Testigo-Turiya y Supra testigo-Turiyatita

El universo es un movimiento energético que genera formas, galaxias, agujeros negros, estrellas, sistemas solares, asteroides, etc. Un movimiento de lo Esencial, de la Existencia, que no se ha diferenciado entre un observador y lo observado… solo emana, se mueve en si misma.
Del mismo modo, la mente es el movimiento consciente de lo Esencial, de la Existencia, que genera estructuras de pensamiento o identidades, generando un observador separado del universo.


Trataré de elaborar un símil imaginario para que lo compartamos.
Imaginemos que el movimiento consciente (recordando la similitud con la energía del universo) genera la forma de un largo corredor sostenido por columnas y arcos, que da un sentido de recorrido lineal alrededor de un patio. Cada uno de estos arcos o conjunto de dos columnas es un sostén estructural distinto, un umbral hacia el patio.


Imaginemos que la observación transita por este corredor y se asoma al patio a través de estos umbrales.
Imaginemos que el corredor es la mente con todas sus posibles estructuras de pensamiento dadas por cultura, aprendizajes, recuerdos, genética, etc. Que la observación es el testigo que presencia el paso por el corredor.


El testigo es como aire, invisible, sin forma. Es el mismo aire que está afuera en el patio.
Al mirar a través de los umbrales, se supone una separación de este aire en aire interior y aire exterior, es decir, corredor y patio. Pero el aire es el mismo.


Los umbrales determinan las maneras en que el testigo observa el patio o mundo.
Mientras no haya el darse cuenta de que no hay real separación entre el aire externo y el aire interno, se mantiene la ilusión de un aire o conciencia centralizada, encerrada.
Este testigo que transita por el corredor, este aire, es el aire total, y la ilusión de separación la generan los umbrales de observación.


Así es como puedo explicar que la conciencia esencial, expresada en la eseidad como pura observación… al mirar a través de la mente, supone una separación entre un sujeto observador y unos objetos observados.
En este mundo que vivo como si fuera mi vida durante un tiempo, noto como la educación, cultura, medio ambiente, sociedad, han formado estructuras de mirar y comprender, que me otorgan un punto de vista en cuanto a las cosas, los ideales, las situaciones. Así es cada persona, se ubica en un punto de vista, en un umbral de comprensión distinto. Se definen como una identidad que está dada por estos umbrales.


Averiguar quién observa a este observador es como descubrir que realmente no hay diferencia entre el aire exterior del patio y el aire interior del corredor. Es uno y el mismo siempre. El movimiento consciente, además de generar las formas estructuradas de los umbrales, produce la ilusión de separación y diferencias. 
Es el juego de la conciencia, que se experimenta a si misma, produciendo una aparente e irreal fragmentación que permite degustar todos los sabores, ver todos los colores, sentir todos los sentimiento y todas las emociones, sostener todos los pensamientos y suponerse el actor de todas las acciones. Y para que haya interacción, se asume a si misma como variadas y múltiples identidades y formas.
Maria Luisa
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