ya se camina por el sendero no dual.

La comprensión real no tiene nada que ver con fenómenos de ninguna naturaleza, ni con el análisis, ni con algún proceso de razonamiento que llegue ya sea por medio de la investigación o por medio de la observación. Tampoco se refiere necesariamente a procesos imaginativos y/o deductivos.

Indudablemente, la habilidad de reconocer los fenómenos psíquicos es necesaria, puesto que es mediante la observación misma que se descubre el sí mismo como fuente de esta observación, como presenciación pura, solo que las características de dichos fenómenos no tienen ninguna relevancia en este sentido, y sobre todo, no se trata de identificarse con ninguna de estas manifestaciones. Ellas son los múltiples estados, sucesos o procesos que tienen lugar en nuestra mente.

Los fenómenos psíquicos no son sucesos independientes, por el contrario, son movimientos interrelacionados que se organizan en la conciencia, estructurándose, y a los que se les otorga sentido al interpretar la estructura armada. A modo de ejemplo: los pensamientos se deben a la identificación del Sí mismo con lo que no es el Ser, es decir, con la persona, concepción que resulta de la interpretación conceptual del yo soy. R.Malak