Beber un café. (R.Malak)

La generalidad de la gente se encuentra apegada a su forma psicológica, a su cuerpo físico, a la estructura ambiental, social o cultural. Esta tendencia provoca estar en una constante preparación para proteger y acorazar la identidad. Es obvio  que ello ocurra de esta manera, se justifica por las condiciones que impone la sociedad e incluso por la búsqueda constante de gratificaciones las cuales nos impulsan a alejarnos del dolor real o inventado  y  por ende intentar dejar lejos la infelicidad. Para muchos el mundo es lógico, racional y dual. El proceso racional ordena y muestra cómo se percibe la existencia, vuelta siempre hacia la búsqueda del costo-beneficio. Para otros, el mundo es sólo emocional y de colores, sonidos y belleza artística. Y para los más, solo viven en las acciones y el movimiento de los logros y la competitividad permanente, los proyectos por hacer son fuertes, poderosos y atractivos.

Las razones que se tengan para moverse, ya sea dentro del círculo lógico, emocional o de la acción o de los logros, pueden ser múltiples y variadas. Lo interesante es que hay un modo no considerado, de estar en la vida y de observar el mundo, que no es nuevo y está siendo aceptado con mucha fuerza y buscado con dedicación. Este es el modo no-dual, que deja lejos lo impermanente de la vida, para que lo real tome sentido de autenticidad.  Este modo plantea que el mundo es una ilusión y que la realidad no se presenta a los ojos y por ende no es posible reconocerla. Menciona que lo apreciado solo es aceptado por el filtro de la identidad a través de las ideas y conceptos, una idea dentro de infinitud de ideas.
Ver la vida con ojos nuevos sólo puede ser posible si la mente regresa a la conciencia, la fuente de la cual procede. Para ello tiene que provocar, dicho de una manera entendible, una introspección intuitiva, en contraste con la forma racional y lógica e intelectual. Esta comprensión se presenta como un resplandor, que significa apreciar desde lo esencial la vida, la que antiguamente se percibía dentro de la confusión de la mente dualista. Esto que digo podría dar la impresión de que se requiere una disciplina para ver lo real, para ver lo esencial de las cosas. La mayoría podría pensar que la manera lógica, de acuerdo a la opción fenoménica o sea por comparación, es una manera equivocada de ver. No es así, solo que  lo que estoy mencionando es que hay un modo más real, más auténtico, más integral, más natural, y ello ocurre o comienza a presentarse cuando se plantea la opción de dejar de lado el modo tradicional, dualista.
De pronto, en forma inesperada, no causal ni casual, estamos de frente al resplandor no-dual, como esa comprensión que sobreviene. Explicado de otra manera, por ejemplo: nosotros, usted y yo parecemos vivir del mismo modo, la duda se plantea en que lo que yo veo no es lo mismo para usted que para mi. Incluso si tomamos café, en la acción existe un abismo entre su opción de beber café y la mía. Usted bebe café, yo bebo el resplandor no dual y lo bebo hasta el tope de la taza.
Le llamo resplandor a esa comprensión, por la rapidez con que ocurre y por el modo como los hábitos son contemplados en su real dimensión, por la conciencia y desde la conciencia, lo que provoca que vayan desapareciendo uno a uno los antiguos hábitos y apegos, ya que ellos quedan sin el filtro del ego, de frente, como ilusiones. La complicación de enseñar la realidad, es que no soporta explicaciones racionales. Es imposible conducir a nadie a través del análisis intelectual. Esta comprensión es sugerida, anunciada, intuida, apuntada, no aparece como una experiencia, se presenta como algo vivo, como una vivencia que no resiste argumentaciones posibles de ser transmitidas a los demás, salvo que el que escucha la haya tenido previamente.
Lo que puede hacer el apuntador es sugerir, mostrar el camino, de tal modo que la conciencia, con su estilo en el movimiento llamado atención, pueda ser dirigida de manera que la mente dualista se recoja en ella. La aparente dualidad desaparece, el tiempo es el ahora que se muestra como la eternidad y el espacio se muestra como lo infinito. Después del resplandor las indicaciones estarán por todas partes. Cuando la mente como función de la conciencia ha sido diseñada desde la misma conciencia, el resplandor no dual aparece por todos lados. Un sonido inesperado, una observación apropiada o inapropiada, un incidente casual, una flor que aparece, un movimiento de luz, son la oportunidad para que la conciencia se abra a la inteligencia esencial. Un suceso insignificante se presenta lleno de si mismo y de realidad. R.Malak

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8 pensamientos en “Beber un café. (R.Malak)

  1. MARIA LUISA

    El agradecimiento es mutuo.
    Felicidad, paz, contento y que disfrutemos todos la oportunidad de compartir unos con otros, familia, amigos, vecinos y extraños.

    Namasté

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  2. (z) Victoria

    María Luisa y R. Malak: Leo siempre con detenimiento (buscando esos momentitos de tranquilidad) vuestros escritos. Vuestro libro, que llevo varios capítulos, muy inspirador. Qué maravilla poder contar con esta Red (internet)!
    Gracias y unas Felices Fiestas!

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  3. MARIA LUISA

    Cierto Z. Esta red da para todo. Me alegra mucho y también es muy inspirador tu comentario acerca del libro. Esa es la palabra, inspirar, y a eso diría yo que apunta el libro entero. Un gran abrazo y felicidad en estos dias y siempre, como nos corresponde por derecho natural.

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  4. guniversal

    R Malak
    Se los digo y nadie comprende!
    lo que dices lo he escuchado antes
    Es como que lo que dices mi corazon lo siente al pie de la letra, es como que si alguien mas hablara un idioma que jamas habia escuchado y que resuena como verdad, como realidad, como que la vida estuviera en otra parte muy lejos, un lugar que no conocia, tan distante como del oido al silencio del corazon, en donde se ve y se siente, sonido, colores, movimiento, infinito, soledad plena.

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  5. Paz en unidad

    Querida Maria Luisa… si…esa Conciencia y luminosidad es nuestra Naturaleza Real… la otra orilla a la cual llegamos esencialmente por SU GRACIA…por nuestra FE y AMOR sin medida.

    Feliz Año, hermana…!

    Un Abrazo…

    Carmen.

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  6. MARIA LUISA

    Muy apreciado tu comentario Carmen, un saludo fraternal y feliz año para ti
    y quisiera comentar tu comentario
    y es que nuestra naturaleza real no es algo a lo que lleguemos, sino que es la esencia inmanente que ya Es (Soy – Somos)… es no dual, sin opuestos.

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